Botnia “no se tuvo en cuenta la volatilidad del producto”

Uruguay - Derrame tóxico envió al hospital a quince obreros

El presidente de la República Oriental del Uruguay, Dr. Tabaré Vázquez, en una entrevista con distintos medios de comunicación, y refiriéndose a la empresa Botnia dijo lo siguiente: “no sólo no contamina, sino que el agua que ingresa para la utilización industrial y luego regresa tratada nuevamente al Río Uruguay, sale en mejores condiciones medioambientales que cuando ingresa”.
Resulta incomprensible que la máxima autoridad de este país y más siendo un profesional médico, sostenga semejante aberración científica, dijo el * Médico Martín Ignacio Alazard, y que la misma empresa Botnia declara en sus múltiples informes las características de sus efluentes líquidos con una elevada carga de compuestos contaminantes tóxicos y que a continuación transcribimos:

Descarga / Unidad DQOCr DBO5 AOX N Ptot SS
Promedio anualkg/ADt 15 0,7 0,15 0,2 0,02 1
Promedio anualkg/d 43.000 2.000 430 600 60 2.900
Promedio anual mg/L 600 30 6 8 0,8 40
Máximo mensual kg/d 56.000 2.600 560 740 74 3.700
Descarga anual total t/a 15.000 700 150 200 20 1.000

kg/ADt= kilogramos por tonelada de pulpa secada al aire
DQOCr = Demanda química de oxígeno utilizando cromato en medio ácido
kg/d = kilogramos por día.
DBO5 = Demanda bioquímica de oxígeno en 5 días.
mg/l = miligramos por litro.
AOX = Compuestos orgánicos halogenados absorbibles.
t/a = toneladas por año.
N = Nitrógeno.
Ptot = Fósforo total.
SS = Sólidos suspendidos totales

Según aclaración del Dr. Martín Ignacio Alazard de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú dice “que dentro de los AOX encontramos las dioxinas y furanos y que además se volcarán en el Río 20,6 toneladas anuales de metales pesados (Arsénico, Cadmio, Plomo, Cromo, Cobre, Níquel, Zinc, entre otros). Tanto las dioxinas y furanos como la mayoría de los metales, además de su elevada toxicidad, tienen propiedades de bioacumulación y biomagnificación en los seres vivientes de los ecosistemas”.

“Sostener que dichos efluentes, con la mencionada carga de contaminantes reúnan “mejores condiciones medioambientales que el agua natural del Río” escapa a todo razonamiento lógico y carecen de todo rigor científico”.

Según el informe técnico del Área de Ciencias Naturales de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, “menciona los contaminantes presentes en las emisiones atmosféricas que se encuentran explicitados en que acarrean un serio riesgo para la salud de la población y una segura contaminación de todo el ecosistema circundante a la planta”.

El presidente uruguayo afirma que no hay contaminación

En la misma entrevista, el Dr Tabaré Vásquez, hizo mención a un informe de origen noruego sobre la planta de celulosa de Botnia, argumento que ese había sido el motivo para convencerse que las plantas de celulosa no iban a contaminar.
Según declaración del Bioquímico Carlos Augusto Goldaracena* dice; Al respecto, que dicho informe en realidad fue realizado por “PFI AS” (Paper and Fibre Institute), una subsidiaria con sede en Noruega de la empresa sueca “STFI-Packforsk”, que es el centro de investigación y desarrollo de la industria sueca de papel y celulosa. El Directorio lo preside “Södra”, que es el gigante sueco de la industria forestal, y lo integra, entre otros, “Stora Enso”.

La pregunta que nos hacemos es cómo la industria de celulosa y papel puede hacer un informe objetivo sobre: “Consideraciones ambientales relacionadas con la construcción de una nueva planta de celulosa de Eucalyptus para exportación en Uruguay”. De un informe realizado por la propia industria solo cabe esperar que las recomendaciones y conclusiones estén dirigidas a apoyar este tipo de industria.

