Bolivia, alimentación

El Pijcheo o masticado de la hoja de coca vs La Obesidad

Desde ya ambas realidades (Pijcheo y Obesidad), están recíprocamente relacionadas con algo en común que tienen, y que es por la boca -esa caprichosa cavidad- por donde; por un lado se anula el apetito -a través de la milenaria práctica del Pijcheo -masticado- de la hoja de coca; pero por otro lado en cambio, es por la boca también que una de las enfermedades de ésta época está crecientemente llevando a que ¡millones! de personas en este mundo padezcan de esta mórbida patología, que en muchos casos es verdaderamente una irreversible maldición.

Es en ese sentido que a poco que Bolivia se haga cargo de la presidencia del G-77 este 7 de enero; y en el que por “boca” propia del presidente - Estoy pensando plantear al G77 más China que entiendan sobre la importancia de la hoja de coca, tenemos esos espacios para decir nuestra verdad, y no estar tergiversando la verdad como hicieron tantos años- se instalará en la agenda del debate la defensa de la hoja de coca; pero en el que también haría que reivindicar la revalorización del pijcheo o acullico, ya que el mismo puede contribuir al combate contra la obesidad.
Y es que si hacemos un análisis sobre los efectos que produce el pijcheo de la hoja de coca -no por si caso el consumo de la hoja de coca en otras formas; ya sean infusiones, mate, jarabes, o harinas y sus derivados, etc; si no la coca para el pijcheo, es que comprobadamente concluiremos que anula el apetito por espacios prolongados de tiempo; más o menos entre unas 8 a 10 horas. Pero además que otro efecto beneficioso que posee la coca, aparte de anular el hambre, es que mantiene -si no incrementa incluso- la energía y lucidez mental que uno posee normalmente.
Vale decir que las personas que tienen problemas de sobrepeso y obesidad, pueden pijchear o acullicar desde la madrugada, como desayuno, y reducir así su ingesta calórica, y que por el peso excesivo que tiene es, natural que necesiten de mayor ingesta calórica de los alimentos; pero que al pijchear la hoja de coca ese consumo calórico sería reducido por el espacio de ese tiempo que duran los efectos del mismo. Pero además que lo interesante es que podrán seguir desarrollando otras actividades que normalmente desarrollan. Es más, incluso podrían ejercitar la práctica de algún deporte; desde luego de acuerdo a sus posibilidades.
Claro que también la práctica del pijcheo para un régimen de reducción de peso, deberá estar asociado al control del consumo calórico, ya que ese espacio prolongado de tiempo sin ingesta de alimentos, implica un estado hipocalórico, por lo que deberá sustituirse por alimentos de esa naturaleza. Vale decir hipocalóricos, como ser frutas de esa naturaleza energética, como la sandía, melón, manzana, ciruelo, damasco, y los cítricos; así como vegetales verdes como la lechuga, brócoli, vainitas, pepino, etc. Desde luego también la ingesta de por lo menos 4 litros diarios de agua. Pero además otros alimentos bajos en grasa como las carnes blancas pollo y pescado, así como el consumo de claras de huevo, y lácteos reducidos en su tenor graso; alimentos que serán consumidos en el resto de jornada.
Se puede decir entonces que como conclusión que el aporte del PIJCHEO de la hoja de coca es valioso para enfrentar el problema ¡mundial! de la obesidad; y si no basta con observar que los campesinos y gente que pijchea; como los cocaleros, no presentan problemas de obesidad.
Es por ello que será el G-77 un excelente espacio para promover la revalorización del ACULLICO, y en el que la hoja de coca deje de ser vita tan pre juiciosamente perjudicial; o como hoja maldita; si no tan sólo como una hoja natural, usada con fines benéficos.