Chile, Hacia una Revolución

Chile: ¿Va hacia una Revolución Allendista?

Compañeros y compañeras, creemos firmemente que el Poder Popular chileno quiere reeditar, completar lo que se ha denominado la “Revolución Inconclusa”. Creemos que con los niveles de organización popular chilenos, es posible que se vaya hacia estadios superiores de una Revolución Allendista. Se está dando, como lo señala el artículo de Luis Thielemann H. “Una revuelta popular desde abajo para parir un nuevo ciclo”.

Chile: ¿Va hacia una Revolución Allendista?

Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada
Y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes
Pablo Milanés

Lic. José A. Amesty R.

Así como afirmé, en un artículo anterior, juntamente con otros articulistas que “la implementación del neoliberalismo en Chile es de vieja data”, igualmente lo afirmo en relación a que se ha venido fermentando una organización popular en Chile, no de los partidos de izquierda, sino del pueblo mismo organizado.

Breve Historia, Resumen Apretado de la Izquierda-Partido Comunista y Socialista de Chile:
- El Partido Comunista de Chile, tiene sus orígenes en el Partido Obrero Socialista POS, fundado el 4 de junio de 1912, junto a varios obreros salitreros y empleados, en la ciudad de Iquique, en el norte grande del país.
- El 2 de enero de 1922, bajo la dirección de Luis Emilio Recabarren, el Partido Obrero Socialista realiza su III Congreso en Rancagua, allí se decide la adhesión a la Internacional Comunista, aceptando las 21 condiciones, por lo cual adquiere su actual nombre Partido Comunista de Chile, electo como Secretario General Ramón Sepúlveda.
- Más adelante, a partir de 1935, el Partido Comunista plantea la necesidad de la Unidad de la clase obrera chilena, juntamente con el campesinado y las clases medias, y se conforma el Frente Popular, para enfrentar el fascismo, así es que en 1936, se constituye una Alianza Política y Social conformada por los Partidos Comunista, Socialista, el Radical, el Democrático y la Central de Trabajadores.
- En 1941, se produce la división entre los comunistas y socialistas.
- Para las elecciones de 1958, el Frente de Acción Popular FRAP, levanta la candidatura de Salvador Allende, pero no se logra el triunfo. En 1964, nuevamente se lanza la candidatura de Allende y nuevamente se fracasa en su intento. Finalmente, en 1969, se conformó la UP Unidad Popular, donde comunistas, socialistas, radicales, socialdemócratas, La Acción Popular Independiente API, La Izquierda Cristiana IC, el Movimiento de Acción Popular Unitaria MAPU, y elaboran un programa de gobierno antiimperialista y anti oligárquico, y proclama a salvador Allende como su candidato. El MAPU, fue uno de los principales de izquierda chilena, que contribuyó al triunfo electoral de Salvador Allende en noviembre de 1970.
- Es hasta setiembre de 1970, cuando la Unidad Popular, logra el triunfo y Salvador Allende llega al poder, lográndose los siguientes avances.

- “Comenzó por nacionalizar las riquezas básicas (cobre, carbón, salitre, hierro, etc.), expropió los monopolios y la mayoría de la banca, formando un área de propiedad social que coexistió con un área mixta y otra privada; liquidó el latifundio a través de la expropiación de predios privados ociosos, radicalizando la Reforma Agraria; extendió, al menos nominalmente, de manera inédita los derechos de los trabajadores; formuló políticas tendientes a mejorar el ingreso de los sectores desposeídos e intentó elevar el nivel de consumo y de vida de las grandes mayorías”.
- El 11 de setiembre de 1973, las Fuerzas Armadas chilenas a la cabeza de Augusto Pinochet, toman el poder tras un Golpe de Estado, e iniciando el gobierno una Junta Militar, derrocan a Allende, y los partidos políticos no pueden seguir operando declarándolos ilegales y persiguiéndolos, 1973-1980.
- Luego, viene el periodo de la Rebelión Popular de las Masas y se origina la creación del Frente Patriótico Manuel Rodríguez FPMR, 1980-1988.
- De 1988 a 1990, se dan los primeros pasos hacia la “Democracia”. De 1990 al 2000, es una década, que algunos llaman periodo de crisis de la dictadura. Del 2000 al 2006, hay una unidad de los partidos de izquierda, y marchan hacia nuevos rumbos, pensando “Juntos Podemos Más”.
- 2006 al 2010, durante el gobierno de Michellet Bachelet, se caracterizó por el inicio de múltiples conflictos, que se profundizarían más aun en el gobierno de Sebastián Piñera (2010-2014).
- Y de 2014 al 2019, producto del incremento del neoliberalismo en Chile, se produce actualmente, lo que ya conocemos como la ex e in plosión social más importante en la historia de Chile.

