El criminal bloqueo contra Cuba debe cesar

Recuerdo un hecho imborrable en nuestras mentes de adolescentes narrado por nuestra familia -a fines de la pasada década de los cincuenta- cuando la policía del dictador Fulgencio Batista y subordinada a los gringos, torturaba a un joven revolucionario fidelista y éste, a pesar de su estado sangriento, le dijo a sus verdugos señalando hacia el cielo, “mátennos, pero no podrán detener la historia”.

Él joven se refería a la hazaña del socialismo de ser el primer sistema social que comenzó a conquistar el cosmos, pues en esos precisos días de 1957, el socialismo soviético daba al mundo entero una poderosa muestra de inteligencia y audacia al lanzar el primer sputnik hacia el espacio ultraterrestre con aquella perrita llamada “Laika”, lo cual fue un tremendo golpe a la doctrina anticomunista yanqui de Truman-Dulles y a la propia OTAN que para esa fecha tenían a la URSS cercada con bases militares agresivas.

En ese contexto mundial, es que Fidel y los “barbudos” inician en Cuba la guerra de liberación a partir del 2 de diciembre de 1956 y ya para diciembre de 1958 el ejército batistiano, armado por los gringos y entrenado en la Escuela de las Américas, era un cadáver viviente. Luego de “la invasión” hacia occidente y la victoria de Santa Clara, Che y Camilo con sus tropas, logran entrar a La Habana el 1ro de enero de 1959. Mientras, Fidel y Raúl fortalecen el oriente del país, cuna de la Revolución, y a partir del día 8 de enero arriban a La Habana, para comenzar así la historia de las transformaciones políticas, sociales y económicas más trascendentales de Nuestra América y contra ellas, las más traicioneras agresiones de los gobiernos de Estados Unidos contra Cuba. El bloqueo es el marco jurídico de la política anticomunista del imperialismo yanqui para aterrorizar a cubanos y a latinoamericanos ante la superioridad del socialismo.

Con aquella misma estirpe de aquel joven de las fuerzas revolucionarias fidelistas que fue asesinado y murió orgulloso de ser socialista, el pueblo cubano ha resistido heroicamente todo tipo de agresiones estadounidenses y del fascismo mayamero (guerras irregulares, atentados, sabotajes, extorsiones, chantajes, presiones internacionales) y al mismo tiempo, ese bravo pueblo ha levantado digna y orgullosamente las banderas del socialismo con una creativa, paciente, constante y rigurosa disciplina y empeño revolucionario, por toda Cuba y por todo el mundo, ofreciendo vida y alegría familiar a cientos de miles de africanos, latinoamericanos, asiáticos, árabes, europeos y hasta norteamericanos, con mas salud, más educación y más conocimientos técnicos, agrícolas, industriales, informáticos, marítimos, comunicacionales, entre otros muchos que los cubanos han colocado a disposición de los pueblos.

Después de más de cincuenta años de bloqueo criminal estadounidense contra Cuba, la comunidad internacional expresada en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, una vez más, se pronunciará contra ese engendro tenebroso y terrorista con que los gobiernos estadounidenses han querido vencer y doblegar la voluntad independentista, soberana y libre del pueblo cubano que luego de derrocar a la dictadura batistiana en 1959 comenzó a recuperar sus recursos naturales y no renovables, los servicios públicos para todos por igual y comenzó con ello a crear las condiciones necesarias de manera que se cumpliera -por primera vez en la historia- ese apotegma del decálogo martiano del siglo XIX, según el cual la primera ley de la República de Cuba independiente debería ser “el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.

En el convulsionado y revolucionario mundo de hoy las diversas fuerzas nacionales, la mayoría de ellas multiétnicas, en pugna o en cooperación, podrán presenciar la decimoctava ocasión consecutiva en que casi el ciento por ciento de los Estados de nuestro mundo, critican y condenan el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba que ya ha provocado pérdidas a Cuba por casi 237 mil millones de dólares, según los precios de este año del dólar americano.

Hoy hemos conocido en voz del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Comandante Hugo Chávez, la decisión de la II Cumbre ASA (América del Sur-África), que agrupa más de sesenta países de ambos continentes, con mil quinientos millones de almas, mediante la cual se condena el bloqueo yanqui contra Cuba, por su carácter inhumano, ilegal y extraterritorial pues daña en una gran cuantía a seres humanos, no sólo al pueblo de Cuba, sino a todos los pueblos del mundo, incluyendo al propio pueblo de Estados Unidos que por causa del bloqueo yanqui -por ejemplo- no pudo recibir la ayuda humanitaria ofrecida por Cuba en ocasión del huracán Katrina, o la prohibición a los científicos estadounidenses de viajar a Cuba para conocer los avances científicos de la Isla, o la prohibición a los agricultores e industriales estadounidenses de comerciar con Cuba, o la obstaculización a artistas y educadores estadounidenses de viajar a Cuba, o simplemente la prohibición a los ciudadanos estadounidenses a viajar a Cuba.