No obstante, el informe en que se basa el Dr Tabaré Vásquez, finaliza con tres recomendaciones que consideramos sumamente importantes y que casualmente no las tuvo en cuenta. Esas recomendaciones, más que una aprobación al proyecto, son alerta a la instalación, ya que resalta sobre la importancia de los niveles de emisión dado que:
a) Las aguas receptoras son de un río y el punto de recepción está localizado bastante lejos del océano.
b) La fábrica propuesta es grande, por lo que tendrá una carga efluente más alta.
c) El río receptor, el Río Uruguay, es la frontera natural entre Uruguay y Argentina.
Cuando se refiere que el Río Uruguay cumple con los controles establecidos por la Unión Europea, es necesario destacar que el cumplimiento de dichos requisitos no implica para nada que no vaya a contaminar. Lo que corresponde aclarar es que ningún estudio, informe o documento de validez científica dice explícitamente que las plantas de celulosa no contaminan. Lo que menciona permanentemente Botnia y los estudios encargados por esa empresa es que la contaminación estará dentro de los límites razonables, acorde con las mejores normas internacionales, en referencia a las BAT (Best Available Techniques) establecidas por la Unión Europea, conocidas como las Mejores Técnicas Disponibles.
Entre los serios y negativos aspectos de las BAT debemos mencionar que no fijan ningún limite de producción de pasta en la planta, lo que implica que no hay límite alguno a la cantidad de contaminantes que se puede volcar al río y no define ni clarifica el entorno o sea el ecosistema. En resumen, las mejores tecnologías disponibles no evitarán la contaminación de nuestro ecosistema y los efectos perjudiciales sobre la salud de la población circundante.

Un derrame tóxico contradice a las autoridades uruguayas

Pero el día 31-08-08 hubo un derrame tóxico que envió al hospital a quince obreros de la planta, que sufrieron grave intoxicación por la emisión incontrolada de sulfuro de sodio, y eliminó a una gran cantidad de palomas y aves diversas que “caían del cielo como lluvia”. Para el gobierno uruguayo tampoco fue un accidente, en realidad insisten en explicaciones de la empresa, que “hubo una incorrecta manipulación de las sustancias porque no se tuvo en cuenta la volatilidad del producto.”

El 3 de abril de este año un trabajador metalúrgico chileno murió al caérsele encima una plataforma de montaje de una caldera, y la empresa finlandesa Botnia comunica que “Rodrigo Rivero (33 años) no debía haber estado allí, en el momento en que ocurrió el accidente”. Este suceso laboral obligó al Sindicato de la Construcción (SUNCA) a paralizar las obras por 72 horas. Meses antes de este hecho, el uruguayo Julio Olivera, de Fray Bentos, se cayó de unos siete metros de altura, después de cortarse la luz. No falleció pero le dejó secuelas que para la empresa se debió a responsabilidad del propio operario. Es larga la lista de hechos semejantes donde la negligencia y la inseguridad de la empresa Botnia son protagonistas, pero sus responsables siguen hablando de tecnología de punta, mientras las escamas polvorientas de sulfuro de sodio desplazan su carga tóxica por Fray Bentos.

Una nutrida concurrencia de uruguayos y argentinos acompañaron a los ecologistas ambientalistas en reuniones con la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú en los debates e intercambio de acciones conjuntas, como movilizaciones por las diferentes comunidades uruguayas de Carmelo, Tararira, Nueva Palmira (donde se construye también la pastera española Ence) y en Fray Bentos, interiorizando a sus compatriotas sobre Botnia, de Fray Bentos “las consecuencias de tener una industria de esa naturaleza; Nueva Palmira es una ciudad agropecuaria y tiene un puerto, que abastece a diferentes ciudades como Colonia, con lácteos, miel, ganadería y otros productos, ¿qué pasara con esta economía? se preguntan los asambleístas uruguayos.

Nadie ignora que ambas orillas tienen el mismo destino: unidos contra la contaminación y el saqueo de sus bienes comunes, el monte indígena en defensa del suelo, el agua y las economías regionales dañadas por el actual modelo insostenible de desarrollo forestal basado en los monocultivos a gran escala, los monocultivos de la soja y de la celulosa.

* Médico Martín Ignacio Alazard, Bioquímico Carlos Augusto Goldaracena, Ing. Químico Jorge Horacio Razetto (Integrantes del Grupo Técnico de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú)

sylviaubal@gmail.com