Gaza un año después, drama humanitario sin precedentes

Waldo Mendiluza    07.Jul.2015    Mundo

A un año de la más reciente agresión israelí a la Franja de Gaza, la destrucción y la desesperanza dominan el panorama en ese territorio palestino de un millón 800 mil habitantes.

Las huellas de los 51 días de bombardeos e incursiones terrestres de las tropas de Tel Aviv, que atacaron la Franja de 360 kilómetros cuadrados entre el 7 de julio y el 26 de agosto de 2014, abundan por todas partes.

Viviendas arrasadas o en ruinas, proyectiles sin explotar, cortes eléctricos de hasta 16 horas, miles de personas sin hogar y múltiples carencias marcan el devastador escenario, según un reporte circulado aquí por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA).

De acuerdo con la agencia especializada, lo sucedido el pasado verano constituye la más letal escalada de hostilidades en Gaza, desde el comienzo de la ocupación israelí de territorios palestinos, en 1967.

La agresión dejó dos mil 620 casas totalmente destruidas y seis mil 455 dañadas con severidad, lo cual causó el desplazamiento de 17 mil 670 familias, unas 100 mil personas.

“A un año del conflicto, ni una sola de las viviendas destruidas ha sido reconstruida, acciones que se esperan para la segunda mitad de 2015″, advirtió la OCHA.

Al respecto, precisó que menos del uno por ciento de los materiales de construcción requeridos para levantar las estructuras han llegado a Gaza, donde Israel mantiene desde 2007 un férreo bloqueo, pese al repudio mundial.

La Oficina señaló que la guerra en la Franja, la tercera agresión en los últimos siete años, provocó alrededor de 500 mil desplazados en los momentos más críticos del conflicto.

Gran parte de esas personas fueron llevadas a albergues de emergencia de la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina en Oriente Próximo (Unrwa).

Pese al reacomodo de muchos de esos seres humanos en viviendas de familiares, apartamentos rentados, tiendas de campaña y unidades prefabricadas -el último de los refugios habilitados por la Unrwa cerró el pasado mes- persiste el drama humanitario.

El reporte de la OCHA refleja que las condiciones de vida de los desplazados generan preocupación, a partir de la falta de acceso a servicios básicos y de privacidad, la violencia de género y las tensiones con las comunidades anfitrionas.

Por ejemplo, en el sector del suministro eléctrico, la aviación israelí impactó tanques de almacenamiento de combustible, lo que agravó el crónico déficit del servicio imperante en la Franja, traducido en cortes de 12 a 16 horas.

La demanda eléctrica de Gaza ronda los 470 megawatts, con menos de un 45 por ciento cubierto, situación que dispara la falta de acceso al agua potable, entre otras dificultades.

No menos inquietudes despiertan los proyectiles sin explotar diseminados por el terreno y las condiciones extremas del clima, que conforman un adverso escenario, que exacerba las vulnerabilidades de algunos segmentos poblacionales, como los niños y las mujeres, agregó la OCHA.

La Oficina de la ONU llamó a multiplicar los esfuerzos de reconstrucción, a su juicio afectados por el bloqueo israelí y la falta de funcionalidad del gobierno palestino en la Franja, “ante las divisiones internas”.

Asimismo, demandó a la comunidad internacional cumplir sus compromisos de asistencia financiera para las labores de recuperación en el territorio, donde más de dos mil 100 palestinos perdieron la vida el verano pasado, entre ellos unos mil 400 civiles, incluyendo 540 niños.

AYUDA HUMANITARIA SIN CUBRIR

El coordinador humanitario de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados, Robert Piper, lamentó hoy que el pedido de asistencia para la Franja de Gaza presente un déficit del 70 por ciento.

Los recursos resultan clave para la atención a las víctimas de la agresión, lo cual quedó claro en la conferencia de donantes de octubre pasado en El Cairo, donde fueron prometidos cinco mil 400 millones de dólares para reconstruir Gaza y ayudar a sus habitantes.

Piper insistió en el lento ritmo de las acciones de reconstrucción, tras los 51 días de bombardeos y un daño estimado en más de mil 400 millones de dólares.

El funcionario reconoció los esfuerzos de varias agencias humanitarias, que con la distribución de alimentos, las garantías de refugio a miles de familias y la asistencia psicológica a 85 mil niños, han aliviado el sufrimiento de una población sumida en la desesperanza.

Prensa Latina