Los gobiernos de EEUU son tan crueles, que prefieren ocasionar daños a sus ciudadanos y ciudadanas antes de levantar el bloqueo contra Cuba o antes de oponerse a la ambiciosa minoría fascista residente en Miami que aterroriza a cuanto residente cubano o cubana se muestra como persona sana, cuerda y honesta respecto a Cuba.

Latinoamericanos y africanos, asiáticos y europeos, australianos y oceánicos, todos volverán a formar la muralla de ideas en el próximo 64 Período de Sesiones de la Asamblea General de ONU, contra la cual ya se han estrellado -por más de dieciocho años, y seguirá estrellándose- cuantos gobiernos yanquis pasen por la Casa Blanca. Todos ellos, desde Reagan hasta Bush, han recibido numerosas lecciones morales, en muchos de los órganos y niveles de la ONU, pero han sido tan malos estudiantes y discapacitados ciudadanos, que ya algunos de ellos se han llevado a la tumba esa culpa y esa pena.

Y es cierto, porque a pesar del daño ocasionado al pueblo cubano, éste se ha crecido enormemente y hoy da grandes muestras de verdadero desarrollo equilibrado, armónico y sustentable, aún con las limitaciones reales a causa del bloqueo. Por supuesto, si no hubiera existido el bloqueo económico, financiero y comercial, extraterritorial y criminal, ya Cuba hubiera sobrepasado el nivel de desarrollo de muchos países que hoy tienen un nivel de vida llamado “desarrollado”. ¿Qué no hubiera podido hacer Cuba -si no sufriera el bloqueo yanqui- con todo su potencial de profesionales y técnicos ante el cúmulo de inversionistas interesados en el turismo, en las tecnologías farmacéuticas, en las ciencias informáticas o en el petróleo existente en Cuba?.

¿Tendrá Barack Obama la moral necesaria para aprovechar la oportunidad de reivindicar la dignidad del pueblo estadounidense ante más de ciento ochenta Estados que exigen el fin del bloqueo estadounidense contra Cuba y contra el mundo?. ¿Podrá Barack Obama dar muestra de su liderazgo popular impulsando decisiones reales conducentes a modificar el marco jurídico que da sustento al bloqueo?. ¿Tendrá Barack Obama el valor de enfrentarse al terrorismo aplicado por los senadores cubanoamericanos cofinancistas de Posada Carriles y de la cuadrilla de terroristas mayameros?. ¿Por qué no comienza Barack Obama por demostrar su postura de acercamiento pacífico a Latinoamérica y libera a los Cinco hermanos y Héroes cubanos ilegalmente presos en cárceles estadounidenses por enfrentar al terrorismo?.

El bloqueo impuesto por EEUU contra Cuba, fortalecido por la actual administración Obama-Biden-Clinton, proporciona actualmente el 50% de los fondos recaudados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros a causa de aplicar sanciones extraterritoriales a empresas y entidades no estadounidenses por “violaciones” de las normas jurídicas del bloqueo contra Cuba. Así esquilma el gobierno de Obama a otros capitalistas para subsidiar la deuda pública estadounidense. De manera que el bloqueo contra Cuba -quizás como ocurre con el negocio de la lucha antidroga o la lucha antiterrorista- constituye una fuente de ingresos más para el gobierno estadounidense que luego lo reinvierte en guerras de agresión y en proliferar las carreras armamentistas por el mundo.

¿No resulta todo ello parte de las vilezas imperiales del siglo XXI? ¿No estamos obligados a seguir profundizando el ALBA, UNASUR y la unidad con África y con Asia?. Así lo visualizó en su Mensaje a la Tricontinental nuestro Che Guevara, quien el próximo 8 de octubre cumplirá cuarenta y dos años de haber caído en combate en Ñancahuazu, Bolivia, y que hoy recibe del valiente pueblo boliviano, un gran homenaje, al tener bien en alto y protegido al invencible líder Evo Morales, uno de los principales acusadores de la injusticia imperial contra Cuba.

Bien argumentado lo han hecho y denunciado los invencibles Fidel y Chávez: el bloqueo económico, comercial y financiero estadounidense contra Cuba continúa siendo el principal obstáculo al desarrollo económico y social de Cuba, y constituye una permanente violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de todo un pueblo que antes de caer de rodillas ante el agresor, prefiere morir de pie defendiendo hasta el último palmo de la tierra sagrada de la Patria.

Por ello, reitero lo dicho anteriormente: el bloqueo estadounidense es el marco jurídico de la política anticomunista del imperialismo yanqui para aterrorizar a cubanos y a latinoamericanos ante la superioridad del socialismo.

NOTA: Para una mejor información de los argumentos y evidencias de todo lo relacionado con el bloqueo del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, se puede visitar http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/bloqueo/ o
http://www.prensa-latina.cu/Dossiers/abcbloqueo/inicio.htm