“Esta constitución es un proceso no sólamente de este Gobierno, sino un proceso histórico de lucha de las organizaciones”

Entrevista a Pedro de la Cruz, histórico dirigente de la Federación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (FENOCIN) del Ecuador y ex-asambleísta por Alianza País.

¿Cuál es la posición de la FENOCIN frente al proyecto de nueva constitución?

Nosotros como organización hemos luchado siempre por los cambios, siempre hemos sido una organización de izquierda. Nos caracterizamos por ser socialistas y en ese sentido hemos tenidos una posición radical, nunca hemos sido ambiguos.

Todos los gobiernos que yo recuerde, desde el nacimiento mismo de nuestra organización, han favorecido a pequeños grupos y la mayoría hemos estado sufriendo en la pobreza. Peor aún desde que Oswaldo Hurtado inició desde 1982 una serie de gobiernos neoliberales que han profundizado el Consenso de Washington.

Nosotros, por primera vez en la historia, estamos apoyando un proceso, no a un gobierno de tal o cual. Pero este Gobierno ha liderado estas demandas que ha tenido la ciudadanía ecuatoriana, incluyéndonos a nosotros como organización. Porque las organizaciones somos las que hemos estado reclamando en las calles. Incluso yo he estado encarcelado 3 veces. Creo que ahora es la oportunidad de hacer los avances en las propuestas de la nueva constitución. Y en este sentido, creemos que la constitución tiene muchas bondades para decir sí.

Aquí, los que van a votar blanco o nulo, también se suman al no, porque aquí o es blanco o es negro. O avanzamos en el cambio del país o retrocedemos y dejamos a cero todo lo que se ha luchado y conseguido. Es un proceso no solamente de este Gobierno, sino un proceso histórico de lucha de las organizaciones indígenas campesinas, sociales para que el Estado sea fuerte y redistribuidor de la riqueza.

- ¿Qué diferencia hay entre el apoyo dado por la FENOCIN y el sí critico dado por la CONAIE?

Nosotros apoyamos un sí razonado, leyendo la propuesta y no cayendo en esos aspectos de resentimiento. Porque el que está liderando, se quiera o no quiera reconocer, es el Presidente Correa. En la CONAIE parece que hay un resentimiento porque ellos no fueron parte de este proceso de unidad. Pero ellos no hicieron esta minga por el cambio, por la democracia, liderada por el presidente Correa. Ellos lanzaron su propio candidato que fue Luis Macas y desde ahí ya viene este resentimiento con Correa

Nosotros como organización, sin necesidad de tener nuestra gente en el Gobierno o en las instancias de elección popular, hemos apoyado porque creemos en el proyecto político, no porque solamente creemos en una persona.

- ¿Qué otros elementos positivos encuentra en el proyecto constitucional?

Lo primero es lo primero. La constitución del 98 era economía social de mercado, ahora es economía social y solidaria. Esa es la gran diferencia. Aquí está en juego el modelo económico. O vamos con un modelo económico de privatización, de entrega de los recursos estratégicos al sector privado, a esa banca corrupta que nos costó más de 8.0000 millones de dólares al pueblo ecuatoriano; o vamos con un modelo social, solidario, que reconozca las pequeñas economías familiares, comunitarias, de cooperativas, las cajas comunales… No pensar sólo en la macroeconomía. Ahora EEUU, el ejemplo del modelo neoliberal, está en quiebra y por lo tanto los pueblos de América Latina, y no sólo Ecuador, han decidido ir por estos cambios de modelo económico.

Pero también priorizar al ser humano, no priorizar al capital. Puede haber crecimiento económico, ¿pero para quienes? Aquí habrá habido un crecimiento económico pero para un grupo muy reducido que ha tratado de llevarse todos los recursos del pueblo ecuatoriano, la telefonía, el Seguro Social…

Otro elemento es el reconocimiento del ser humano y su armonía con la Madre Naturaleza y con el otro ser humano; la solidaridad y la complementariedad. Puede haber competencia, pero la competencia para nosotros no es lo prioritario, antes hablaban de competitividad, pero, ¿competir con quien? ¿Un tiburón va a poder competir con una sardina?

Por primera vez en la historia estamos leyendo la constitución, conocíamos los aspectos importantes para el movimiento indígena de la constitución del 98. Ahora estamos interesados en toda la constitución porque nos han puesto fantasmas: del aborto, del hiper-presidencialismo, del matrimonio gay, que vamos a quitar la propiedad… Pero aquí nosotros estamos defendiendo los cambios: se oficializan el kichwa y shuar como idiomas oficiales de relación intercultural; los jóvenes van a poder votar desde los 16 años opcionalmente; los magistrados de la Corte Suprema ya no tienen obligación de tener cuarenta años de experiencia; va a haber una muerte cruzada: si el presidente destituye el Congreso también se va el Presidente y viceversa. Éste había sido uno de los pocos países de América latina en el que el Congreso botó al Presidente porque no le servía a sus intereses, pero quedaron siempre los mismos…. Además, ahora hay sólo una reelección para cualquiera los cargos electos; aquí hay caudillos en la prefecturas, en las alcaldías. Y muchas bondades más: el seguro universal, la participación ciudadana… En ese sentido creo que es una de las constituciones más democráticas, más participativas. Creo que esta constitución es la única que reconoce derechos a la naturaleza porque nosotros como indígenas creemos en el Sumak Kawsay: la armonía entre seres humanos, pero también con la Madre Naturaleza, la Pachamama.

