Hungría está muy cerca de ser el primer país de la UE libre de transgénicos

Tras la conferencia “GMO (organismos genéticamente modificados) Free EU” realizada en Berlín desde el 6 al 8 de mayo, el secretario de Estado para Asuntos Ambientales perteneciente al Ministerio de Agricultura de Hungría, Sándor Fazekas, manifestó que su país podría convertirse en el primer miembro de la Unión Europea en implementar los nuevos reglamentos sobre GMO.

Ya en agosto de 2013, los agricultores húngaros al notar que sus semillas tradicionales habían sido mezcladas sin su consentimiento, decidieron quemar mil hectáreas de plantas del maíz transgénico de Monsanto.

En tal sentido, el ministro de Hacienda, András Rácz señaló que además de la nueva normativa en la legislación húngara, su Ministerio también está trabajando en la introducción de un nuevo sistema de etiquetado para el final de este año que permitiría a los alimentos como la carne, el pescado, los huevos, la leche y la miel a ser marcados como libres de transgénicos, certificando que no contienen GMO y que la ganadería recibe únicamente alimentación libre de transgénicos.

Destacó que mantener el país libre de GMO ni siquiera está incluido en la Constitución de Hungría y el país ha llegado a un amplio consenso sobre la cuestión, que es independientemente de las afiliaciones políticas.

Al Gobierno también le gustaría contribuir a garantizar que el mayor número de Estados miembros de la UE como sea posible, se conviertan en zonas libres de transgénicos, y por eso Fazekas ha puesto en marcha la iniciativa “Alianza para una Europa libre de transgénicos”.

El gobierno húngaro está convencido de que mantener el estatus libre de transgénicos de Hungría es la única decisión correcta, porque es la única manera de asegurar que las familias tengan acceso a alimentos sanos y producidos de forma sostenible y preservar la diversidad natural y la competitividad de la agricultura húngara.

El Manifiesto de Berlín, aprobado en la conferencia, recomienda el desarrollo y la aplicación rápida de sistemas similares de etiquetado en toda la UE. Fue desarrollado con la participación de más de 400 participantes, incluidos los gobiernos, las organizaciones internacionales y la Comisión Europea.

El documento también pide la elaboración de una Estrategia Europea de proteínas para reducir la alta dependencia de la soja manipulada genéticamente importados en Europa en grandes cantidades.

En cuanto al tratado Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (conocido por el acrónimo en inglés (TTIP), el Manifiesto de Berlín subraya que cualquier acuerdo no debe poner en peligro los resultados obtenidos hasta ahora con relación a los países mantener libre de transgénicos o los derechos de los Estados miembros para decidir sobre la cuestión.