Escritor chileno ve a Morales de regreso al Palacio Quemado y en NNUU

El periodista y escritor chileno Pedro Cayuqueo avistó al presidente boliviano Evo Morales de vuelta al Palacio Quemado, con la lucidez y la flema que otorgan los 60 años en la vida política de un “referente” internacional después de 2019 y, mientras discurre el período constitucional 2020-25, en la Organización de Naciones Unidas (NNUU) en una columna que publica este domingo el diario chileno La Tercera.

“No cabe duda que tras 2019, Morales seguirá figurando como un excepcional líder político regional. Tal vez lo veamos en la ONU dada su condición de referente de los pueblos indígenas a nivel mundial. O, quizás, por qué no, volviendo a Palacio Quemado en el futuro. Recién habrá cumplido los 60 años”, escribió Cayuqueo al sopesar el triunfo del No en el recientemente verificado referendo constitucional en Bolivia, que cerró la posibilidad de que el presidente indígena se postule en las elecciones de finales de 2019.

En su columna dominical, el periodista y escritor chileno reseña que la Bolivia que gobierna Morales desde 2006 ha experimentado los mayores cambios positivos de su historia, lo que avalaría su retorno al poder en Bolivia después de 2024.

“Y currículum tiene de sobra. Basta señalar que en una década al frente del gobierno, Bolivia ha celebrado uno de los mayores cambios sociales y económicos de toda su historia. No es poca cosa”, remata.

En el artículo intitulado “Evo, un demócrata satisfecho”, Cayuqueo pone en relieve los avances de la economía boliviana en la era Morales.

“En 2015, un 4,8% creció la economía boliviana. Y 20 puntos cayó la pobreza extrema. Hasta el Banco Mundial se rindió ante sus cifras macroeconómicas y la disciplina de su política fiscal. Hoy, Bolivia, la misma que en los 80 enfrentó una severa hiperinflación, está entre los cinco países con mejor percepción de su economía en la región”, subraya.

Partidario del No, el escritor chileno sostiene en el artículo publicado por La Tercera que más allá de la victoria de esa opción por poco más de 51% y lo que finamente precisa como “el pueblo sabiamente” cerró en las urnas el camino a un cuarto mandato consecutivo desde 2006 a Morales, la figura del mandatario tiene en el momento un sello de garantía.

“Y es que la figura de Evo es sinónimo de estabilidad institucional, profundización democrática y crecimiento económico sostenido”, afirma luego de ironizar con las “malas costumbres” del líder boliviano en el marco de una historia política de signo adverso.

“Evo Morales tiene una muy mala costumbre; cada vez que puede, consulta al pueblo alguna medida o idea que en otros tiempos simplemente se imponía desde Palacio Quemado por las armas”, dice al repasar la retahíla de elecciones, plebiscitos y referendos que se han celebrado en Bolivia desde 2006 que ascendió al Palacio Quemado.

“Desde entonces, Morales tuvo otra mala costumbre: ganar todas las elecciones a las cuales se presentó y por amplia mayoría. Es el mandatario que más tiempo ha gobernado en Bolivia. Su primera elección la ganó con el 54% de los votos. Dos años después superó un referéndum revocatorio con el 67% del apoyo. En 2009, tras reformar la Constitución, volvió a ser elegido presidente con el 64% de los sufragios y cinco años después, en octubre de 2014, hizo lo propio con un 61%” refiere al declarar su apego a que Morales cobre resuello más allá del Palacio Quemado en el lapso 2020-2025.

ABI