Ay Arcadio, quien te ve ahora

¡Ay Juan José! burro no se monta
con sombrero ni zapato
ni con sortija de mucho brillo
ni con pañuelo muy amarillo
ni con bastón de cacha de oro
¡Ay Juan José!

(JUAN JOSÉ, merengue de Guillermo Teruel)

La Malinche siempre está viva en medio de la oposición, pero es mucho más visible entre la gente que ha saltado la talanquera y que ahora quiere rasparse todo aquello que alguna vez les identificó con el chavismo. Tal es el caso de algunos parlamentarios que han llegado al colmo de desconocer sus propios orígenes étnicos, sociales y culturales, agrediendo a su propia gente, a su propia cultura. Que vergüenza, sentir que alguien pueda negar lo que es, tan solo por mantener la posibilidad de ser candidato a parlamentario o a otro cargo de elección popular.

Desconocer los logros constitucionales alcanzados por nuestras etnias originarias en esta Revolución, es desde todo punto de vista una necedad y un acto incomprensible de traición sobre todo cuando viene de la propia gente perteneciente a cualquiera de las etnias originarias que habitan en nuestro territorio.

El discurso de la oposición venezolana es tan pobre, que hasta algo nunca visto en nuestros países como es un desfile cívico-militar, es utilizado como motivo para elaborar un discurso contra la Revolución, tan solo por un mezquino interés político y electorero. Dicho sea de paso en estas próximas elecciones parlamentarias, estos partiditos saltones van a descubrir lo que vale la imagen del presidente Chávez al momento de captar la preferencia del voto del pueblo.

Allá viene, allá viene Juan José, y viene de la gran capital más vitoqueao que un pavo real echándosela de gran señor.

Da vergüenza ajena, ver a personas que como pertenecientes a una etnia originaria de nuestro país y con una supuesta formación política e ideológica, cometa la torpeza de ponerse al lado de los partidos políticos que por décadas mantuvieron en el olvido a la población wayuu y de otras etnias, ahora Arcadio es aliado de Acción Democrática y de COPEI y de todos aquellos factores de derecha que ejercieron contra la Guajira venezolana políticas de marginación racista, persecución, y olvido.

En verdad, hay gente que no tiene ningún ápice de vergüenza u honor, muchos de los actuales diputados a la Asamblea Nacional, llegaron a sus cargos con el voto mayoritario del pueblo que votó por el presidente Chávez. ¿Por qué si son tan dignos y tan honestos no renunciaron a sus cargos parlamentarios, para romper de una vez por todas con el chavismo?

Muchos parlamentarios de la oposición no reconocen que la única manera de poder tener una esperanza de ser electos es seguir usando la imagen y la representación social que Chávez posee en el pueblo, aunque sea para difamarlo. Ellos quieren resaltar los errores de la Revolución, los desaciertos que nadie desde la Revolución ha negado ni negará, para catapultar sus desinfladas candidaturas.

Reconocen, los señores de la oposición, aunque sea con desgano, que la figura política de Chávez es difícil de sacar del imaginario popular y del corazón de la gente. Sin embargo ellos son descritos por los versos del sabroso merengue, Juan José, de Guillermo Teruel con bastante precisión.

Ya camina como un yo-no-se-qué, y con el cuello alzao, dicen que sabe mucho que viene rico y recomendao.

Algunos parlamentarios, que alguna vez militaron en la izquierda, verdaderamente dan pena, ellos mismos se presentan como ignorantes ante el pueblo y la opinión publica nacional e internacional, al pretender desconocer los logros de esta Revolución Socialista y Bolivariana. En los pasados comicios, reconocían algunos triunfos de las Misiones, tanto así que gobernadores como Manuel Rosales optaron por calcar hasta el mínimo detalle, sin pagar derechos de autor, las estructuras y filosofías de las Misiones del Gobierno Nacional.

Podemos, partido que nunca ha sido de izquierda, cayó en la mayor impotencia al desmembrase de la Revolución en el momento que ellos creían que caía la imagen del comandante en las mismas encuestas que ellos pagaron, ellos se creyeron su propia mentira, se les vio el bojote sin necesidad de tongonearse.

Los cálculos que hicieron conjuntamente con SUMATE y con el Departamento de Estado norteamericano, no les sirvieron de nada cuando el pueblo acudió a las urnas a votar con alegría a favor de la Revolución Bolivariana y Socialista. Utilizaron los falsos positivos de los supuestos resultados de las encuestas fraudulentas, como propaganda política al mejor estilo gobbeliano, que reza que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.

¡Ay! Juan José, me da pena verte cómo te han despachao, ya no sabes montar ni siquiera hacer caminar tu burro.

Verdaderamente, que la neoderecha venezolana, venida de la Izquierda y de la supuesta extrema izquierda, dan vergüenza, Como queriendo imitar a sus financistas y dueños oligárquicos, han pretendido despojarse de lo que en esencia eran para asumir posiciones vergonzosas de contra revolución. Ahora tenemos parlamentarios “indígenas” que se avergüenzan que su gente desfile en los próceres en sus trajes tradicionales y con sus danzas ancestrales. Ellos que ahora usan paltó y levita tildan a sus congéneres de pornográficos.

“Tu, hipócrita que te muestras humilde ante el extranjero,
Pero te vuelves soberbio con tus hermanos del pueblo.
Oh, maldición de Malinche, enfermedad del presente
¿Cuándo dejarás mi tierra? ¿Cuándo harás libre a mi gente?

Maldición de Malinche, (G. Palomares)

¡El Pueblo nunca Olvida!

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Maracaibo - Venezuela.