Un paso más para una larga historia

En Estados Unidos arremeten contra Cuba

La Oficina de Control de Activos Extranjeros, adscrita al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, redobló durante la administración de Barack Obama su vigilancia sobre las transacciones financieras y negocios de Cuba.

Dicha entidad implementa unos 27 programas de sanciones económicas y muchas empresas y bancos en estos casi tres años resultaron multados por realizar operaciones con la Mayor de Las Antillas.

En esta cacería no importa si la compañía que le vende a la isla o realiza negocios u otras transacciones de mercado relacionadas con ella, es o no estadounidense.

Tan solo por la implicación, aunque sea por vía de terceros, un producto o elemento que tenga la etiqueta Made in USA; o si la relación con Cuba fue establecida por alguna sucursal de una empresa estadounidense, la firma matriz puede ser castigada con severas multas, la congelación y el bloqueo de activos.

Sus directivos, incluso, hasta corren el riesgo de ir a la cárcel, precisa el diario Juventud Rebelde.

Lo mismo sucede si sus subsidiarias en otros países incurren en la violación de la absurda y enrevesada arquitectura jurídica que soporta al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la nación antillana desde casi medio siglo.

Inicialmente la Oficina de Control de Activos Extranjeros estuvo integrada por 10 personas, ahora cuenta en su nómina con 144 funcionarios, detalla el diario.

Además de Cuba, en su lista de lo que llama adversarios internacionales aparecen Siria, Irán y la República Popular Democrática de Corea, entre otros.

En los últimos días, esta agencia develó que multó a la empresa Flowserve Corp., con sede en Irving, Texas, por vender equipos de prospección petrolera a compañías que mantienen relaciones con la isla.

Acusada de violar el bloqueo, la empresa deberá pagar 502 mil dólares, además de abonar dos millones 500 mil dólares al Buró de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio para enfrentar acusaciones de transgredir las normas de exportación norteamericanas, informó Juventud Rebelde.

En agosto pasado, el poderoso banco estadounidense JP Morgan Chase llegó a un acuerdo con el Gobierno y accedió a pagar una multa de 88,3 millones de dólares por violar restricciones instituidas por la Casa Blanca para tratados comerciales con Cuba, Irán y Sudán.

Tal entidad preparó inspectores aduanales encargados de detectar a los pasajeros que violan las leyes del bloqueo, no solo en los aeropuertos de Estados Unidos, sino en puntos de control establecidos en otros países como Bahamas, Bermudas y Aruba.

Además de vigilar a los estadounidenses que desestiman la prohibición de viajar a Cuba, también inspeccionan los vuelos directos y a los pasajeros nacidos en la isla que viajan a ella, a quienes les han confiscado productos como tabaco y ron comprado en la Mayor de Las Antillas.
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Fuente. Redacción de APAS | 11|10|2011