Argentina

Confieso que estoy asombrado

Confieso que estoy asombrado. Aunque parezca mentira, en plena pandemia, a mis 65 años, con tantas décadas de militancia política, con tantos horrores observados en el mundo, en verdad que me he asombrado nuevamente. (Foto:PL)

Ya tenía asumido que después de ir viviendo lo que el imperio y el capitalismo ha sido capaz de “construir” en el mundo y la historia, ello ya iba a ser imposible. Pero debo reconocer, que en esta permanente tarea de re-inventarse, el capitalismo me ha sorprendido nuevamente.
El 26 de mayo de 2020, EEUU superó tranquilamente los 98.000 muertos.

En cuanto a los fallecidos por estados, Nueva York tiene 29.229 (supera a Francia), Nueva Jersey llegó a 11.147 (más que Bélgica), Massachusetts llegó a 6.416 (superando a los Países Bajos), Michigan alcanzó los 5.241 (relegando a China), y Pensilvania tenía 5.146 (más que Turquía). Valores todos ya superados mientras se leen estas líneas.

Un EEUU que, con su presidente Donald Trump a la cabeza se ha burlado del coronavirus, sin otorgarle importancia, y sin preocuparse por llevar adelante una política de Estado preventiva, resolutiva de urgencia y a futuro. Habiéndose quedado con el “record” (nada elegante, por cierto) de ser el país con más muertos del mundo. Y donde aquellos países (e irresponsables autoridades) han imitado a Trump, les han impuesto a sus países las mismas consecuencias que sufren los estadounidenses.

Tal es así que, en el listado de mayores víctimas mortales del mundo, detrás de EEUU (n° 1, con 98.916), aparecen el Reino Unido (n° 2, con 37.048) y Brasil (n° 6, con 24.600). Ahora bien: si se consideran el total de caso, también allí los estadounidenses tienen el n° 1 (1,662 millones), apareciendo detrás, Brasil (n° 2, con 374.898), y el Reino Unido (n° 4, llegó a los 262.547 infectados).

En un mundo donde los números mandan; donde se habla de riesgo país, de inflación, de PBI, de endeudamiento, de balanza comercial, de emigrados, de crecimiento… y se apela a la simple comparativa para tratar de sostener mentiras y engaños, ese mecanismo de reduccionismo, también es una forma de ocultar la verdad.

Tanto es así que en esta maraña de números de enfermos y muertos que se actualizada día a día, hora a hora y segundo a segundo, como un juego macabro, se pierde la noción de la realidad y hasta de la historia.

La denominada ‘guerra de Vietnam’, fue una acción imperialista de EEUU que llevó tropas a miles de kilómetros de sus fronteras para impedir que el pueblo vietnamita construyera su nación y futuro. “Reemplazó” en esa cruel tarea a los franceses que debieron abandonar ese territorio, derrotados. Esa presencia de EEUU se extendió entre 1955 y 1975; casi 2 décadas (¡!).

Fue (hasta la invasión de EEUU a Afganistán) la contienda más extensa de su historia, provocando una cifra que oscila entre 4 y 6 millones de muertos vietnamitas. Mientras que EEUU sumó 58.159 muertos y 1.700 desaparecidos.

El invasor llegó a superar (oficialmente) los 550.000 efectivos, con más 100.000 aliados (de otros países). Quienes nacimos en la década de 1950 nos criamos leyendo diarios que en tapa durante los ‘60 y hasta el 30-4-1975, mostraban cómo EEUU “triunfaba” y “derrotaba al comunismo” en Vietman. Fueron casi 2 décadas de mentiras mediáticas, pues un día se dijo que se firmaba la paz en París, y que los estadounidenses… se retiraban (¡!).
Durante todos esos años de invasión y crímenes, EEUU tuvo como mandatarios a Dwight Eisenhower, John F. Kennedy, Lyndon Johnson, y Ricahrd Nixon. Todos ellos sumaron en Vietnam 58.159 muertos propios.

Para los amantes de los números –aprovechemos-, entre 1966 y 1972, EEUU lanzó 12 millones de galones de Agente Naranja (con dioxina) que produjo la contaminación y muerte de más de medio millón de civoles vietnamitas…

Volviendo a las cifras de los 4 mandatarios sentados en la Casa Blanca, en 2 décadas de guerra sumaron –en total-, menos muertos que los que ha provocado la irresponsabilidad (y criminalidad planificada?) de Donald Trump en pocos meses.

Como dato complementario -pues la prensa occidental casi lo ha ignorado-, la política preventiva del gobierno argentino ha hecho que la pandemia se mantenga controlada, con 13.228 infectados y 490 muertes. Frente a ellos, los derechistas y neoliberales (encabezados por los opositores Mauricio Macri, y la prensa hegemónica) reclaman el fín de la cuarentena (para imitar a Trump y Jair Bolsonaro).

SANTA FE-ARGENTINA Rodolfo O. Gianfelici/suramericapress
En verdad que el capitalismo sigue sorprendiéndome. Máxime cuando habla de derechos humanos, libertad y democracia…