Chile. Pueblos en lucha

La Primera Comisaria de Carabineros de Concepción sigue siendo indicada como un lugar permanente de violación de DD.HH.

Graves acusaciones contra el Sargento 1° Domingo Olivares Herrera, el cual es acusado por varios detenidos y detenidas por maltratos y tratos vejatorios según cuenta en los relatos internos de los informes del comité 19 de octubre, mismo Sargento en contra el cual se interpuso un recurso de amparo en virtud del artículo 21° de la Constitución Política de la República, el 22 de octubre de 2019 cuya privación de libertad realizada fue declarada ilegal y arbitraria por la Corte de Apelaciones de Concepción.

En los relatos se señalan un trato por fuera de los protocolos tanto en las detenciones como a su vez en el trato a los detenidos, familiares y abogadas/os que van a ver a las y los detenidos.

Esto se acrecienta justo en el momento donde en los últimos días, tanto carabineros como la fiscalía, han cambiado su criterio respecto a las detenciones derivadas a las legitimas manifestaciones de la gente en la provincia, manteniendo detenciones por supuestos desórdenes públicos y que llevándolos a controles de detención, los tribunales señalan errores en las detenciones y los motivos que empujan a llevar a las y los detenidos a dichos controles, situación inusual en los tribunales, sin estar contemplado el error en el ordenamiento jurídico.

Un relato aparte del amparo es el siguiente:

El día domingo 10 de noviembre del 2019 en la madrugada a las 1:20 horas aproximadamente. afuera de la Primera comisaria de Concepción ubicado en Salas 329 estaba sentada en la vereda junto a cuatro amigas, esperando respuesta de un compañero que había sido detenido esa noche, en ese momento se acercan dos carabineros advirtiendo con voz muy fuerte que nos fuéramos del lugar, de inmediato nos paramos y uno de ellos agresivamente nos patea las mochilas que estaban en el suelo, ante esa acción provocadora, una de mis amigas le pide explicación del porque actúa de esa manera (agresivamente) si estábamos en la vía pública, mientras otras dos nos apuraban para irnos y no tener problemas con carabineros. Comenzamos a caminar abandonando el lugar en dirección hacia la calle Bernardo O’Higgins, mientras me alejaba estando a 10 metros de distancia dándole espalda a carabineros, levante mis dos mano parando el dedo de al medio. a los 10 segundos llega corriendo el carabinero de apellido Olivares y me patea por la espalda la pierna derecha hacia la izquierda para botarme al suelo (otra acción provocadora de parte del carabinero Olivares), en ese momento sentí impotencia por la provocación de parte de él y tire un escupo hacia el suelo mientras mis amigas lo increparon y pedíamos una explicación, le sigo insistiendo por qué me pateó y me dice: «¡tu me escupiste!» y le respondo diciendo: «no fue así, escupí hacia un lado», mis amigas son testigos. En esa discusión llegan tres carabineros más y el carabinero Olivares les pide que saquen las esposas, otra acción de uso de fuerza innecesaria ya que en ese momento nos estábamos retirando del lugar. El carabinero Olivares me dice: «¡ya vamos!», agarra mi brazo izquierdo con mucha fuerza mientras otros dos se encargan de esposarme las manos y otro carabinero se encarga de alejar y seguir insultando a mis amigas, incluso golpeando a una de ellas que estaba grabando la situación. En el trayecto de mi detención no mencionaron mis derechos y tampoco el porque de mi detención, puse resistencia mientras me tironeaban hacia la comisaría y les pedía explicación, fueron cinco carabineros los que me arrastraron hasta la comisaría causando lesiones en mis dos manos, la derecha fue la mas perjudicada. Al entrar a la comisaria el carabinero Olivares me llevaba esposada hacia un lugar desconocido pegándome rodillazos en los glúteos y muslos, gritándome «¡escúpeme ahora pu conchetumare!».

Me llevo hacia un lugar dejándome sentada en una banca con la mano izquierda esposada colgando mas arriba de mi cabeza, apretada sin tener movilidad y sangrando.

El carabinero Olivares se fue del lugar sin darme una explicación de mi detención, llegan otros colegas de él a prestarme atención al ver que mi mano estaba morada y sangrando.

Me llevan al hospital Victor Manuel Fernandez a constatar lesiones, salgo esposada de la comisaria, me suben al vehículo en dirección al hospital, llego y me bajo esposada, me llevan a curaciones y el enfermero de turno escribe que tengo rasguños sin antes haber hecho alguna revisión de mis manos (en ningún momento me sacaron las esposas), no fueron mas de 5 minutos ahí.

Salí del hospital y me llevaron de vuelta a la comisaría, entré a otra sala, allí habían mas carabineros sentados en sus computadoras, otros parados escuchando música y carabineras también. Llega el carabinero Olivares y agresivamente me pide firmar un papel que titula con el decreto 96, sin saber que iba a firmar pedí explicaciones, ninguno de los que estaban ahí me respondió, insistí y Olivares me dice : «¡firma concheturame, firma la huea!» y yo no lo firmé por que ninguno me dió respuesta de qué era el decreto 96, al no firmar Olivares le pide a las dos carabineras que me fueran a revisar, ellas se ponen una bolsa en cada mano y me llevan a una sala, me piden que les muestre el pecho, mis muñecas y piernas para corroborar que no tenía nada.

Vuelvo al lugar, donde estaban todos los carabineros, más de 6 y no firmé el papel. Me revisan mi mochila, tirando las cosas al suelo. Posterior a eso me llevan a una celda con dos mujeres y sin explicación alguna de mi detención. En ese momento estaban mis amigas afuera exigiendo una respuesta de carabineros en donde a una amiga la expulsaron a empujones de la comisaría sin respuesta alguna. Mi amiga se contactó con unos amigos, en donde estaba un abogado y fue él quien llegó a visitarme, me preguntó como había sido la detención, si carabineros me había leído mis derechos y me mencionó los dos posibles procedimientos que podían ocurrir.

Me sueltan en la mañana a las 7:20 horas de ese mismo día sin presencia del juez que iba a evaluar mi caso.