Previsiones del FMI no cuajan

Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), y que en más de alguna oportunidad ha sido relacionada con conductas corruptas, se manifiesta profundamente preocupada por el curso que viene tomando la situación económica-financiera internacional, la cual no logra cuajar, lo que refleja que las recomendaciones, reformas, y las medidas de austeridad exigidas a diversos países del mundo, no logran los resultados esperados.

Al respecto, la tendencia hoy es tratar de responsabilizar a los países que forman parte del BRICS (Brasil, Rusia y China), de la situación de estancamiento en que esta sumido el crecimiento económico del sistema capitalista mundial. Lo que parece más propaganda anti contra estas naciones, que otra cosa, de modo de poder aislarlas de las decisiones económicas globales.

La Lagarde reprocha además entre otras cosas, que las medidas tomadas por la Reserva Federal de los Estados Unido y sus normativas para fortalecer el dólar, no contribuyen al crecimiento económico de China y tampoco al llamado Imperio (EE.UU.) usurero. Ahora, tampoco se sabe a ciencia cierta, que efectos va a tener en la economía mundial, los escándalos relacionados con los llamados “papeles de Panamá”, puesto que Estados Unidos es el mayor paraíso fiscal del mundo.

Con respecto a la situación de los países europeos, la directora-jefa del FMI, expresa que las inversiones no han tenido efecto, y que estas, están por debajo de las previsiones del organismo internacional. Luego agrega que aún se mantiene un alto desempleo, en donde la llamada clase política europea no refleja tener la capacidad pertinente para resolver las dificultades que padece el sistema. Ahora lo cierto, es que en materia laboral los ciudadanos de la Unión Europea y en especial los jóvenes, solo pueden acceder a trabajos temporales, precarios y mal pagados. Ahora los políticos de la UE parecen más preocupados de la situación inestable que vive la banca europea y el endeudamiento creciente que vienen asumiendo los países de la zona euro, y que se puede transformar gradualmente en el gran problema de los países de la vieja Europa capitalista.

Ahora, en general la situación económico-financiera global es de una gran incertidumbre, pues la crisis no logra remontar en términos efectivos, y el pesimismo generalizado cunde en el ambiente. Algunos expertos económicos europeos señalan que esta situación se esta tornando en inmanejable y que las medidas que se puedan tomar para resolver el problema, pueden llegar a tener un carácter anárquico y con consecuencias catastróficas para el conjunto de la economía mundial.

El actual precio del petróleo, la caída en los precios de las materias primas, un crecimiento económico con más reflujos que flujos, indican que el presente año no se van a superar las dificultades y que el factor sorpresa esta latente. Pues los riesgos económicos globales son cada vez mayores, puesto que las entidades económicas internacionales están jugando prácticamente a la “ruleta rusa”, con la economía mundial.

Ahora como es habitual en estos casos, el FMI viene sugiriendo de forma reiterada que los gobiernos deben ser los que contribuyan a salvar a las mafias bancarias-empresariales, con recurso públicos, para que estos puedan tener un efecto en el crecimiento económico, en otras palabras a costa de todos los ciudadanos que tributan.

De allí que el organismo internacional a pesar de sus desaciertos y falsas previsiones, cree que la economía mundial va a cuajar con políticas públicas adecuadas, con más reformas y medidas de austeridad allí donde sea necesario. También el FMI prevé la necesitad de tomar una serie de medidas de orden técnico en el ámbito financiero, para presuntamente resolver las dificultades que padece el conjunto del sistema.

Finalmente cabe destacar, que hasta ahora, las medidas de estimulo vía políticas fiscales, no están dando resultados positivos, no están contribuyendo a resolver el problema del crecimiento gradual del ejército de desempleados, no están mejorando los salarios, se reduce el poder adquisitivo, y tampoco están teniendo un efecto en el crecimiento económico real.

Ahora todas las cumbres internacionales que se realizan (G-20,y otros), para revisar el comportamiento de la economía mundial, más parecen paseos turísticos y de disfrute de altos funcionarios ligados al mundo financiero internacional, que ha resolver de forma eficiente todas las iniquidades que ha creado el sistema capitalista mundial, de allí que poco o nada se puede esperar de estos eventos.

La única solución que ve la Sra. Lagarde y compañía, es seguir estrujando los recursos públicos para salvar a las mafias del mundo financiero-empresarial, que en definitiva son los grandes responsables del creciente caos económico mundial, pues todas las medidas sugeridas por el FMI la Reserva Federal de los Estados Unidos y el Banco Central Europeo, no están cuajando como ellos han venido previendo.

Eduardo Andrade Bone
Comunicador Social
aindoamericanap@gmail.com