Evo Morales: “No puedo entender que alguien sea tan sometido al imperio como Almagro”

En entrevista con Caras y Caretas, Evo Morales habló del modelo boliviano, el litio, el golpe, la intervención de EEUU, el informe incendiario de Almagro y advierte: hay que tener plan B, la dictadura no va a reconocer la derrota.

Entrevista publicada en: https://www.carasycaretas.com.uy/evo-morales-almagro/
foto tomada de:RT

Leandro Grille: Presidente Evo, cuando usted asumió en el año 2006, Bolivia era uno de los países más pobres de América Latina y el más pobre de América del Sur; sin embargo, en 14 años de su gobierno Bolivia manifestó una gran expansión de su economía, que tuvo mucha repercusión en la calidad de vida de la gente, ¿cuáles diría que son las características del modelo que usted impulsó durante sus tres períodos?

Evo Morales: Cuando nos decidimos como movimiento campesino e indígena originario, por primera vez en nuestra historia, a gobernarnos a nosotros mismos, un grupo de jóvenes dirigentes campesinos de finales de los 80 y los 90, nos preguntábamos ¿hasta cuándo nos van a gobernar desde arriba y desde afuera? De ahí viene este movimiento político. Por primera vez en nuestra historia –tal vez, por primera vez en el mundo– nace un movimiento de liberación como instrumento político desde el pueblo “pueblo”, desde el sector más oprimido de la historia de Bolivia. Este movimiento político no nace en conjunto con politólogos, profesionales, asesores, sino desde la misma organización campesina e indígena originaria. Decíamos: “de la lucha comunal a la lucha electoral”, “de la lucha orgánica sindical a la lucha política presidencial”. Y nos propusimos tres cosas si llegábamos al gobierno: en lo político, la refundación de Bolivia; en lo económico, la nacionalización de los recursos naturales; en lo social, la redistribución de la riqueza. Lo más difícil ha sido para nosotros la parte política. En 2006, 2007 y 2008 hubo una dura lucha para la refundación mediante una Asamblea Constituyente. Pero finalmente consolidamos un traspaso importante de un Estado colonial a un Estado plurinacional, donde todos tenemos los mismos derechos y los mismos deberes. Y lo más importante, lo que nos ayudó bastante, fue la nacionalización y cómo cambió la matriz económica de Bolivia. De tantos ejemplos que podemos dar, un tema central eran los hidrocarburos. Yo participaba en las negociaciones por la central obrera boliviana, ¿y los gobiernos qué nos decían cuando planteábamos la nacionalización? Nos decían: “cuando está bajo tierra es de los bolivianos, cuando sale de tierra ya no es de los bolivianos”.

LG: En boca de pozo ya era extranjero…

EM: Exactamente. Decían que el titular adquiere el derecho de propiedad en “boca de pozo”, ese término estaba en todos los contratos con las transnacionales. Del 100% de ingresos, 82% eran para las empresas y 18% para los bolivianos. Durante la campaña del 2005 dijimos que la inversión privada nacional o internacional estaba garantizada, pero que ya no podían ser dueños: tenemos que ser patrones de nuestro propio territorio. El primero de mayo de 2006 nacionalizamos, y ahí empezó a cambiar la situación económica del país: dos datos simplemente, en casi 20 años de neoliberalismo, la renta petrolera fue de 3000 millones de dólares; desde el primero de mayo de 2006 hasta diciembre de 2018 –12 años– fueron 38 mil millones de dólares de utilidades por los hidrocarburos. Y otro dato: en 2005 el PBI era de nueve mil millones de dólares, en diciembre de 2018, eran 40.800 millones de dólares. La nacionalización de los hidrocarburos y otras empresas estratégicas como Entel, la energía (hemos ampliado el aparato productivo, pero bajo la administración del Estado) nos han permitido crecer económicamente.

Juan Manuel Karg: ¿Por qué Bolivia se diferenció de otros procesos nacionales, populares y progresistas de América Latina en el tema económico? ¿Cuál fue la virtud de ustedes, evaluándolo a la distancia?

