En Bolivia los enemigos de Evo están al borde de un ataque de nervios

Las fuerzas derechistas de la oposición apretaron el acelerador conspirativo en Bolivia en vísperas del referendo revocatorio para dar un golpe de Estado contra el gobierno de Evo Morales.

Las fuerzas derechistas de la oposición apretaron el acelerador conspirativo en Bolivia en vísperas del referendo revocatorio para dar un golpe de Estado contra el gobierno de Evo Morales. En menos de una semana los hechos de violencia han cobrado la vida de dos trabajadores mineros y más de 30 heridos.

Desde hace ya varios semanas, diversos medios de prensa, dirigentes cívicos y prefectos departamentales de la oposición, políticos, algunos empresarios y sindicalistas vienen -con acciones de violencia enturbiando la situación boliviana para perjudicar al gobierno del presidente Evo Morales, y entorpecer la realización del referendo revocatorio el 10 de agosto.

Todos a su turno lloriquean, como víctimas de la política de cambio que promueve Evo Morales en el país, frente a las cámaras de televisión. Y como esto fuera poco el Prefecto Ruben Costas de Santa Cruz, convertido ahora en líder de la oposición inició el domingo pasado una huelga de hambre para exigirle al gobierno la restitución de unos 166 millones de dólares del impuesto directo a los hidrocarburos (IDH). Como este lleva la voz cantante del coro, los demás componentes del opositor Consejo Nacional Democrático (Conalde), seguros por solidaridad con el cruceño, adoptaran la misma actitud. Cuando faltan apenas horas para la consulta que decidirá la continuidad o no del presidente y de los prefectos del país en sus respectivos cargos, el pueblo se halla movilizado.

Saber que los burgueses estan en huelga, se asemeja a una comedia de mal gusto. No saben lo que es un verdadero poder, además, nunca estos han experimentado la fuerza de un movimiento huelguístico para emprender la acción, como aquellas valientes mujeres mineras amas de casa contra el dictador Hugo Banzer para que abandone el gobierno. Sus demandas fueron legítimas: amnistía política, vigencia de derechos, devolución de sus fuentes de trabajo y la desmilitarización de los centros mineros.

En estos días - remedando la película del español Pedro Almodovar - los opositores están al borde de un ataque de nervios. Solo así se explica la actitud del alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, que expresara este jueves a la prensa su llamado: “las FF.AA. para tumbar ya al gobierno nacional porque no sirve para nada”. Recordemos que este individuo fue en varias gestiones Alcalde de Santa Cruz, precursor de la disputa separatista o como ellos lo llaman Autonomías, y además que seguidor político y pupilo de Gonzalo Sánchez de Lozada.

Esto es apenas una muestra de un ambiente de confusión que han creado la oposición en ciertos sectores de la población con calumnias y mentiras. El gobierno denunció la existencia de un plan entre los opositores prefectos y cívicos de la llamada “media luna” y el secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD), Jaime Solares, para impedir la consulta del 10 de agosto.

El programas de los festejos del 183 aniversario del Día de la Independencia de Bolivia se vieron empañados por los sucesos de violencia en el distrito minero de Caihuasi (a 200 kilómetros de La Paz), ocurridos el día lunes. Además, continuaron los bloqueos de carreteras en Cochabamba y Oruro.

La prensa boliviana explicaba en sus editoriales que la tensión social y la violencia se habían apoderado de las calles de La Paz, Cochabamba y Oruro. Pero no escribieron que los sicarios e infiltrados del Comité Cívico de Santa Cruz, agitaban una turba de provocadores en distintos frentes. Estaban en lo correcto sólo debían de esponsabilizar en sus páginas al gobierno por los desmanes de la derecha.

El periódico cruceño El deber informa tambien en esos días de fricciones en el partido opositor Podemos. «La fractura de Podemos fue confirmada por el diputado José Oña, sin embargo, fue desmentida por el vocero del partido, José Aruquipa», por las decisiones asumidas en el Senado y el Poder Ejecutivo para aprobar el referéndum revocatorio.

Otro medio La Razón comenta que “La oposición boliviana adolece de una estrategia moral”.¿Y esto sólo para exculpar pecados? «Un político sin prestigio difícilmente podrá acumular apoyo. No son suficientes las ideas geniales, si no tienen en quien encarnar.» Agrega para reiterar su ataque al gobierno. La guerra de palabras, denuncias y desmentidos en la población boliviana es ya un ingrediente bastante conocido: la mentira. En su afán de engañar, no decir la verdad, ciertamente, la oposición ha puesto en marcha una conspiración para cobrar protagonismo gracias al internet en espacios de la gran prensa internacional “.

El presidente Morales los denunció y señaló que existe un plan entre los opositores prefectos y cívicos de la llamada “media luna” y el secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD), Jaime Solares, para impedir a como de lugar la consulta.

Lo lamentable es que ante tales amenazas no se escucha voces de censura de una autoridad departamental.
Es y será el gobierno que advierte de los peligros que se ciernen en el país. La dictadura no regresará “nunca más” a Bolivia, dijo Evo Morales, al cerrar su campaña para el referendo revocatorio del domingo, en el que pondrá en juego su continuidad en el cargo junto a ocho prefectos.

El referendo revocatorio está protegido por la ley y aprobado para su efecto, pero su rechazo orquestado para evitarlo es un atentado contra la Constitución Política del Estado (CPE) y la democracia. Si la oligarquía boliviana y el imperio EE.UU. quieren voltear a Evo, es porque les está tocando sus intereses económicos en favor del pueblo.

“Bolivia deja de ser mendigo y pasa a ser un Estado con dignidad”, según reseña un informe oficial al recordar que cuando asumió la presidencia de la República en 2006, las reservas internacionales administradas por el Banco Central de Bolivia (BCB) eran de 1.700 millones de dólares, cifra que se ha más que cuatriplicado, al sobrepasar los 7.500 millones de dólares. El presidente indicó que este incremento permite atender viejas demandas de la población, que antes debían postergarse por falta de recursos, y aclaro que “no es plata de Evo Morales ni de los prefectos” Los logros económicos y sociales registrados en estos dos años y medio de gestión son palpables frente a las maniobras político de fuerzas derechistas en su propósito de adormecer y entorpecer las movilizaciones hoy activadas en defensa del proceso de cambio iniciado el 18 de diciembre de 2005.

A partir del 10 de agosto, en Bolivia nada será igual. Para bien o para mal se producirán cambios que marcaran el nuevo rumbo del pueblo boliviano.