Autor: Búsqueda de “Ilka Oliva Corado ”

La magdalena

Desde hace mucho estoy con antojo de una magdalena, de una magdalena que tenga el sabor de las magdalenas de Guatemala en la década del 90, pero han pasado 29 años y vivo en Estados Unidos, a largas leguas de distancia y para mi dolor tengo la certeza que el sabor de aquellas magdalenas de antaño no existe más; eso aviva aún más mi deseo de comprar una magdalena, sí, una magdalena de ésas, de aquellas magdalenas que eran un manjar, un manjar quiero comprar con sabor a magdalena de la década del 90 en Ciudad Peronia.

Atreverse a curar la herida

No importa si la primera expresión emerge con miedo, enojo, ira, impotencia o frustración y que por eso retumbe y lance llamas o queme como la brasa; si rasguña, si grita, si llora quejumbrosamente o si lanza puñetazos al vacío; realmente eso no es lo importante, lo importante es que ha comenzado a curarse la herida.

Y sobre todo amor

De pronto aparece un nubarrón y lo que es una mañana soleada de primavera se convierte en un típico día de lluvia de invierno, las personas corren despavoridas desde el estacionamiento hacia el supermercado; la precipitación es de tormenta, en segundos el cielo se oscurece y los goterones caen con fuerza como granizo.

El genocidio migrante del que no se habla

Es curioso cómo funciona la doble moral del ser humano, docenas de periodistas se amontonan para fotografiar a quienes sin esperanza alguna abandonan Honduras, para buscar techo y comida en Estados Unidos, emprendiendo las famosas caravanas de una perenne crisis humanitaria.

Las mujeres malas siempre son otras

Hemos crecido en sociedades en donde los patrones patriarcales están enraizados de tal manera que nos amarran los pies y sin nuestro esfuerzo por soltarnos será imposible avanzar.

Más allá del folclore

Si tan solo tuviéramos dos dedos de frente y con esto la capacidad básica de raciocinio, entenderíamos que los Pueblos Originarios lo son todo y que nos debemos a ellos, así hayamos llegado a la cúspide de la educación superior o de la falsificación: pues somos seres plásticos y de apariencias. Prioridades para muchos de nosotros que creemos que somos otro paisaje que está muy lejano de la raíz de la cepa de donde venimos.

City of Joy: mujeres sanando mujeres

En ningún tiempo de la historia de la humanidad ha sido fácil ser mujer, el patriarcado se encarga de hacernos la vida insoportable con su misoginia y machismo; desde el inicio de los tiempos se emprendió una guerra contra las mujeres que conforme pasan los siglos crece en lugar de desaparecer; porque somos el peor enemigo de los cobardes que temen a nuestra fuerza, capacidad, inteligencia, entereza y resistencia. A lo que somos capaces de hacer si llegáramos a gobernar el mundo en lugar de los hombres, si estuviéramos en las posiciones de poder que nos niegan.

Alitas que migran

Llegan con sus ojitos tristes, perdidos en la zozobra, desesperanzados, con la urgencia de conseguir trabajo porque a eso vinieron: a trabajar. Son los niños-hombres y las niñas-mujeres a quienes les robaron la infancia, a quienes hicieron crecer de golpe como a sus padres y abuelos.

EE.UU.

Sobre el lomo del indocumentado


De cuando en cuando voy a comprar a una panadería de dueños árabes que venden pan mexicano y tienen empleados mexicanos. Nadie se imaginaría que esos árabes comen gracias a los latinos indocumentados que viven en los edificios del poblado. Llegan en sus Mercedes Benz de lujo y se estacionan atrás para que los clientes no los vean entrar. Ninguno de ellos se acerca al mostrador, la cara la dan los empleados mexicanos.

La resistencia de Hayashi Fumiko

“Si este libro influye en algo para que los jóvenes de hoy, arrastrados hasta el fondo de la pobreza, la intranquilidad y las carencias, sigan viviendo, no habrá nada que me cause mayor alegría”.