De todo este periodo histórico chileno, deseamos rescatar los avances del periodo de Allende, donde la población, a saber el Poder Popular interiorizó y dióse cuenta de los beneficios del Socialismo Allendista. Quizás, a partir de aquí, el pueblo inició un periodo de organización, formación política, que se viene incubando desde entonces, añorando aquellos beneficios.

También la lectura histórica anterior, nos señala que “esa izquierda bolichera negó a Chile, a sus pobladores, a sus ancianos, a sus estudiantes, a sus etnias originarias, a sus trabajadores, la posibilidad concreta de mejorar sus realidades”. Se produce un fenómeno nuevo, la gente se coloca al costado del escenario político partidista, sin querer apoyarlos y sus promesas demagógicas.

Igualmente rescatamos del recuento histórico brevísimo, la figura de Salvador Allende, un humilde médico de ideas socialistas autenticas, que supo avanzar en la unidad de la izquierda chilena, construyendo organización popular y dando los mayores logros políticos y sociales. A su vez, generó un proceso de ilusión y esperanza gigantesco, que obligó a USA y su brazo la CIA a cortarlo de raíz, no permitiendo que un pueblo soberano decida su destino, no permitiendo la construcción de un Socialismo autentico por medio de las urnas y pacifico, como el caso venezolano.

Recalco los logros revolucionarios de Allende, que se han ido empollando en la conciencia del pueblo chileno: “Allende en sus tres años de gobierno nos legó campañas de alfabetización a lo largo de Chile, apoyó a los barrios y pueblos para mejorar sus condiciones de vida, avanzó en la sanidad y la educación, nacionalizó los recursos más importantes del País para entregárselos a los trabajadores y trabajadoras…como cantaban Inti Illimani generó la segunda independencia de Chile, esta vez aún más peligrosa y temida para los poderosos”.

La Revolución Popular Chilena, ahora, viene desde abajo, desde el metro de Santiago, sale a la superficie, se expande y arrasa con todo, “estalla la insubordinación popular que ha venido gestándose desde hace años de forma subterránea, alimentada en el diario descontento, haciendo eco de la reciente revuelta ecuatoriana, y encontrando hace tan solo unos días atrás su propia chispa en el alza de los pasajes del Metro”. La acción colectiva ha demostrado su eficacia y su potencia.

El autor chileno Gabriel Morales, refuerza nuestra hipótesis, cuando señala: “Desde el 2011 hasta ahora, no estábamos durmiendo, (yo creo que desde mucho tiempo atrás, como lo señala el recuento breve que está arriba), nos hemos reunido, hemos conversado, intercambiado experiencias de lucha y resistencia, hemos ido fortaleciéndonos en nuestras propias organizaciones, territoriales, feministas, ecológicas y anti extractivistas, de la economía popular y solidaria, de la disidencia sexual o desde la pedagogía crítica, hemos articulado distintas luchas, y hemos mejorado exponencialmente nuestra capacidad de acción. Nuestro instinto de desobediencia ha crecido igualmente. Hemos aprendido a ocupar mejor las redes sociales para agilizar nuestra comunicación, y a desconfiar de ellas como dispositivos policiales. Somos mucho más rápidos y estamos mejor organizados, somos más solidarios y más desobedientes que antes”.

Compañeros y compañeras, creemos firmemente que el Poder Popular chileno quiere reeditar, completar lo que se ha denominado la “Revolución Inconclusa”. Creemos que con los niveles de organización popular chilenos, es posible que se vaya hacia estadios superiores de una Revolución Allendista. Se está dando, como lo señala el artículo de Luis Thielemann H. “Una revuelta popular desde abajo para parir un nuevo ciclo”.

Creemos que las condiciones están dadas para crear una Revolución al estilo chileno, por supuesto, como señalan algunos cientistas políticos, “se requiere la elaboración de un proyecto político que busque la superación concreta de las actuales condiciones sociales y económicas, siendo el Socialismo el camino vigente, pasar a la organización profunda de base y extensión proletaria-oprimida dará luz a la resistencia y reconfiguración del poder del pueblo para su reivindicación definitiva”.

Algunos piensan que el primer paso, seria convocar a una Referéndum Constitucional, avancemos…