Autor: Búsqueda de “ Eduardo Paz Rada”

Los desafíos del gobierno boliviano

El proceso democrático y de liberación nacional en Bolivia ha dado, en los últimos cuatro meses, grandes saltos y avances con las movilizaciones populares de agosto, las elecciones de octubre y la asunción de Luis Arce y David Choquehuanca a los cargos más altos del Estado en noviembre, en condiciones de grave crisis económica, sanitaria e institucional y con desafíos de envergadura para conseguir revertir la herencia dejada por el gobierno de facto que en doce meses dejó al país en ruinas.

La trascendencia histórica de Evo Morales Ayma

¿Por qué la amplia divulgación mediática de discursos políticos, comentarios de radio y televisión, notas de prensa, análisis y opiniones en redes sociales, todos ellos procedentes de los sectores dominados por el colonialismo mental y la dependencia de intereses de las oligarquías y el imperialismo, se ensañan contra Evo Morales Ayma?

Elecciones Bolivia 2020

Triple derrota del imperialismo y las oligarquías

El pueblo boliviano reconquistó la democracia suprimida por el Golpe de Estado de noviembre de 2019 con las masivas movilizaciones de agosto último y con las elecciones del 18 de octubre produciendo una triple derrota del imperialismo norteamericano y de las oligarquías locales y sus representantes políticos: socio-cultural, política y moral y, al mismo tiempo, ha respaldado plenamente al proyecto nacional-popular del Movimiento Al Socialismo (MAS) con sus candidatos Luis Arce y David Choquehuanca y abierto la ruta de la unidad de la Patria Grande con la integración emancipadora de América Latina y el Caribe.

Bolivia: Patria, dignidad y soberanía en el juego electoral

La lucha por la recuperación de la democracia en Bolivia tendrá en las elecciones del próximo domingo 18 de octubre un momento trascendental porque se pondrán en juego el destino de la patria, la dignidad y la soberanía nacionales frente al proyecto geopolítico e intervencionista de Estados Unidos que ha impulsado el Golpe de Estado de noviembre de 2019 y busca ahora afianzar su control en América Latina y el Caribe ante su pérdida de hegemonía en el contexto mundial debido al avance de la multipolaridad política, militar, diplomática y económica.

Bolivia: Gobierno del pueblo y golpe de estado

Si bien las condiciones sociales y políticas en Bolivia no son las mismas de noviembre de 2019 para que prospere un nuevo Golpe de Estado, el terror de los sectores más conservadores y radicales de las oligarquías locales al triunfo democrático electoral del Movimiento al Socialismo (MAS), aliado a la Central Obrera Boliviana (COB) y al Pacto de Unidad (PU), en las próximas elecciones nacionales del 18 de octubre, los está impulsando a generar una situación de violencia y preparando condiciones para frenar el ascenso nacional-popular orientado a recuperar y profundizar el proceso de liberación nacional.

Momento crucial en las elecciones en Bolivia

La importancia de las elecciones del 18 de octubre de 2020 en Bolivia es fundamental porque permitirá la recuperación del proceso democrático cortado por el Golpe de Estado de noviembre de 2019 y porque será el resultado de la lucha del pueblo boliviano de los últimos meses por evitar que se consolide un esquema de gobierno neoliberal, conservador, basado en la violencia, el racismo contra los pueblos indígenas, la discriminación y la dependencia de Estados Unidos.

Bolivia: Revolución nacional-popular versus neoliberalismo

La recuperación de iniciativas, propuestas, organización y movilizaciones del movimiento nacional-popular en Bolivia de agosto de 2020, bajo la conducción social de la Central Obrera Boliviana (COB) y del Pacto de Unidad (PU) y política del Movimiento Al Socialismo (MAS), frente a los consecutivos intentos de prórroga del gobierno de facto y violencia y a pesar de las maniobras, persecuciones, amedrentamientos y amenazas de los sectores más conservadores y oligárquicos de continuar con un esquema neoliberal pro-imperialista; permitió avanzar en la recuperación de la democracia en Bolivia y afianzar la realización de las elecciones nacionales el próximo 18 de octubre.

Aislamiento internacional del gobierno de facto de Bolivia

El gobierno de facto de Bolivia que comenzó, en noviembre de 2019, con el respaldo abierto de Estados Unidos y Brasil, que impulsaron y avalaron el Golpe de Estado, y el apoyo menos decidido de los países miembros del Pacto de Lima, se encuentra, a diez meses de mediocre administración, aislado y sin ningún apoyo de la comunidad internacional al incumplir los acuerdos de ser “gobierno de transición” y “convocar a elecciones en mayo de 2020”.

