Chile. Pueblos en lucha

El (auto) Golpe Blando

El Presidente, ha señalado por cadena nacional que directamente intervendrá el Congreso Nacional… en la práctica le molesta que parlamentari@s legislen…

Hace meses se viene gestando en el núcleo duro de la derecha chilena, ese mismo que hoy gobierna y que en algún tiempo se disfrazó de “liberal o moderado”, un golpe blando pero profundo a la débil democracia que por décadas nos ha gobernado y ha sido resultado de la espuria y desfachatada negociación de fines de los 80.

Lo curioso es que el politólogo estadounidense Gene Sharp denomino “golpe blando” a un conjunto de técnicas conspirativas no frontales y principalmente no violentas manu militari, con el fin de desestabilizar a un gobierno y causar su caída, sin que parezca que ha sido consecuencia de la acción de otro poder, vale decir, es una técnica que utiliza comúnmente la derecha en el mundo entero para derrocar gobiernos, pero en este caso, lo hace para destruir la democracia y hacerse del poder total.

La derecha chilena desde el estallido social ha sabido unirse en torno a la protección de sus intereses económicos, privilegios sociales y poder político sustentado en enclaves autoritarios negociados y mantenidos hasta el día de hoy.

Es así como sin ninguna cuota de vergüenza, se ha impuesto una agenda legislativa de corte fascista, que endurece penas, limita libertades ambulatorias, coarta la libertad de información y que permite a militares y civiles aplicar justicia y “sapeos”.

Lamentablemente much@s parlamentarios que se llamaban democráticos, han sido convencidos de esta agenda profundamente antidemocrática, bajo la amenaza de un supuesto caos y por, sobre todo, de la pérdida del poder que por décadas personal y familiarmente han mantenido y ejercido.

Aun cuando el gobierno de Sebastián Piñera ha endurecido su agenda, utilizado de forma evidente la concentración de los medios y su rol propagandístico y directamente manejado dolosamente la información desde la revuelta social y pandemia, nada hacía presagiar que la desfachatez y manual de la dictadura sería tan claramente utilizado como lo fue el lunes recién pasado.

El Presidente del país, el mismo que por la Constitución tiene facultades exclusivas en cuanto a materias que puede legislar, el mismo que por su cargo maneja el presupuesto de la Nación y cada ley que involucre fondos del presupuesto nacional sólo pueden ser legisladas por él, sí, ese mismo, ha señalado por cadena nacional que directamente intervendrá el Congreso Nacional, que no conoce ni entiende la separación de poderes y que en la práctica le molesta que los parlamentari@s legislen sobre materias que él y sus aliados NO están dispuestos a conocer ni legislar, ya que aquello sería modificar en algo este sistema imperante que los favorece del todo.

Es justamente hoy y ante el panorama creado por este gobierno de corte fascista, que se hace más imperativo que nunca hablar del proceso constituyente, relevar su importancia, discutir nuevamente con nuestros vecin@s sobre las limitaciones feroces de la actual carta magna y las posibilidades que como sociedad y país nos daría un nuevo marco constitucional construido entre tod@s. Es hoy cuando no nos pueden ganar los Allamand ni los Longueira, que buscan imponer su tesis del status quo. Es hoy cuando la lucha de las ideas debemos enarbolarlas con más fuerzas que nunca, y avanzar sin miramientos en un pronto y amplio proceso de construcción constituyente.

Nuestras fuerzas deben estar en uno de los golpes más importante que se pueda dar a estos sinvergüenzas que llevan décadas imponiendo su sistema de privilegios, ese golpe contra hegemónico será la construcción constitucional en libertad.

Con o sin Piñera, pero será.


El Siglo