EM: Como lo explicaba, las nacionalizaciones, las recuperación del aparato productivo, y no solo la recuperación, ampliamos el aparato productivo. ¿Y cómo se explica esto? Si bien pesa el precio del petróleo a partir del 2015, Bolivia ha sido el primero en crecimiento económico en Sudamérica, porque en el 2014 el barril de petróleo estaba en más de U$ 100, pero en 2015 o 2016, en menos de U$ 30. A mí me asustó, pensé “ahora esto va a andar mal…”, no se creció tanto como se crecía antes con el precio del petróleo alto, pero hemos seguido creciendo, y hasta el año pasado Bolivia estaba primero en crecimiento económico, y de 2019 estamos revisando cómo hemos terminado, porque a partir de los conflictos ya tenemos otro proyecto económico.

JMK: ¿Esto fue por virtud tuya o virtud del ministro de Economía Luis Arce Catacora?

EM: Todos los ministros aportaron, pero a veces hay que tomar decisiones políticas. Una vez estaba con un ministro, abogado, jurista, en un viaje desde La Paz, una hora de vuelo. Le digo “ministro, tiene que firmar el decreto supremo de nacionalización de Entel”. Y el ministro, abogado, me dice: “No, no hay que pelearse con las trasnacionales”, que esto y que lo otro, que vamos a tener problema. Yo le seguí explicando, porque hasta ese momento Entel solo estaba en un poquito más de 60 municipios de Bolivia y Bolivia tiene 340 municipios. No había comunicación y la renta –espero no equivocarme– era como de 70 millones de dólares y Entel móvil, la telecomunicación móvil era de extranjeros, de italianos, entonces finalmente me enojé y en el momento de aterrizar le dije: “Usted debe redactar el decreto supremo de nacionalización, para tal fecha lo necesito”. Después el señor me dijo “presi, esto es más político que jurídico”. Ahora Lucho Arce, evidentemente, fue buen ministro, económicamente, era buen administrador, pero también para ver cómo seguimos ampliando el aparato productivo. Pero las nacionalizaciones son decisiones que tomamos con Álvaro. Un par de cosas del crecimiento económico: cuando llegamos al gobierno, la banca privada tenía utilidades netas de U$ 40 millones y aportaban al Estado 5 millones. La banca empezó a crecer, crecer, crecer y ya estaba en casi 200 millones. Ahí me dije están creciendo mucho sus utilidades, ahí hay una parte que tiene que poner para el Estado, y con Álvaro García Linera propusimos una ley para que el 50% fuera para el Estado y 50% para ellos. No querían aceptarlo, pero ahí teníamos dos tercios de la asamblea para aprobar una ley. Me buscaron, me dijeron: “Mire, Presi, queremos ser como los bancos europeos grandes”. Y está bien, van creciendo y, a datos del año 2018, ganaban más de 400 millones de dólares: 200 para el Estado, 200 para ellos. En 2005 eran 40 millones y 35 millones de dólares para ellos. Hoy son 200 millones de dólares para ellos y 200 para el Estado. Entonces, son estas políticas las que nos han permitido mejorar la situación económica. Y otras pequeñas y medianas empresas públicas. El Estado invierte, y esa inversión acompañada por el sector privado y los sectores asociados.

LG: ¿Y cómo cambió esa expansión económica que vos describís, con el PBI pasando de 9.000 mil a 40 mil millones, la calidad de vida de los bolivianos? Porque también puede crecer la economía y no distribuirse de una manera justa.

EM: Ahí viene la parte de redistribución de la riqueza. Es el tercer eje de nuestra propuesta política. Pongo un ejemplo de un pequeño proyecto productivo familiar: el beneficiario aporta el 20% o 30% y el Estado aporta el 70%. Si el gobierno departamental aporta el 10%, entonces ya es el 80%, y la familia pobre solo aporta el 20%. Este 70% u 80% de aporte estatal no es crédito, es donación bajo control. Y la familia decide qué programa le puede rentar, eso no lo imponemos. Creamos varios programas y eso nos ha permitido sacar de la pobreza. Cuando hay movimiento económico, también, con mucha inteligencia, las familias se organizan y aprovechan el momento económico para mejorar su situación. Los datos muestran que casi tres millones de bolivianos pasaron a la clase media. Son los resultados que tenemos y además tenemos un Estado protector; se puede exportar pero garantizando el mercado interno; se puede importar lo que nos falta, no lo que tenemos. La sustitución a la importación ayuda bastante. Cuando llegamos se exportaba gas natural y se importaba el 100% de GLP (Gas Licuado de Petróleo). Yo no podía entender cómo, produciendo tanto gas, se importaba GLP. Instalamos la primera planta separadora de líquidos en Rio Grande, la segunda en Yacuiba y ahora estamos exportando gas GLP, casi el 80% o 90% de Paraguay lo cubrimos con GLP. Antes el 100% de los fertilizantes se importaban, y ahora estamos exportando a Brasil 380,000 toneladas al año. Y el año pasado comenzamos a exportar cloruro de potasio.

