El COVID-19 regresa al Vaticano

Cuatro guardias suizas del ejército del Papa dieron positivo al “coronavirus”. En los últimos días también hubo otros tres guardias infectadas por un total de siete, por tanto, el Vaticano ya no es “covid-free”.

El virus ha llegado al cuartel militar más pequeño del mundo, la sede central está prácticamente aislada pero los guardias no interesados en la infección prestan regularmente su servicio frente a la Puerta Santa Ana y en todos los puestos de acceso al pequeño estado.

La “Guardia “Suiza” es el cuerpo militar encargado de la seguridad del Estado de la Ciudad del Vaticano. El cuerpo fue creado en 1506, tres años después de que el Papa Julio II ocupara la silla de San Pedro y pidiera a los nobles suizos, soldados para su protección. En ese momento la elección lógica fueron los mercenarios suizos, debido a la reputacián que se habían hecho en las guerras de Borgoña.
Es el ejército profesional más pequeño del mundo, con alrededor de 110 soldados, ataviados con un uniforme inconfundible inspirado a Miguel Angel que lo diseñó en 1505 a la moda de entonces.

Los requisitos actuales para poder acceder a la guardia suiza son bastante severos, y, son de caráter elitista y restringido; poseer ciudadanía suiza, fe católica, solteros, tener un título de estudio superior y haber cumplido una instrucción básica en las Fuerzas Armadas Suizas
El Covid-19 está cambiando también las modalidades de los encuentros del Papa, que se encontrará por primera vez “en línea” con el Consejo de Cardenales,(C6) no se reunían, precisamente por la pandemia, desde el mes de febrero. De hecho, son cardenales que no están todos en Roma, sino que viven en sus sedes de Bombay, Munich, Boston, Tegucigalpa e Italia.

En el Vaticano se han dictado prescripciones anticontagio más estrictas desde hace varios días, comenzando con la obligación de llevar el barbijo al interios de los locales y también al aire libre como ocurre en Italia.

Rodolfo Faggioni, Corresponsal en Italia
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