- Hay un tema que para la FENOCIN, como miembro de Vía Campesina, es muy importante: el de la soberanía alimentaría, los transgénicos, los biocombustibles…

En el proyecto constitucional se reconocen varias formas de propiedad para poder tener varias formas de producción. No sólo la pública o la estatal, sino también la comunitaria, la asociativa, la cooperativa… En esto entra el tema de soberanía alimentaria, que es un tema fundamental para nuestro país. Ecuador puede alimentar a ochenta millones de personas pero ahora somos doce millones (contando con los migrantes) y sufrimos hambre. Paradójicamente, sufren de hambre los que pueden producir porque el estado se olvidó del agro. Incluso en este modelo neoliberal importaban comida con grandes negociados y estaban cambiando el patrón alimentario de las comunidades. Por eso es necesario este concepto de soberanía alimentaria, que es totalmente diferente del de seguridad alimentaria, que es también importante pero que puede referirse a comida “chatarra”. Nuestro concepto de soberanía alimentaria implica tener alimentos sanos, limpios, baratos, culturalmente apropiados.

Las organizaciones sociales como la nuestra somos los autores de la propuesta. En ese sentido se habla [en la constitución] de la redistribución de la tierra, del agua, de un Fondo de Tierras para poder expropiar la tierra que está ociosa, previo pago justo, y entregada por el Gobierno a las organizaciones campesinas.

- ¿Qué elementos considera que podían haberse mejorado o que no son positivos?

Como todo trabajo colectivo, tenemos que consensuar. Porque esta constitución no es solamente para campesinos e indígenas. Hubiera querido que el kichwa fuera idioma oficial para todos, no solamente de relación intercultural, pero aún así es un paso adelante respecto a la anterior constitución.

En el tema del trabajo, hubiéramos querido que todos los trabajadores fueran sujetos al derecho colectivo y a la contratación colectiva. No se pudo y solamente lo son los obreros.

Hubiera querido que los recursos naturales del Estado solamente los explotara el Estado y que no se pudieran entregar “opcionalmente” a una empresa privada. Hay muchos aspectos que no hemos podido poner lo que nosotros hubiéramos querido, pero el 90% de lo que hemos propuesto está en la constitución.

- Otros sectores indígenas como la CONAIE critican la no inclusión del consentimiento previo, libre e informado con derecho a veto en el proyecto constitucional.

Nosotros trabajamos en el marco de la interculturalidad. Respetamos la posición de la CONAIE, pero creo que es un tema bastante avanzado porque aparece la consulta previa, informada y obligatoria por parte del Estado. Si no hay consentimiento se definirá mediante ley, pero podemos meter en la ley muchos instrumentos favorables a la comunidad para parar megaproyectos que le afecten. Pero también somos parte de un Estado.

Creemos que hay que ser solidarios, y si hay recursos en mi comunidad que pueden servir para sacar de problemas a otros pueblos, no puedo tener derecho a veto porque sea mi comunidad. Hemos de ser solidarios, pero respetando los recursos. Por ejemplo, si hay agua no debe haber ningún proyecto de minería, porque el agua es el futuro, la vida misma, y debe ser una prioridad. Pero debe servir a las ciudades, que también deben ser solidarias a la hora de proteger ese recurso.

- La CONAIE critica que el modelo económico sigue siendo extractivista, que sigue una lógica neocolonial que va a acabar con la Madre Naturaleza.

Yo no creo que sea extractivista porque se habla de los derechos de la naturaleza. Puede haber falta de claridad, pero las leyes tendrán que ir aclarando el derecho a la naturaleza. Nosotros tenemos que defender a la Pachamama. En el mundo el modelo extractivista creo que está en decadencia y ahora la prioridad es la defensa de la vida y en ese sentido creo que debemos devolver a la Madre Naturaleza lo que hemos sacado a través de un modelo alternativo. Y para ello aparece [en el proyecto constitucional] el derecho de la Naturaleza, el no usar agroquímicos, la prohibición de los transgénicos. En algún artículo puede estar considerado eso [la orientación extractivista] pero en su mayoría está enfocado a la relación con la Madre Naturaleza y el Sumak Kawsay.

- ¿Hasta qué nivel la constitución garantiza la posibilidad de que ustedes se rijan autónomamente por sus usos y costumbres?

Está claramente definido. Ahora las circunscripciones territoriales indígenas pueden por consulta popular decidir auto-administrarse mediante sus propias autoridades indígenas. Si una comunidad o varias, una parroquia o varias, quieren hacer una circunscripción está en su capacidad mediante consulta popular. Incluso nos garantiza el derecho a la administración de justicia indígena en el marco de los derechos humanos y la constitución.

- La propuesta indígena no es sólo para los indígenas, sino que ustedes luchan para que sea también aplicada a nivel nacional. ¿Hasta que punto la constitución y el modelo de vida que en ella aparece está influenciado por la cosmovisión indígena?

Yo creo que hay mucha incidencia: el Sumak Kawsay, el uso del kichwa… yo creo que hay bastante incidencia, pero tenemos que estar en armonía con los otros criterios, con los otros pensamientos, para poder convivir en armonía entre los ecuatorianos y con la Madre Naturaleza. Ello está considerado en la constitución.

Creo que es una de las constituciones más avanzadas de América latina y quién sabe del mundo; enfocada a reivindicar los derechos todos los ecuatorianos: de los indígenas, afro, montubios, mestizos… Pero esto se hará cumplir con la lucha de las organizaciones. Solamente la organización social podrá hacerla cumplir a través de las leyes secundarias. Afortunadamente, muchas leyes secundarias tienen plazos establecidos para entrar en vigor. Por ejemplo a la Ley de Soberanía Alimentaria le hemos puesto 120 días. Porque cuando no quieren las autoridades, la lucha social es la que ha hecho cumplir algunos derechos que tienen los ecuatorianos. Para nosotros lo más importante, después de aprobar esta constitución, es la organización social para ir reclamando nuestros derechos.