A: Venezuela Canción para un Quijote de Nuestra América

En la Colonia Tabacalera de ciudad México, el pasado 25 de marzo se le rindió homenaje a Julio Antonio Mella en el 110 aniversario de su nacimiento. Acompañados de la Cónsul cubana María Sánchez, funcionarios y trabajadores de la Embajada, depositamos flores ante el busto de bronce que Alberto Lescay esculpió al joven rebelde.

Se recordó que Julio Antonio Mella en Cuba fundó la Federación de Estudiantes, la Liga Antimperialista, la Universidad Popular José Martí y el Primer Partido Comunista, luchó contra la opresión de los pueblos, entre ellos Nicaragua y Venezuela. Varios de sus compañeros de ideales fueron venezolanos, como Salvador de la Plaza, Carlos Aponte y los hermanos Gustavo y Eduardo Machado. Mella fungió como colaborador en los periódicos Venezuela Libre, América Libre y El Libertador.

El acto fue motivo para rendir homenaje al Comandante Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, para el que fue leído el poema Canción para un Quijote Americano, del joven funcionario diplomático cubano Emilio Jiménez, quien hizo sentir que las ideas no mueren y que Mella y Chávez desde el Olimpo de los Héroes nos indican seguir blandiendo la espada de Bolívar.

“Canción para un Quijote Americano”.

Autor: Emilio Jiménez

Esta canción es para ti,

Quijote de América

disfrazado de Inca y Araucano.

El 5 de marzo el Orinoco se detuvo,

el puente de Angostura casi se quiebra de dolor,

los pescadores guaraos dejan sus artes

y acuden a sostenerlo para que pasen los niños encueros

que corren apurados para verte antes que te vayas.

No logro saber cuantos días fueron

todos fueron un solo día,

la certeza de que nunca te vas,

ese arraigo a tu tiempo y a tu gente

no concibe lontananza.

Mientras duró

iba tu mueble fúnebre

frondoso de flores, gorras, signos en tropel,

todos te querían llevar para su casa,

para los cerros agradecidos de tanta bondad derramada.

Y tú avanzando sonriente y digno

en medio de ese volcán escarlata.

Truena tu nombre en arahuco, en español,

en jivi, en wayuu.

Esta canción es para ti

Quijote de América

vestido de mulato y de Maya,

de Aymara y blanco castizo.

Aquella anciana celosa empuja para tocarte,

mientras tu madre llora sin bálsamo que la consuele.

No te perdiste esa fiesta de amor

había llanto sin luto,

porque no te quedó nada por hacer,

tus hijos todos lo sabemos.

Labraste el surco y por ahí andaremos

enderezando tropezones pero sin desvío

Iremos rectos, muy rectos

blandiendo tu espada de Bolivar

para desbrozar caminos.