8 de mayo de 1945: Fin de la II Guerra Mundial

Hay un intento de reinterpretar la Segunda Guerra Mundial

El Día de la Victoria en mayo es el día que se celebra la capitulación de Alemania en la Segunda Guerra Mundial en 1945. En Europa, el día cae el 8 de mayo, mientras que debido a la diferencia horaria, ya era el 9 de mayo en la Unión Soviética, cuando tuvo lugar la capitulación alemana.

Hay un intento de reinterpretar la Segunda Guerra Mundial. Es un revisionismo de la historia que tiene lamentablemente desarrollo en estos tiempos.

El 19 de septiembre de 2019, el Parlamento Europeo aprobó una resolución que dice que la Segunda Guerra Mundial comenzó como resultado directo del pacto de no agresión nazi-soviético del 23 de agosto de 1939, también llamado el Pacto Molotov-Ribbentrop.

Totalmente falso. La Unión Soviética no comenzó la Segunda Guerra Mundial, sino que la Unión Soviética constantemente quería detener la guerra y el surgimiento del nazismo.

La Segunda Guerra Mundial fue en gran parte una continuación de la primera. En 1914, las élites políticas de Europa, en su lucha por las colonias y los mercados, llevaron a sus pueblos a una matanza devastadora. Los vencedores, principalmente Francia, el Reino Unido, los Estados Unidos y Bélgica, identificaron a Alemania como el único responsable y exigieron daños de guerra cueles y severos.

En Alemania, la burguesía creó grupos de choque para atacar a los trabajadores que se organizasen. Estos grupos de choque, atacaron violentamente todas las reuniones de izquierda y los intentos de los trabajadores de organizarse, y aterrorizaron a los trabajadores alemanes.

La Unión Soviética después de la Revolución de Octubre estaba convencida de que vivía en un mundo hostil. Inicialmente, el liderazgo soviético temía a los británicos, pero, con la entrada de Hitler al poder, cada vez más veía a la Alemania nazi como la principal amenaza.

La política de los comunistas era la de formar frentes antifascistas y frentes populares.

Ya en 1932, la Unión Soviética propuso un frente antifascista con Gran Bretaña, Francia y Polonia. Se negaron y Polonia hizo su propio pacto con Gran Bretaña y Francia. En 1934, Hitler Alemania firmó un pacto de no agresión con Polonia, que estaba dirigido contra la Unión Soviética.

La Alemania nazi se extendía. Primero con la ocupación de la desmilitarizada Renania en 1936, luego con el apoyo militar junto a Italia al levantamiento fascista del general Franco contra el gobierno democráticamente elegido de España en 1936-1939.

Las democracias europeas no hicieron nada frente a tanto a la ocupación de Renania como al apoyo militar nazifascista al franquismo en España.

El 29 de septiembre de 1938, el Primer Ministro británico Chamberlain y el Presidente francés Daladier se reunieron con Hitler y Mussolini en Munich. Alemania exigió que Checoslovaquia abandone el país de los Sudetes con una población de habla alemana. Los británicos y los franceses le dieron luz verde a Hitler para que ingresara a la República Checa y, como saben, no se quedó solamente con país de los Sudestes.

La Unión Soviética vio que Occidente quería que Hitler atacara hacia al Este, a la Unión Soviética. La guerra parecía acercarse cada vez más.

En abril de 1939, Francia rechazó una nueva oferta de la Unión Soviética. En mayo, el nuevo ministro de Relaciones Exteriores soviético, Molotov, buscó un acuerdo con Polonia, pero fue rechazado de inmediato. Con los ingleses, sin embargo, hubo negociaciones. Pero estos que llevan a cabo al mismo tiempo sus propias negociaciones secretas con Hitler optaron por “avanzar lentamente en las negociaciones”. Enviaron una delegación en un barco de pasajeros que, después de cinco días, llegó a la Unión Soviética, donde la delegación se demostró no tener autoridad para firmar ningún acuerdo.

Moscú perdió toda esperanza de una alianza con las potencias occidentales. El Pacto Molotov-Ribbentrop se firmó el 23 de agosto de 1939. El acuerdo proporcionó varios beneficios a la Unión Soviética. Les dio tiempo para construir la defensa frente al ataque alemán que sabían que vendría. El protocolo suplementario secreto proporcionó un “área de interés” que llegó a servir crear una zona de buffer, de amortiguamiento, para mejorar la defensa, ante el ataque nazi.

Todo este contexto ha sido cuidadosamente borrado de la historia por el Parlamento Europeo. Es sorprendente que el pacto de Munich en 1938 ni se mencione.

El 22 de junio de 1941, se produjo el gran ataque contra la Unión Soviética, la Operación Barbarroja. Además de Alemania, participaron Austria, Rumania, Finlandia, Italia, Hungría, Eslovaquia y Croacia. Estos países ahora están firmando la resolución del Parlamento Europeo.

En la Europa ocupada, la burguesía a menudo se adaptó a los alemanes. De hecho, la mayor parte de la resistencia al nazismo estuvo a cargo de la Unión Soviética (costó 27 millones de ciudadanos soviéticos muertos), y los comunistas a menudo desempeñaban un papel destacado entre los movimientos de resistencia en los países europeos ocupados.

Antes y durante la Segunda Guerra Mundial, Ford, General Electric, Standard Oil, Texaco, ITT, IBM y GM invirtieron en la Alemania nazi. La inversión de Estados Unidos en Alemania aumentó en más del 48% entre 1929 y 1940. Muchas empresas estadounidenses continuaron sus negocios con Alemania durante la guerra.

En mayo de 1942, el presidente de los Estados Unidos, Roosevelt le prometió a Stalin que se abriría un segundo frente en Europa antes de fin de año.

Pero Churchill quería esperar, incluso para ver cómo iba la guerra entre Alemania y Rusia. Para así entrar más tarde contra una Alemania probablemente debilitada.
Roosevelt también vio el beneficio de concentrar los esfuerzos militares estadounidenses en Asia contra Japón, un enemigo más débil, y con la perspectiva de obtener una mayor influencia para los Estados Unidos en el área asiática.

Finalmente los aliados abrieron el segundo frente en 1944, cuando Stalin ya no lo necesitaba. Después de las victorias en las batallas de Stalingrado y Kursk, las tropas soviéticas tomaron la ofensiva y marcharon victoriosamente hacia Berlín.

La batalla de Stalingrado comenzó en agosto de 1942 y terminó con la victoria de la Unión Soviética el 2 de febrero de 1943. Allí comenzó la ofensiva soviética. Entonces ya se suponía que la Unión Soviética derrotaría a la Alemania nazi.
La batalla de Kursk en agosto de 1943 confirmó esto.

El sitio de Leningrado comenzó en septiembre de 1941. En febrero de 1943, las tropas soviéticas pudieron ingresar a Leningrado, bajo el bombardeo alemán, a través de un corredor de 10 kilómetros de ancho y así asegurar el envío de provisiones a Leningrado. Entonces terminó el peor periodo del sitio. Pero el sitio continúo hasta enero de 1944, después de 900 días.

La invasión aliada de Sicilia tuvo lugar en julio-agosto de 1943 al mismo tiempo que la Batalla de Kursk. La invasión de Normandía tuvo lugar en junio de 1944, más de 1 año después de la batalla de Stalingrado, cuando Alemania ya estaba casi derrotada.

Rolando Zanzi
Suramericapress