Autor: Búsqueda de “ Ilka Oliva Corado”

Guatemala

Giammattei, el criminal y terrorista

Imagine que un presidente recién electo, el día de la toma de posesión en su primer discurso le afloren los aires de dictador y le grite a la ciudadanía que va a declarar a los niños y adolescentes del país como terroristas, ¡válgame!, pues eso pasó en Guatemala, lugar donde la novela de Miguel Ángel Asturias, El señor presidente, se queda corta comparada con el día a día del país donde todo pasa y la gente ni se mosquea, porque llegaron a asimilar lo inverosímil con la naturalidad del realismo mágico de las finconas latinoamericanas.

El peor gobierno de la historia

En Guatemala cada vez que termina un gobierno decimos desahuciados después de la aporreada de cuatro años: que se va el peor de la historia del país, como si con eso les diéramos donde más les duele a los pícaros, pero a ellos ni cuillo.

Graduaciones de verano

Los graderíos del campo de fútbol americano de la escuela se llenaron de gente, el sol de los días de verano estaba sazón, en su mero punto, el clima era perfecto, los asistentes iban en sus mejores galas, no era para menos pues se graduaban de la escuela secundaria los retoños de la familia.

Somos lo mismo que juzgamos

En las manifestaciones en Colombia en días pasados, varios migrantes venezolanos fueron vapuleados por gente que los acusó de robar y crear disturbios, esa misma gente que exigía derechos humanos a Duque, mientras otros ensalzados por el amor patrio denunciaban en redes sociales que esos migrantes tales por cuales atentaban contra la seguridad nacional; actuando con esto de la misma forma en que lo hacen los caucásicos racistas en Estados Unidos contra los migrantes indocumentados latinoamericanos y los mismos caucásicos europeos contra los afros en Europa. ¿Habrían vapuleado a los migrantes de haber sido estos caucásicos, estadounidenses o europeos? Ajá, eso mismo.

Daniela y su delantal

Dentro de las nefastas noticias que ocurren en Latinoamérica en los últimos días apareció como una pócima de esperanza, la sonrisa de una niña salvadoreña de 16 años que decidió ir a recibir su diploma de tercero básico con su delantal puesto, pues es vendedora ambulante.

El silencio ante el oprobio

Existen muchas formas para ser cobardes, canallas y ruines, existen muchas formas para matar sin apretar el gatillo, de violar sin tocar un cuerpo y todas se compactan en el silencio; guardando silencio ante el oprobio violentamos y asesinamos doblemente: nos convertimos en cómplices de los delitos más crueles.

Perdón Guatemala, te fallamos

Ríos secos a causa de la extracción minera y del robo de agua para riegos masivos de palma africana. Guatemala ocupa el cuarto lugar en la tala ilegal de árboles a nivel mundial, un país deforestado hasta la raíz; se acabaron la selva Lacandona para cuartear terrenos para fincas ganaderas y de siembra de palma africana. Un ecocidio tras otro dejando a comunidades enteras sin los recursos básicos de subsistencia; por ende esta gente se ha visto obligada a emigrar de forma indocumentada.

Mi primer amor en las artes

Mi cama no tiene cabecera, reparé en eso hace dos días cuando quise leer en la noche y me dolió el lomo repesado en la pared, si le pongo una ya no cabe la silla en la que me siento a escribir frente a mi escritorio y prefiero escribir.

Las insurrectas: Alice Munro

“Escribí mi primera novela porque quería leerla”.
–Toni Morrison.

Doña Julia

Tendría como 8 u 9 años cuando la conocí, ella alrededor de 70, su lugar de trabajo era la parada de buses de Ciudad Peronia, doña Julia tenía ojos azules de cielo desnudo de verano y vestía ropa de segunda mano que compraba en las pacas, siempre limpia, su garbo natural la hacía lucir como una prenda fina recién comprada; sus vestidos largos de muselina y gamuza que combinaba con bufandas y pañoletas de seda.

Escribir, como resistencia al patriarcado

A Manuela Sáenz la siguen recordando por su relación sentimental con Simón Bolívar y no por su hazaña revolucionaria. Relegarla a ser la “Libertadora del Libertador”, y rendirle honores por esto, es una terrible falta de respeto a su legado de rebelión y feminismo, pero también es un ejemplo muy claro de lo que hace el patriarcado con las mujeres, en donde la ideología no tiene nada que ver.

Xiéxié

La magdalena

Desde hace mucho estoy con antojo de una magdalena, de una magdalena que tenga el sabor de las magdalenas de Guatemala en la década del 90, pero han pasado 29 años y vivo en Estados Unidos, a largas leguas de distancia y para mi dolor tengo la certeza que el sabor de aquellas magdalenas de antaño no existe más; eso aviva aún más mi deseo de comprar una magdalena, sí, una magdalena de ésas, de aquellas magdalenas que eran un manjar, un manjar quiero comprar con sabor a magdalena de la década del 90 en Ciudad Peronia.

Atreverse a curar la herida

No importa si la primera expresión emerge con miedo, enojo, ira, impotencia o frustración y que por eso retumbe y lance llamas o queme como la brasa; si rasguña, si grita, si llora quejumbrosamente o si lanza puñetazos al vacío; realmente eso no es lo importante, lo importante es que ha comenzado a curarse la herida.

Y sobre todo amor

De pronto aparece un nubarrón y lo que es una mañana soleada de primavera se convierte en un típico día de lluvia de invierno, las personas corren despavoridas desde el estacionamiento hacia el supermercado; la precipitación es de tormenta, en segundos el cielo se oscurece y los goterones caen con fuerza como granizo.