El derrotado fue Obama

Para nadie era un secreto que el presidente, Barack Obama iba a ser el gran perdedor en las elecciones intermedias de este 4 de octubre, obvio que se llevó entre las patas a su partido, el Demócrata, sin embargo, el propio primer mandatario de la potencia del norte será, en primera instancia, el que sufra las consecuencias de la sonora derrota.

El electorado, sobre todo el segmento joven, se cobró las veleidades y la falta de arrojo de un Presidente que no quiso o no pudo cumplir sus compromisos de campaña no obstante que le otorgó una segunda oportunidad con la reelección de hace 2 años.

Si ya de por sí, Obama estaba maniatado con la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, que se amplió, ahora con la mayoría en el Senado en manos de la oposición, es seguro que le quedan 2 años de verdadero sufrimientos, puesto que sí no fue capaz de negociar sus políticas con la Cámara baja, parece imposible que lo logre con todo el Congreso en contra; se considera una misión imposible.

Los resultados, para no meternos en números y más números, baste decir que el Partido Republicano aumentó su mayoría en la de Representantes y con seis escaños que pueden llegar a 8, se hizo de la mayoría en la Cámara alta.

Como decimos en México, no fue un triunfo de la plataforma propuesta de los Republicanos, fue el voto de castigo a Obama quién ha logrado concitar un manifiesto malestar nacional.

Prueba de lo anterior es el gran abstencionismo que presentaron estas elecciones intermedias. Los ciudadanos simplemente se negaron a salir de sus casas para emitir su voto. Este fue el cumplimiento de lo que los votantes habían expresado, tanto en encuestas como en entrevistas con los medios.

Llama la atención, que ante una derrota anunciada, el Partido Demócrata no haya implementado una campaña más intensa y más ambiciosa para revertir esas tendencias, tal parece que su mismo Partido dejó sólo al presidente Barack Obama.

Los analistas domésticos de la inmensa nación del norte, destacan que estas elecciones fueron las más caras de los últimos años, no obstante ello, los demócratas vieron frustradas sus esperanzas de triunfar en Florida y Texas.

Como una curiosidad, por ser una corriente de los demócratas, los votantes convirtieron a Oregon en el tercer estado en legalizar y regular la producción, distribución y venta de mariguana.

Ahí quedarán para mejores tiempos los temas polémicos que han polarizado a los dos partidos: el cambio climático, la inmigración, las políticas bélicas y el apoyo al sector financiero.

Finalmente, es de resaltarse esa percepción de inseguridad de la opinión pública en temas como las constantes amenazas “terroristas”, el ébola, y hasta la misma inseguridad económica que vive el país.

En fin, puede haber infinidad de análisis, sin embargo lo que es cierto es que el gran derrotado es Barack Obama, reflejo fiel de su más bajo índice de popularidad. El resultado de la elección es simplemente un retrato hablado.