LG: En Uruguay, Pepe Mujica dijo que detrás del golpe de Estado estaba la disputa por los yacimientos del Litio.

EM: Al margen de si fue golpe al indio, al movimiento indígena o a los movimientos sociales, este golpe desde Estados Unidos fue por dos cosas: en Bolivia hemos demostrado que sin el sistema capitalista, sin el Fondo Monetario Internacional, otro mundo es posible, como decíamos en los foros internacionales. Eso no les gustó. En otras palabras, sin Estados Unidos otra Bolivia es posible. Siento que el sistema capitalista no quiere rivales, no quiere competencia, no quiere que algún país demuestre que sin ellos podemos desarrollarnos. Segundo: el litio. Empezamos por laboratorios, pasando por planta piloto, para llegar a la gran Industria del litio. Soy sincero, para tener los laboratorios hemos contratado expertos internacionales, pero nuestra gente aprendió trabajando en laboratorios y plantas piloto. Nosotros hemos empezado a industrializar el litio, hemos arrancado con la industrialización del hidróxido de litio, el carbonato de litio. Este año vamos a terminar la primera planta de carbonato de litio, una planta piloto de baterías de litio, y tenemos un plan de 41 plantas hasta 2030. Algunas para garantizar insumos, algunas para subproductos. Ya desde el año pasado está en funcionamiento una planta de cloruro de potasio. En septiembre de 2018 la inauguramos y a diciembre hemos exportado 15.000 toneladas a Brasil, y algo a Chile, no tengo los últimos datos, pero el año pasado estaba previsto exportar 200.000 toneladas ya. El año pasado estaba programado producir 400 toneladas de carbonato de litio de la planta piloto. Y este año terminamos el programa de la gran Industria del litio, carbonato de litio. Aquí hay un tema de fondo, bajo una licitación pública internacional convocamos socios para una ampliación de mercado: entró China, de Europa entró Alemania y, somos sinceros, dijimos: “aquí no entra Estados Unidos”.

JMK: ¿Y usted cree que eso estuvo detrás del golpe?

EM: Imagínese que de aquí a poco tiempo el futuro energético es el litio. Entonces que no esté Estados Unidos en este programa… Las reservas más grandes del mundo, según informan, están en Bolivia, en el Salar de Uyuni, Coipasa y tantos pequeños salares que tenemos en el departamento de Potosí. Hemos empezado a industrializarlo solos, con nuestras reservas internacionales. No hemos acudido a créditos internacionales, sino que con nuestras reservas internacionales hemos iniciado la industrialización del litio, que es una energía del futuro y es estratégico geopolíticamente.

JMK: Nos interesa saber más del golpe de Estado. De esas horas que pasa usted con Álvaro García Linera y con Gabriela Montaño en el trópico de Cochabamba, un lugar que conoce mucho. ¿Cómo fueron las 36 horas que usted estuvo allí?

EM: Primero, nos confiamos mucho. Gran error, no solamente como gobierno, sino también los movimientos sociales lo sintieron. Hemos derrotado varios golpes de Estado, en 2008, por ejemplo, gracias a Unasur; en 2011, la llamada Marcha del Tipnis: varios indígenas marcharon contra mí y cuando llegaron a La Paz dijeron “el Evo debe dar un paso al costado”, pidieron mi renuncia. Después el paro de la policía –dos semanas– y lo hemos derrotado. Entonces, cuando nos preguntamos con este golpe, dijimos: “aguantemos una semana, dos semanas, tres semanas. Esto se va a caer”.

JMK: No lo esperaban

EM: No, no. Tenía mucha duda personalmente y todos confiamos. Lamentablemente, la policía, yo diría que la policía desde el primer momento ya estaba amotinada al día siguiente de las elecciones. El 20 fueron las elecciones, el 21 Carlos Mesa convoca a su gente a movilizarse contra el fraude, ¿qué fraude? Era el golpe. Con la movilización hicieron quemar dos tribunales electorales y las actas de votación de áreas rurales. ¿Pero por qué la policía se ha sumado el 21 de octubre? En la tarde abandonó, supuestamente había mucha gente, se retiraron y ahí fueron las quemas. Ahí empezó el golpe. Y finalmente el 6 o 7 de noviembre se retiran todos y las fuerzas armadas piden mi renuncia. Y en ese momento, ya el 10, el 10 en la madrugada, la OEA se suma al golpe de Estado.