Elecciones el 18 de octubre

Revolución nacional-popular versus neoliberalismo en Bolivia

La recuperación de iniciativas, propuestas, organización y movilizaciones del movimiento nacional-popular en Bolivia de agosto de 2020, bajo la conducción social de la Central Obrera Boliviana (COB) y del Pacto de Unidad (PU) y política del Movimiento Al Socialismo (MAS), frente a los consecutivos intentos de prórroga del gobierno de facto y violencia y a pesar de las maniobras, persecuciones, amedrentamientos y amenazas de los sectores más conservadores y oligárquicos de continuar con un esquema neoliberal pro-imperialista; permitió avanzar en la recuperación de la democracia en Bolivia y afianzar la realización de las elecciones nacionales el próximo 18 de octubre.

Bolivia. Pueblos en lucha

Derrota histórica de la oligarquía

Los intentos de prorrogarse en el poder del gobierno de facto de Jeanne Añez, su pésima gestión de la crisis de la pandemia y de la economía, complicada con hechos de corrupción en la compra de materiales médicos y en las empresas estatales de telecomunicación y petróleos, así como la persecución a los dirigentes sociales y políticos desde el golpe de estado de noviembre de 2019, han generado una poderosa movilización popular encabezada por la Central Obrera Boliviana (COB) y el Pacto de Unidad (PU) durante las dos primeras semanas de agosto, provocando una derrota histórica de la oligarquía y del imperialismo que impuso al gobierno de facto en Bolivia.

El pueblo boliviano contra el desgobierno de facto

Ante el cuarto intento de prorrogarse en el control de los aparatos del Estado y de suspender las elecciones establecidas por ley para el 6 de septiembre y ante el fracaso del régimen golpista en Bolivia para enfrentar las tareas mínimas de la crisis sanitaria, económica, institucional y política; los sindicatos de la Central Obrera Boliviana (COB) y los movimientos sociales y populares de indígenas, campesinos, mujeres, juntas vecinales e interculturales del Pacto de Unidad han determinado iniciar un proceso de resistencia y movilización en todo el país.

Los infectados y la lucha por la reconquista de la democracia

Mientras el gobierno de facto de Bolivia, apoyado por las corporaciones mediáticas más grandes del país y algunos “analistas imparciales”, ha iniciado una campaña para mantenerse en el control del poder buscando postergar por tercera vez la fecha de elecciones fijada ahora para el 6 de septiembre, las organizaciones populares coordinadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y el Pacto de Unidad que reúne a campesinos, indígenas, mujeres y vecinos de los barrios marginales de las grandes ciudades se movilizan y luchan por la supervivencia cotidiana, la recuperación de la democracia y la realización inmediata de los comicios.

¿Quiénes son los que gobiernan Bolivia?

El Golpe de Estado de noviembre de 2019 contra el gobierno democrático de Evo Morales ha sido digitado por el imperialismo norteamericano de Donald Trump en coordinación con el gobierno ultraconservador de Jair Bolsonaro de Brasil e implementado por el motín policial, los militares traidores de la Patria y las oligarquías establecidas en Bolivia. Sus primeras manifestaciones han sido las masacres de Sacaba y Senkata, las manifestaciones de racismo y discriminación en contra del pueblo y el vejamen a la whipala y al Estado Plurinacional.

Bolivia. Pueblos en lucha

En el nombre de Dios: ¿muerte a los pueblos?

La disputa en torno a los proyectos ideológicos y al mismo “nombre de Dios” en la vida política se ha convertido nacional e internacionalmente, en medio de la pandemia, en un recurso para justificar las fechorías mas inhumanas y trágicas y sobre todo para controlar y doblegar los cuerpos, las mentes y los espíritus y, por otra parte, como fenómeno histórico de trascendencia, también es un soporte de vida y solidaridad ante la injusticia y desigualdad construidas por un sistema económico salvaje e inhumano como el neoliberal en crisis.

En seis meses el gobierno de facto hunde a Bolivia

En solamente seis meses, el gobierno de facto de Bolivia está destruyendo los cimientos de la construcción de un proyecto básico de país soberano y digno, capaz de impulsar su desarrollo económico con importantes niveles de autonomía, asegurar la participación democrática de los pueblos y regiones para definir los aspectos más importantes de su futuro, construir mecanismos de redistribución de la riqueza y reducción de la pobreza y enfrentar desafíos que ponen en riesgo la propia existencia nacional -territorial, humana, cultural e histórica- con su debilitamiento y fragmentación.