Gran pesar causó en Suecia la muerte del actor Sven Wollter

El pasado martes 10 de noviembre falleció a consecuencia del covid19 Sven Wollter a los 86 años de edad. Vivía en Luleå y vino a Estocolmo a visitar a su hijo. Al llegar un miembro de la familia de su hijo dio positivo del covid 19. Trato de mantener la distancia, pero se contagió.

Sven Wollter fue sobre todo uno de los mejores actores sueco. Empezó a ser conocido en los años 60 con la filmación de libro de August Strindberg, Hemsöborna, la casa de los pobladores de las islas, refiriéndose a las islas del archipiélago de Estocolmo.

Se fue convirtiendo en el actor favorito en el actor amado por el pueblo suco, quizás por su forma de ser, por su carisma, por su sencillez, por su honradez, por esas razones a veces difíciles de explicar por las que el pueblo elige a sus favoritos.

Sven participo de proyectos para llevar el teatro al pueblo, por ejemple de Tältprojekt. Tältprojekt, el proyecto de la carpa, fue un gran espectáculo de teatro musical y político de izquierda que recorrió Suecia y Dinamarca a mediados de 1977 dramatizando la historia del movimiento obrero sueco.
Sven Wollter fue uno de los máximos representante de la izquierda en la Cultura, de esa corriente de izquierda que nació con la solidaridad con Vietnam.
Se adhirió al entonces Partido comunista marxista leninista revolucionario que luego sería lo que hoy es el partido comunista.
Cuando cayó la Unión Soviética y soplaron los vientos huracanados del neoliberalismo y donde se determinó la derrota final del socialismo y el triunfo eterno del capitalismo, Sven mantuvo firme sus ideas marxistas, sus ideas de izquierda.

Se empezó a criticar, ridiculizar a esa juventud de la años 60-70, a sus ideas, en los medios de comunicación, en las series televisivas, en películas, una campaña para reescribir la historia.
Pero Sven Wollter se mantuvo firme como una roca fiel a sus ideas y principios.

Como escribiera José Martí: Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en si el decoro de muchos hombres.
Así como Cuba fue la pequeña luz que no se apagó y siguió iluminando irradiando esperanza a América Latina y el Mundo, en Suecia fue Sven Wolter también una pequeña luz que irradiaba esperanza.

Sven Wollter fue un personaje multifacético, no se quedó solamente en el teatro y en el cine, sino que escribió también libros, poesías. No solo leyó poesías y narraciones sino que también canto. Edito el CD, cantos del siglo 20.

Fue un activista político, estuvo como orador en muchos actos de solidaridad con Palestina, en actos condenando la guerra de Irak, condenando la guerra contra Libia, solidarizándose con Cuba, y con todas las causas populares.

En el año 2018 hizo un video corto que fue la propaganda electoral del partido comunista.
En el año pasado, 2019, recorrió varias ciudades suecas con el performance musical “Höja Rösten” (Levantemos la voz) con el objetivo que despertar una reacción en la clase trabajadora ante el avance neoliberal que va recortando los derechos conseguidos con la lucha sindical de los años anteriores a la ofensiva neoliberal. En esa gira lo acompañaron entre otros el grupo música Nynningen y la cantante Matilda Magnusson. La gira fue organizada por el Partido Comunista.

Para los días en que Sven Wollter se contagiaba, fallecía también en Suecia, el 30 de octubre Jan Myrdal, un escritor y pensador de la izquierda sueca, quien estudio los movimientos revolucionarios en el tercer mundo, especialmente en Asia. Entre sus libros más conocidos pueden nombrarse “La encrucijada de las culturas” en 1960 reeditado como “Viaje en Afganistán” en 1966, informe de un pueblo chino en 1963 e “India espera” en 1980. A principios de este año con 93 años participo de la campaña contra los ejercicios militares de la OTAN, Aurora 20 en Suecia.

Rolando Zanzi/ Suecia
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