Comunicación

“El idioma del imperio”

Siempre he querido aprender francés para leer La náusea y Las palabras, de Sartre en su idioma, porque en las traducciones, por muy buenas que sean en algún momento se pierde la esencia, la pureza del texto que solo se mantiene al leerlo en el idioma en el que fue escrito originalmente. Pero más que todo para escuchar en su idioma las canciones de la gran Edith Piaf, porque no es lo mismo escuchar una canción y no entender lo que dice, aunque claro está, el idioma del corazón es universal y Edith es alma pura.

La fuerza de voluntad

Corría mediados de la década del noventa en Ciudad Peronia cuando llegó a vivir a la cuadra un matrimonio procedente de la Bethania, otro arrabal guatemalteco. Para ese entonces Ciudad Peronia ya estaba poblada, atrás habían quedado los tierreros de terrenos sin medición y los sitios baldíos que circundaban el mercado, la parada de buses, El Gran Mirador, La Surtidora y La Cuchilla.

El poder colosal de nuestra voz

Nos hemos acostumbrado a que otros opinen por nosotros, porque creemos que lo que nosotros tenemos que decir no es importante, que carece de consistencia y sentido: por no tener el grado de escolaridad, por no ser de tal clase social, por no ser de tal color de piel, de tal género, por tener tal peso, por tener tal edad, tal estatura, tal adicción; en uno de los tantos patrones con los que hemos crecido en este mundo de estereotipos, cobardía, clases sociales, presunción y patriarcado.

EE.UU.

“A uno le toca doble discriminación por ser indígena y no hablar bien el español y no entender el inglés”

Es medio día de un día de julio de verano infernal, los observo por la ventana que da a la calle mientras subo las escaleras de la casa donde trabajo; sus cuerpos bañados en sudor, con piocha en mano abren una zanja por todo el lateral de la casa para arreglar una tubería. En la mañana había llegado el dueño de la empresa, un polaco de unos 60 años, a hacer acto de presencia solamente. Se subió en su pick up de doble tracción de modelo reciente y se fue.

La explotación de prietos contra prietos

Es muy cómodo culpar a otros, lanzar piedras y esconder la mano. Señalar a los demás creyéndonos semidioses y jueces con todo el poder para sancionar su doble moral como si nosotros no la tuviéramos también. Cuestionar lo que hacen o dejan de hacer, lo que nunca hicieron y entre más lejos estén es mejor, así no nos alcanzan y no nos encaran y refutan nuestra falta de escrúpulos.

El fascista que todos llevamos dentro

Para que un fascista gane la presidencia de un país se necesitan millones de fascistas que en tiempos de democracia acaben con la misma dándole su voto a un extremista de derecha. Porque una cosa es una dictadura sangrienta y otra es que millones de personas por su propia voluntad voten por un fascista y lo hagan presidente.

Somos los que han cruzado las fronteras

Los otros exilios

Como costales de basura, como bultos, como despojos son lanzados hacia la nada, los parias; a quienes les arrebataron todo desde el momento de su nacimiento y en esa nada: moribundos, sin anhelo alguno y sin piel dónde detener los huesos deambulan en las migraciones forzadas. Esos otros exilios invisibilizados y estigmatizados por todo aquel que es incapaz de sentir en nervio propio el dolor del otro.

El germen del fascismo

Como un mal hereditario en las nuevas generaciones se reproduce con facilidad porque son generaciones desvalidas, dejadas a la intemperie, carcomidas que como bagazos son lanzadas a las urnas, a las calles, a la vida.

“Las atenciones están todas para que se derrote el fascismo en las urnas”

En entrevista para Crónicas de una Inquilina, el periodista brasileño Raphael Sanz realiza un análisis sobre la situación política de Brasil y realiza también un breve recorrido sobre elecciones pasadas y sus resultados en el factor socio-político actual de Brasil.