LG: No te confiaste mucho en la OEA con Almagro y sus antecedentes en los últimos años? ¿No era previsible?

EM: Nosotros queríamos que se dijera solo la verdad

LG: Es mucho para Almagro eso

EM: Sí, sí.

LG: En Uruguay nos engañó a todos

EM: Almagro es de los tiempos de Colonia. Incluso con su informe oficial oficial, porque de acuerdo con el compromiso que tenía con la cancillería recién el 13 de noviembre debía salir el informe. Pero el domingo a la madrugada estuvimos reunidos a la 1 de la mañana y nos dijo “ya está el informe preliminar” y que lo dan a conocer. Era un informe para incendiar Bolivia. Fue el domingo 10 en la madrugada, tres días antes de lo previsto. Intenté comunicarme con Luis Almagro y no pude. Y le dije al representante que estaba en contacto con cancillería: “Con este informe usted va a incendiar Bolivia, va a haber muertos bajo su responsabilidad”. Advirtió con dos testigos, porque estaba el canciller y estaba el ministro de Justicia. Una parte ahí decía textualmente que no se demuestra que el MAS ganó en la primera vuelta. Pero si no hemos ganado en la primera vuelta, según la ley debía recomendar que vaya a segunda vuelta, pero su recomendación fue vamos a elecciones de nuevo. Es un golpe. Y el 13 de Noviembre no dan ningún informe, recién en diciembre. Puede observar en detalle: dice observaciones, irregularidades en 226 actas…

LG: ¿De cuántas?

EM: De 35.000 actas.

LG: Algunos estudios de académicos internacionales dicen que incluso si esas actas fueran todos votos para Mesa, ganabas igual.

EM: Sí, si sumamos todos esos votos y se las pasamos a comunidad ciudadana y a Carlos Mesa, igual hemos ganado en la primera vuelta. Y yo siempre digo que se diga la verdad y no mentiras, y si en el informe de OEA hay observaciones en las mesas, se hace una nueva votación en esas mesas, pero ya decretaron nuevas elecciones.

JMK: Almagro fue a Bolivia antes de las elecciones. Se juntó con vos, incluso recorrieron el país, después hizo esto. ¿Qué pensás a la distancia de Luis Almagro ya no como político, sino como persona? ¿Te traicionó?

EM: A Almagro yo creo que hay que dotarlo de un psiquiatra. Yo no puedo entender que sea tan inhumano, que sea tan sometido a lo que diga el Imperio. No entiendo. Uno tiene dignidad, por las personas, uno tiene familia, ¿y en la historia cómo quedará? La verdad, no lo entiendo, yo creo que él merece un proceso ante el tribunal penal internacional.

LG: Cuando renunciaste a la presidencia –tu período culminaba el próximo 22– dijiste que querías evitar muertos, que querías evitar una masacre. A la luz de los acontecimientos posteriores en Senkata o en Sacaba, y toda la represión que se ha desatado, ¿crees que esa actitud fue la correcta o que debiste haber planteado otro tipo de resistencia?

EM: Cuando la policía oficialmente lanza su amotinamiento, el viernes 8 de noviembre, yo no quería dejar la Casa Grande del Pueblo. Yo estaba en la Casa Grande del Pueblo. Algunos ministros y ministras, a llantos, me sacaron. El día domingo en la tarde sentí que ya terminaba nuestra gestión con la posición de la OEA, y me dije “aquí es patria o muerte”.

LG: Y el pronunciamiento de Kalimán, comandante en jefe del Ejército.

