Bolivia

El golpe de Banzer

El 21 de agosto de hace 44 años, el entonces coronel Hugo Banzer Suárez, militares nacionalistas y políticos vinculados al Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y a la Falange Socialista Boliviana (FSB) protagonizaban una de las más sangrientas asonadas, de los 189 golpes de Estado que ha soportado Bolivia desde que naciera a la vida independiente el 6 de agosto de 1825.

Durante el golpe de Banzer murieron 98 personas y 560 quedaron heridas, la mayor parte de las víctimas fueron trabajadores mineros, fabriles y universitarios que durante tres días –entre el 19 y el 21 de agosto- defendieron en las calles de La Paz y de Santa Cruz al gobierno izquierdista del general Juan José Torres, quien fue derrocado, exilado primero en Chile y luego en Argentina, donde en 1976 sería asesinado por un comando anticomunista.
Eran tiempos de los años 60 y 70 en la que una ola de dictaduras militares asoló a América Latina como consecuencia de la tensión generalizada y sostenida durante la segunda mitad del Siglo 20 entre los dos polos que signaron el mundo luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial en 1945: el capitalismo y el comunismo.
En la competencia por la hegemonía total de las modernas formas del imperialismo, Estados Unidos y la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) extendían sus zonas de influencia y exportaban su guerra de ideologías allí donde no hubiera necesidad de usar el temido arsenal atómico de ambas potencias, y América Latina no fue la excepción.
El golpe de 1971 fue gestado en una combinación de dos sectores, el militar y el civil. El militar estuvo encabezado por el mayor Humberto Cayoja, los generales Remberto Iriarte y Florentino Mendieta, y los coroneles Hugo Banzer y Andrés Selich, precisa Carlos Mesa en su texto Bajo el signo de las Fuerzas Armadas.
El sector civil fue encabezado por Mario Gutiérrez, jefe de FSB, y por Ciro Humbolt y Raúl Lema, como representantes del MNR y de Víctor Paz Estenssoro, a la sazón exiliado en Lima (Perú).
La asonada estalló el 19 de agosto y los primeros y enfrentamientos se produjeron en la plaza 24 de Septiembre de Santa Cruz, la universidad Gabriel René Moreno fue tomada por efectivos del regimiento Manchego comandado por Selich, y los universitarios detenidos luego serían ejecutados.
Entre el 19 y el 20 de agosto se plegaron al golpe Beni, Pando y Cochabamba, tras algunas escaramuzas. Oruro cayó en manos de los golpistas a pesar de las esperanzas del gobierno de Torres a una resistencia minera, pero la acción de los Rangers de Challapata desbarató esa posibilidad.
En La Paz, en la tarde del 21 de agosto, se combatió fieramente en Miraflores, en las proximidades del Gran Cuartel y en el cerro de Laikakota. Trabajadores, universitarios y soldados del regimiento Colorados, comandado por el mayor Rubén Sánchez, intentaron la toma del Gran Cuartel de Miraflores en acciones sangrientas, pero progresivamente las unidades militares, al principio leales a Torres, fueron volcando su apoyo a Banzer y se impusieron.
En las décadas de los años 60 y 70 no hubo conflicto político en América Latina que no haya estado influenciado por la confrontación entre el capitalismo y el comunismo. Y todas las intervenciones de Estados Unidos fueron justificadas por la decisión de impedir cualquier presencia política del bloque soviético y de sus aliados en los procesos políticos de la región.
No obstante, a 44 años del golpe de Banzer, la persecución política, el desprecio por la vida, la violación de los derechos humanos, el asesinato y la desaparición forzosa de opositores –características de las dictaduras-; desde la recuperación de la democracia, el 10 de octubre de 1982, han dado paso en Bolivia a gobiernos electos por la voluntad mayoritaria del pueblo.
Las nuevas generaciones que nacieron al amparo del estado de derecho, la fortalecen cada día con el respeto a las leyes y con su voto cada vez que son llamados a votar en las urnas. Y si el 21 de agosto de 1971 se combatió fieramente en el cerro Laikakota, en La Paz, la democracia ha transformado ese emblemático lugar en un bello parque para sus niños, para sus hijos.