“Los pueblos latinoamericanos están despertando…”


“Darle la victoria al sí es darle la victoria a la esperanza, a la posibilidad de un cambio pacífico, profundo en el Ecuador y yo creo que las posibilidades son realmente prometedoras”, afirma María Fernanda Espinosa, ex ministra de Relaciones Exteriores de la República de Ecuador en el año 2007 y actual embajadora ante la Organización de Naciones Unidas.

María Fernanda Espinosa, ex ministra de Relaciones Exteriores de la República de Ecuador en el año 2007 y actual embajadora ante la Organización de Naciones Unidas, considera que en su país no existe una oposición organizada de peso que pueda detener la victoria del sí para la nueva constitución. Hasta el presente -confirmó- Ecuador no ha enfrentado una intervención tan evidente como la experimentan Bolivia y Venezuela por parte de Estados Unidos que pretende descarrilar sus procesos hacia la consecución de una sociedad más justa.

Claridad entrevistó a la embajadora Espinosa en ocasión de su visita a la Isla esta semana pasada por invitación del Colegio de Abogados para que fuese la oradora principal en su reciente Asamblea Anual. La geógrafa política aprovechó su visita para reunirse con la dirección del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) ante el hecho de que Ecuador fue aceptado este año como miembro del Comité de Descolonización de la ONU. “Hemos estado como observadores apoyando la causa de Puerto Rico de su autodeterminación por muchísimos años y ahora con el gobierno de Rafael Correa se ha tomado la decisión de ingresar al Comité para en estatus ya de miembro pleno poder apoyar todas las causas de descolonización”. El trabajo en el Comité de Descolonización se formalizará cuando inicie la sesión número 43 de la ONU.

En pos de una nueva constitución
Dirigimos la entrevista a conocer de primera mano la atmósfera política del hermano país suramericano, que este próximo 28 de septiembre se apresta a aprobar o rechazar una nueva constitución liderada por el proceso político conocido como “Agenda País”, al cual responde el presidente Rafael Correa.

La geógrafa, quien considera esta ciencia como esencialmente política, apuntó que sería injusto decir que en su país haya habido intentos de desestabilización evidentes. En su lugar, describió que en Ecuador sí hay una oposición “que muchas veces no utiliza las armas democráticas, sino armas que no son tan civilizadas, como son los intentos de desprestigio, de control de la información en muchos ámbitos. Pienso que lo deseable es tener una oposición organizada, legítima, inteligente, que contraponga y argumente. Es lo ideal en los sistemas democráticos. Lamentablemente, en este momento en Ecuador te diría que tenemos una oposición bastante pobre, carente de propuestas innovadoras y que refleja una crisis profunda de los partidos políticos, de las formas de organización tradicional”.

Pero la falta de una oposición organizada no es el único factor para la no intervención. La Embajadora describió a la sociedad ecuatoriana como soberanista en términos históricos, con voz propia y con unas condiciones políticas ventajosas que hasta el momento ha sabido procesar sus conflictos internos de una manera pacífica. “Espero que continúe siendo así. Podemos procesar las divergencias, el disenso por vías pacíficas; a veces no siempre muy éticas por el lado de la oposición pero sí por vías pacíficas”. Recordó que Ecuador es conocido por el ejemplo de haber expulsado por mandato popular a tres presidentes, sin que se haya derramado una gota de sangre. “El pueblo ecuatoriano se ha caracterizado por ser un país de paz”.

Aunque dijo no confiar mucho en las encuestas, comentó que todas, unas más, unas menos, le dan la victoria al sí. Preguntamos por el peso que pueda tener la oposición que han levantado sectores religiosos por conceptos morales como el aborto. Espinosa descartó que esta oposición pueda tener peso y atribuyó que es una pequeña cúpula de la elite eclesial, la que curiosamente está liderando una postura de oposición por un supuesto contenido pro abortista en la constitución.

Reiteró que en su país no existen estructuras institucionales claras de oposición y como hay ese vacío, una pequeña elite de la iglesia ha tomado la bandera de la oposición, pero en términos demográficos no tiene ningún peso.

El conflicto colombiano

¿Cómo han quedado las relaciones entre Ecuador y Colombia luego del incidente en la frontera?