EM: Kalimán me dice que renuncie. Hay algo para la historia, la COB (Central Obrera Boliviana) me pide que renuncie antes que el mando militar. Sin embargo, hizo llegar un mensaje el día domingo al mediodía la Confederación de Empresarios Privados, que dice “sigan, resistan”. Yo siento que todo porque estaban bien económicamente. En la tarde ya opinaron, si queremos salvar el proceso de nuestra Revolución democrática cultural, hay que salvar la vida de Evo. Eso yo no lo entendía todavía, y otra vez empezaron ministras y ministros, con lágrimas. Aunque un día antes, el sábado, me fui a Chimoré para consultar a mis compañeros y ahí los compañeros decían “vamos a resistir”. Antes de que levante el vuelo el día 9 de noviembre, la avanzada me informa que la policía quiere tomar el aeropuerto de Chimoré, sospechosamente. Sin embargo, el Ejército se reforzó, retomó y cuando bajé del avión, llegando a Chimoré, un oficial de las fuerzas armadas me dice en la puerta del avión “presi, tengo estos mensajes”: me hace llegar los mensajes y dicen “entrégueme” o “déjeme” a Evo y le habían ofrecido, así textual, “50 palos grandes”. ¿Qué es eso? 50 mil dólares. Retorno a La Paz otra vez el día domingo, cuando decidimos renunciar. ¿Por qué? Inicialmente comparto era para que no sigan quemando casas de mis asambleístas, de los ministros, de dirigentes del MAS, de los familiares; un día antes quemaron la casa de mi hermana, mi casa en Cochabamba. Entonces, yo me dije, por mi culpa queman casas de nuestras autoridades, de los gobernadores, alcaldes, que ya renunciaban anticipadamente. El paramilitarismo del racismo ha pasado al fascismo, al golpismo. Como yo seguía resistiendo con cero muertos a bala, solo durante el conflicto que venía desde antes de las elecciones, como un mes y medio de conflicto, solo hubo dos muertos, lamentablemente bloqueadores, pero yo siempre recomendaba a la policía que no podía haber armas letales.

LG: Y ahora el conteo es 38 casi 40 muertos por disparos.

EM: El día domingo pregunto, porque al día siguiente mis compañeros estaban preparándose para tomar la Plaza Bolivia. Y llegó a Chapare antes de dar el mensaje de renuncia, pensé “me meto monte adentro y desde allí voy a gobernar”. Pero, pensé, si el presidente se mete monte adentro, a los compañeros los ataca la policía amotinada, les meten balas a mis compañeros, una masacre. ¿Qué dirían? Evo genocida, esa hubiera sido. Y estoy convencido de que el derecho a la vida está por encima de cualquier derecho.

LG: No había condiciones para una resistencia en términos militares.

EM: No, para nada. Los compañeros se organizan, se movilizan pacíficamente miles y millones. Mientras que ahora hay paramilitares armados en coordinación con la policía. Además de eso, se da mediante un decreto supremo que autoriza a las fuerzas a meter bala y a hacer masacres. Según la última información, son 38 muertos en 10 días, 33 muertos a bala en los 10 días. Esa es la dictadura de la derecha.

JMK: ¿Es una dictadura? Porque una parte de la prensa continental dice que es un gobierno de transición.

EM: Ningún gobierno de transición. Eso no lo comparto, definitivamente. Si fuera un gobierno de transición, mi gestión acaba el 22 de enero. Yo en este momento sigo siendo presidente, porque ni rechazaron ni aprobaron mi renuncia. La semana pasada mandé una carta a la asamblea y no me dejaron saber de mi situación.

LG: Porque la renuncia para ser válida tiene que ser aceptada por la Asamblea Nacional

EM: Aceptada.

LG: Y no fue aceptada

EM: Y no fue aceptada hasta ahora. Y en segundo lugar, hay una ley, Ley 651, que me proclama presidente hasta el 22 de enero del 2020. Esa ley no ha sido derogada, por lo tanto sigo siendo presidente.

JMK: Entonces está usurpando el poder Áñez

EM: Totalmente, un poder de facto, sin respetar los poderes de la Asamblea ni el lunes 11 ni el martes 12 después del golpe. El martes toman la asamblea, no la dejan sesionar, no dejan entrar a nuestros compañeros y se autonombra como presidenta. El martes intentaron entrar, rompieron la ropa de nuestros senadores, rodearon con tanques la Plaza Murillo, con tanques al estilo de la dictadura militar. ¿Y saben quiénes gobiernan ahí, por lo menos hasta la semana pasada? La gente de Banzer.

JMK: El Banzerismo

EM: El Banzerismo. El Tuto Quiroga, mano dura del Imperio norteamericano en Bolivia. Quiere ser candidato a la presidencia. Es él quien mandaba y los otros obedecían. Fue bien planificado el golpe para implementar esta dictadura de la derecha.

JMK: ¿Tuto mandaba por encima de Áñez dice usted?

