Bolivia

Aniversario de la Patria

Bolivia celebra hoy la declaración de su independencia.

El 28 de julio de 1825 la Asamblea General de Diputados de las Provincias del Alto Perú decidió erigir un Estado soberano e independiente de todas las naciones, tanto del viejo como del nuevo mundo, y una nueva república nacía el 6 de agosto de ese mismo año.
Han transcurrido 190 años desde que los representantes de las cinco provincias alto peruanas asumieran por abrumadora mayoría la independencia absoluta y rechazaran una eventual unión al gobierno de Buenos Aires o al Bajo Perú.
Hoy, los bolivianos celebramos un nuevo aniversario de la patria en el marco de un renovado respaldo internacional a nuestra histórica causa de la reintegración marítima y con desafíos estructurales para celebrar dentro de 10 años, el Bicentenario de la Declaración del Acta de la Independencia.
Si bien la causa marítima nos une en torno a ese gran objetivo nacional, más allá de las posiciones políticas y económicas que pudiéramos tener, existen otros desafíos nacionales que deberían ser motivo de aunar nuestros esfuerzos en pos de alcanzarlos.
Y una de esas metas es el desarrollo económico, crear riqueza y promover el bienestar de nuestras familias como factores de unidad nacional en torno a políticas estructurales orientadas al desarrollo económico, independientemente de las diferencias ideológicas que el pluralismo político que garantiza y fomenta nuestra democracia.
Es que sólo el desarrollo económico podrá reducir en gran medida los niveles de extrema pobreza que, pese al sostenido crecimiento económico y las políticas de alcance social de los últimos años durante el gobierno del presidente Evo Morales, todavía castiga al 18,8 de la población boliviana.
En tanto que el acceso universal a los servicios básicos, como agua potable, alcantarillado, luz eléctrica, educación, salud, infraestructura deportiva, así como los sistemas de telecomunicación satelital, internet y vivienda, entre otros, permitirá mejorar la calidad de vida de las y los bolivianos.
El parágrafo I del artículo 20 de la Constitución Política del Estado señala que “toda persona tiene derecho al acceso universal y equitativo a los servicios básicos de agua potable, alcantarillado, electricidad, gas domiciliario, postal y telecomunicaciones”.
Es decir, la provisión de los servicios de agua potable y alcantarillado pueden realizarse a través de entidades públicas, mixtas, cooperativas o comunitarias, los derechos otorgados no podrán en ningún momento viabilizar la privatización del servicio básico.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) Bolivia es uno de los países latinoamericanos que “va por buen camino” para incrementar la cobertura de los servicios de salud, aunque el desafío es que todos los habitantes del país accedan a ellos.
Otro de los retos de Bolivia es alcanzar su plena soberanía productiva con la diversificación y el desarrollo integral, la consolidación de los sectores hidrocarburífero, minero y agrícola, y constituirse como país exportador de energía eléctrica y de alimentos, lo que redundaría positivamente en su seguridad alimentaria.
En este contexto, según el informe anual de la FAO “El estado de la Inseguridad Alimentaria 2015”, Bolivia se encuentra entre los 16 países de América Latina y del Caribe que alcanzaron los objetivos en la reducción del hambre.
Ese documento establece que en la proporción de personas subalimentadas, Bolivia bajó del 34 por ciento en 1990, al 15,1 por ciento en 2015. Esos datos sitúan al país entre 72 naciones que lograron la meta de reducción del hambre establecida para 2015.
En este contexto, Bolivia cumple hoy 190 años de vida y rinde su homenaje a quienes lucharon en contra del colonialismo en las rebeliones indígenas de 1781, las luchas emancipadoras de 1809 en Chuquisaca y La Paz, las batallas de los guerrilleros de la independencia y de todos los protomártires que ofrendaron su vida por la libertad.
No obstante, a 190 años de su nacimiento, Bolivia todavía enfrenta aquellas tareas pendientes para lograr su soberanía económica y consolidar su autodeterminación política, ser parte activa de la unidad de la gran patria latinoamericana con la que soñara el libertador Simón Bolívar y recuperar el mar con el que nacimos a la vida independiente.