Aunque Espinosa no era la titular de Relaciones Exteriores cuando militares de Colombia ingresaron a territorio ecuatoriano y dieron muerte a varios miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), señaló que esa acción de Colombia debe llamar a la reflexión sobre la soberanía de los países latinoamericanos. “La integridad territorial, el respeto de las fronteras nacionales, pero más allá de eso, pienso como ciudadana ecuatoriana, que empieza a haber una cierta posibilidad de acercamiento. Obviamente, ese acercamiento se puede concretar y consolidar cuando Colombia seriamente considere que con el Ecuador no se puede jugar, que es un país soberano que ejerce un control total sobre su territorio y que además es un país de paz. Nosotros no queremos importar el conflicto colombiano al Ecuador en lo absoluto”.

Pero Colombia sí ha exportado su conflicto al Ecuador. Expresó que las víctimas inocentes del conflicto colombiano son sobre todo los ciudadanos ecuatorianos que habitan en la frontera. “Así es que no podemos desconocer eso”. También destacó que los costos económicos para el Ecuador del conflicto colombiano son enormes. El Estado ecuatoriano invierte en el mantenimiento de once mil hombres en la frontera con Colombia, además de ser el país de América Latina con la mayor cantidad de desplazados, o refugiados de toda la región. Relató que como Ministra, hubo ocasiones en una noche que su cancillería tenía que atender entre 400 y 500 desplazados colombianos que huían de la violencia, atravesaban la frontera y requerían inmediata atención médica, alimentos, abrigo. “Hemos tenido que montar todo un sistema de atención a los desplazados colombianos que cuesta. Lo hacemos de corazón y de convicción porque no solamente el Ecuador es un país pacífico sino también altamente humanitario y respetamos todas las garantías de los derechos humanos”. La diplomática apuntó que la estrategia de Colombia ha sido levantar las manos y empujar el conflicto hacia la frontera para que sea el Ecuador quien lo detenga porque los costos son enormes.

“Nosotros no recibimos los miles de millones que recibe Colombia con el Plan Colombia. Quiere decir que son fondos de nuestro erario los que se están usando para protegernos del conflicto colombiano”.

La emigración ecuatoriana

Con una población de 13 millones de ecuatorianos, de los cuales más de tres viven fuera de su país, el tema de la migración es fundamental en la agenda de la Embajadora. “Estamos con una agenda muy agresiva en la ONU, donde hay muchos países que se niegan a que el tema de la migración se trate”, reveló. La diplomática señaló que su país, a la vez que es expulsor de seres humanos también es receptor de la inmigración, por lo que su política a nivel nacional e internacional es garantizar los derechos fundamentales a los inmigrantes. En el Ecuador hay cerca de 250 mil refugiados colombianos y una gran cantidad de trabajadores peruanos.

En lugar de políticas privativas, el Gobierno de Ecuador ha entrado en un proceso de regulación migratoria y ha modificado sus leyes para darles los mismos derechos a las personas que vienen de otros países, por lo que la nueva constitución reconoce una condición de ciudadanía universal. “Las mismas cosas que estamos exigiendo y demandando para los hermanos ecuatorianos que viven en el exterior las estamos concediendo a todos los extranjeros que viven en nuestro país”. De hecho, al presente, dijo, que el Ecuador trabaja con las deportaciones masivas de ecuatorianos que está haciendo Estados Unidos.

Despertar de la noche
oscura liberal

Creo que en América Latina hay realmente vientos de cambio, como dice el presidente Rafael Correa. No estamos en una época de cambio, estamos en un cambio de época. Los pueblos latinoamericanos están despertando de lo que llamo la oscura noche liberal, despertando de unos sueños de democracia, que no es una democracia, es el ejercicio del poder por parte de elites minoritarias del poder privado que representan más el interés privado que el interés público”.

Al reconocer que en ese camino cada país tiene su propia historia, sus propias dinámicas culturales y económicas, también destacó que en esa diversidad se pueden lograr acuerdos sobre temas fundamentales. Identificó como un espacio privilegiado para que los países de la región puedan dar pasos fundamentales coordinados a la iniciativa de UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) cuyo estatus de creación fue firmado recientemente en Brasil.
“Esta integración” -reclamó- “es distinta a la integración vista como un negocio, -tú me vendes, yo te compro, me tienes que bajar los aranceles, tú me bajas acá, yo allá”. La describió como una mirada mucho más integral, mucho más geopolítica, con un horizonte estratégico, donde los temas de seguridad social son compartidos, se intercambian experiencias y la relación comercial está basada más en la solidaridad y complementariedad que en la competencia. “Una nueva especie de Comunidad Europea pero respondiendo a las historias particulares de nuestros pueblos”.

entrevista cedida gentilmente por
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ccotto@claridadpuertorico.com