EM: Planifica, con su abogado que viene también de la derecha, Luis Vázquez –el que me expulsó a mí en 2002 del Congreso.

LG: Luego de que lograste salir del Trópico de Cochabamba, ¿trasladarte a México fue toda una peripecia, porque te fueron cerrando el espacio aéreo de diversos países por presión de los Estados Unidos?

EM: En la noche del día domingo, gracias a algunos alcaldes y dirigentes del Trópico se dio garantía de seguridad y no hubo mucho problema. El día lunes, el primero en ofrecer asilo ha sido Paraguay, el segundo fue México. México envió un avión temprano que tenía que entrar a las 11 de la mañana a Chimoré. Yo estaba en la selva, monte adentro, y los compañeros detectaron que, de civil, militares y policías estaban tomando el aeropuerto, y en menos de una hora más de 10 mil compañeros se concentraron para retomarlo. No llegó el avión a las 11 de la mañana. Llamé al comandante de la Fuerza Aérea Boliviana y me dijo, textualmente, que no entraba un avión militar a territorio boliviano. Al escucharlo le dije, “general, usted no mienta”. ¿Cuántos aviones militares de Estados Unidos llegaron a Chimoré cuando era base militar? Además de eso, semanas antes había llegado un avión militar de Turquía con aviones que ensamblaron y montaron para ofrecer y vender. Tenían que comprar aviones de entrenamiento. Entonces, cuando le expliqué, el general se quedó callado. Me sugirieron que un avión privado desde Lima me viniera a recoger. ¿Para qué avión privado? Ya después nos dijeron que faltaba una nota de la cancillería, de la embajada… Habíamos cumplido. Ya va a entrar el avión de México desde Lima. A las 3:15, exactamente, levantó el vuelo, estaba en seguimiento pero cuando entró a territorio boliviano dio media vuelta a Lima, porque no lo dejaron entrar. Lo hicieron volver y, según información de los pilotos de toda la delegación de México, allí no les quisieron vender combustible ya. Creo que los militares peruanos, según me comentan, ya no obedecían a sus autoridades superiores. Yo sigo convencido de que mandaba Estados Unidos en ese momento. En ese lapso, vía nuestra embajadora ante la OEA, nos llegó un mensaje de Estados Unidos, que quería darnos un avión para que saliera donde yo quisiera, donde yo planificara.

LG: Y ahí dijiste no, no voy a confiar en Estados Unidos también

EM: Claro, cómo puedo confiar yo. En ese momento, pensé que me llevarían directamente a Guantánamo. Eso pensé. Y además de eso, Estados Unidos estaba queriendo saber cómo se llamaban los pilotos del avión mexicano. Hubo otras negociaciones toda la tarde, y en la noche llegó 9:25 el avión, por fin. Y la gente concentrada era 7.000 o 10.000 compañeros en la pista. Entramos al avión, carreteamos y cuando estábamos en el extremo de la pista para levantar el vuelo, otra llamada telefónica: “el tiempo de permiso ha terminado, no podrán levantar vuelo”. Y otra vez carretera hacia la terminal comercial o civil. En ese momento me llaman los compañeros telefónicamente. Y les explico que no me están dejando salir, compañeros. Los compañeros ya estaban retirándose y dan media vuelta. Y Álvaro llamó, porque yo ya me cansé de llamar. Por recomendación del piloto y de cancillería no salimos del avión de México, que es como territorio mexicano. Había militares movilizados en el aeropuerto y el compañero Álvaro se comunicó con el general de la Fuerza Aérea y le dijo: “no tenemos permiso para levantar el vuelo y aquí se va a incendiar todo, aquí están más de 10.000 compañeros concentrados bajo su responsabilidad”. En ese momento pidieron que les pasáramos con los pilotos, y les dijeron “tienen permiso para levantar vuelo”. A las 11:30 se levantó el vuelo, ya no podía volver a Lima, estaba prohibido volver a Lima, no podía sobrevolar territorio del Perú, tampoco de Ecuador, no había permiso.

JMK: Entonces van a Asunción

EM: Asunción del Paraguay, felizmente hubo permiso para sobrevolar el territorio de Brasil y dando vueltas llegamos a México.

LG: Allá en México recibió la visita del canciller uruguayo Nin Novoa, y también del expresidente Mujica.

