Crisis y crímenes de Colombia y asesinatos contra los colombianos

“Que cada 72 horas maten a una persona indígena en Colombia solo se puede llamar genocidio”.
Organizaciones sociales alertan una y otra vez sobre la crisis de inseguridad que esta población sufre en el país y que, según denuncian, incluso se agravó tras la firma de los Acuerdos de Paz en 2016 que llevaron a la desmovilización de las FARC.

Pero de los 115 pueblos indígenas existentes en Colombia (1.905.000 personas según el Censo 2018, 4,4% de la población total) son quienes viven en el departamento del Cauca los que enfrentan aún mayor peligro.

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Parte de su población, especialmente en el norte, se resiste a que distintos grupos armados utilicen sus territorios para el cultivo y distribución de droga, la raíz de una economía ilícita presente en la región durante décadas.
Y las consecuencias de esta disputa suelen ser dramáticas.

¿Qué grupos armados están presentes?
El Cauca vive sumido en una espiral de violencia por la presencia de grupos armados, disidencias de las FARC, paramilitares y bandas de narcotraficantes en un departamento fuertemente militarizado y con varias bases del ejército instaladas.
La Defensoría del Pueblo, que desde enero de 2018 emitió una decena de alertas tempranas sobre la situación de riesgo en el norte del Cauca, alertó en octubre sobre “el rearme y fortalecimiento de los actores ilegales emergentes, que a la fecha al parecer se encuentran en una fase de expansión y consolidación”.

Como recuerda Arias de la ONIC, “históricamente, la región fue controlada por el frente sexto y la columna móvil Jacobo Arenas de las FARC”, considerados el brazo armado del bloque occidental de las antiguas guerrillas.

Cauca es un departamento con una histórica presencia de guerrillas.
Tras el proceso de paz, sin embargo, grupos de disidentes planearon cómo retomar el control de la zona y regresaron “en una actitud más criminal y combativa”, según el dirigente.

Entre las columnas de disidencias presentes en la actualidad destacan las conocidas como Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, si bien también hay presencia de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y grupos del Ejército Popular de Liberación (EPL) como Los Pelusas.

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Luis Fernando Arias, consejero mayor de la ONIC, también cree que la presencia militar “profundizará el conflicto, y la población es la que quedará en el medio de la confrontación armada”. Por eso cree que para solucionar de raíz el problema, es necesaria una inversión social del Estado de manera integral que permita realmente a los indígenas abandonar los cultivos de uso ilícito a favor de otro tipo de proyectos que garanticen su sostenibilidad económica.

Miguel Ceballos, alto comisionado para la paz y nombrado por el presidente Duque para liderar un plan de acción social para el Cauca tras los últimos asesinatos, anunció una inversión cercana a los US$390 millones para subvencionar proyectos y procesos de emprendimiento, construir infraestructuras y mejorar la cobertura sanitaria y educativa en la región.

La Pandemia sigue cobrando vídas por el Covid-19
El nuevo coronavirus sigue cobrándose vidas, pese a las medidas sin precedentes tomadas en todo el mundo para detener la pandemia, que según el jefe de la ONU implica la peor crisis que vive la humanidad desde la Segunda Guerra Mundial. En ese contexto, el presidente Donald Trump pidió el martes a los estadounidenses estar “listos para los muy difíciles días que nos esperan”, y agregó que las próximas “serán dos semanas muy, muy dolorosas”.

Las muertes en Estados Unidos por el Covid-, cifra que se duplicó en tres días, de acuerdo con el recuento que realiza la Universidad Johns Hopkins.Más de la mitad de la población del mundo se encuentra bajo algún tipo de confinamiento mientras los países buscan desesperadamente detener el avance del virus que ya infectó a más de 840.000 personas en el mundo desde que se desató en diciembre en China.

Pero el confinamiento es difícil de cumplir en numerosos países, en especial en África y América Latina, donde millones de personas viven gracias a una economía sumergida y residen en lugares super poblados. El virus ya dejó asimismo más de 40.000 muertos, la mitad de ellos en Italia y en España, pero el número de fallecidos no deja de crecer.

Con esta aceleración, el balance diario en de Estados Unidos se acercó al nivel de Italia y España, mientras que el pico de la pandemia, que se avecina en esas dos naciones europeas, todavía no se avizora en Norteamérica. Estados Unidos registraba unos 189.000 contagios, una cifra que se duplicó en apenas cinco días.

Integrantes del equipo especial de lucha contra la pandemia montado por el gobierno de Trump difundieron un sombrío pronóstico de entre 100.000 y 240.000 muertes en el país en los próximos meses, si se respetan las restricciones actuales. Si no se tomara ninguna medida, dijeron, los decesos se situarían entre 1,5 y 2,2 millones.

La extraordinaria perturbación económica y política que provoca el virus presenta un peligro real para la relativa paz que el mundo ha visto en las últimas décadas, dijo el martes el secretario general de la ONU, Antonio Gutiérrez, que consideró que la pandemia es la peor crisis global desde la Segunda Guerra Mundial.

“Se trata de una combinación, por un lado, de una enfermedad que es una amenaza para todos en el mundo, y en segundo lugar, porque tiene un impacto económico que traerá una recesión sin precedentes en el pasado reciente”, dijo Gutiérrez, para quien “la humanidad está en juego”.

“La combinación de esos dos factores y el riesgo de que contribuya a una creciente inestabilidad, una creciente violencia y un creciente conflicto son las cosas que nos hacen creer que esta es, de hecho, la más retadora de las crisis que hemos enfrentado desde la Segunda Guerra Mundial”, explicó. Los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G20, que se reunieron el martes por teleconferencia, prometieron ayudar a los países más pobres a soportar el fardo de su deuda y a asistir a los mercados emergentes.

La semana pasada, los líderes del este grupo de países más ricos y economía emergentes había dicho que inyectarían 5 billones de dólares en la economía global para disipar los temores de una recesión. En Wuhan, la ciudad en la que se originó la pandemia, las medidas de confinamiento se iban levantando progresivamente, y los primeros pasos al aire libre de sus habitantes son para homenajear a los muertos. Mientras, la cantidad de cremaciones y urnas funerarias hace pensar a numerosos expertos que el total de fallecidos en China es mucho mayor que el dato oficial difundido.

En otros países se espera con ansiedad el pico de la enfermedad, a partir del cual comenzará un proceso de reversión de la actual saturación de los servicios de salud.

En América Latina, donde se han registrado 348 muertes y poco menos de 19.000 infectados y más de 500 muertos, varios países anunciaron una prolongación de las medidas, en un intento de evitar el colapso de sus sistemas sanitarios.

(*) Periodista, Historiador y Analista Internacional
diegojolivera@gmail.com
Barometro Latinoamericano