EM: Sí, vino a visitarme el canciller, muchas gracias, Uruguay. Mujica también vino, conversamos bastante, como siempre escuchar a Mujica… es toda una leyenda, toda una historia, conversamos bastante y siempre sus reflexiones son muy buenas.

JMK: ¿Qué le dijo, se puede saber?

EM: Él, con mucha madurez, me dijo que estas luchas mientras exista el capitalismo se van a repetir, que es importante salvar la vida, los pueblos no necesitan mártires, los pueblos necesitan que vivan, es una recomendación.

LG: Cuando asume Alberto Fernández en Argentina se dan las condiciones para que usted se asile, se refugie en Argentina y retorne. En Argentina existe una de las comunidades más grandes de bolivianos en el exterior, y desde acá han empezado a planificar la lucha política para recuperar la democracia en Bolivia, ¿en qué etapa estamos en este momento, se están por decidir las candidaturas? ¿Tiene confianza en el proceso electoral convocado para mayo?

EM: Está muy bien el pueblo boliviano, yo tengo mucha confianza con dar una batalla electoral, democrática. Desde Argentina estoy más cerca de Bolivia, aunque hay instrucción de Estados Unidos para que no vuelva a Bolivia, ni siquiera me acerque hacia la frontera con Bolivia.

LG: ¿Hay instrucción de Estados Unidos en ese sentido?

EM: Sí, totalmente. Cuando estaba en México, altas autoridades, no el presidente, por supuesto, me informaron que Estados Unidos no quería que volviera a Bolivia y tampoco quería que viniera acá, a Argentina.

LG: Las encuestas de opinión pública en Bolivia señalan que el MAS, o los nombres que se rumorean que podrían ser candidatos del Movimiento al Socialismo, como Andrónico Rodríguez, encabezan en este momento la intención de voto, pero hay alguna posibilidad… Disculpe la desconfianza, ¿usted cree que la dictadura aceptaría una derrota electoral?

EM: Ese es el debate que tenemos: ¿Qué hacemos post elecciones? ¿Cuál es el plan B? Yo recomendé debatir el plan B.

LG: Si no aceptan una derrota.

EM: Yo también comparto tu opinión y tu preocupación. No creo que tanto hayan invertido, tanto han matado para estar 6 o 7 meses. Lo dudo, y cuando el imperio muerde, no suelta.

JMK: Este domingo se definen las candidaturas del MAS, ustedes han tenido un debate de quién, cómo va a ser el binomio de ustedes de cara a las elecciones del 3 de mayo. Eso por un lado, y, por otro lado, vimos una dispersión muy grande de la oferta electoral de la derecha boliviana.

EM: Bueno, primero el MAS, pese a tantas dificultades, seguimos primeros en las encuestas, sin candidato. Me sorprende un candidato que encabeza, Andrónico Rodríguez. Es de la región del trópico de Cochabamba. Está previsto que este fin de semana podamos llegar a un consenso para tener el candidato a presidente y vicepresidente. No es sencillo, hay dificultades, hay sectores sociales. No es sencillo unir, es un combate interno, pero acudo a la comprensión de mis compañeros y de mis compañeras militantes y simpatizantes de nuestro proyecto político. La ventaja que tenemos, como siempre, es que la derecha está dividida, aunque para el 20 de octubre hicieron un intento de unir pero no pudieron. Por las informaciones que me llegan desde el norte, el candidato de Estados Unidos es Carlos Mesa.

LG: ¿Evo, tenés confianza en que va a haber un binomio, una candidatura única o pensás que puede haber divisiones en el seno del MAS?

EM: Tenemos que evitar divisiones, si son cuatro precandidatos, que son Diego, David, Andrónico y Luis, tienen que ser conscientes si realmente son del proceso, si son del pueblo, sea cual sea de los cuatro candidatos, todos tienen que aceptar e ir a la campaña.

JMK: ¿A Andrónico cómo lo ve? Muchos dicen que es el sucesor de Evo porque es de las seis federaciones del trópico de Cochabamba, porque usted le tiene una estima particular.

LG: Otros dicen que es muy joven.

EM: Nos ha sorprendido, no estaba en nuestra agenda, de pronto sale un nuevo líder: Andrónico. En las encuestas va primero y está ahí. Y en algunos departamentos decidieron que sea Andrónico, pero tenemos que debatir para definir quién será nuestro candidato, y está previsto y esperamos definirlo esta semana.

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19 enero, 2020