Manos que Levantan

Las MANOS de la Cuba Fraterna

Y es que Cuba, en medio de un férreo bloqueo gringo, ofrece sus manos solidarias, siendo pertinente en lo social y humano, siendo generosos, solidarios, y fraternos, para sanar y levantar al mundo en estos momentos de conmoción y colocarlo de pie.

Las MANOS de la Cuba Fraterna

Lic. José A. Amesty R.

Deseamos con este artículo, plantear desde una perspectiva teológica-política, mostrar la práctica solidaria de dar, estrechar las manos, como una acción revolucionaria y liberadora.

Ante la pandemia del Covid-19 (coronavirus), una de las indicaciones más recurrente es la práctica del lavado de manos. Hasta el punto que se ha hecho un protocolo y se ha insistido en evitar saludarse de manos, sino se han lavado.

Algunos sectores han visto esta acción poco humana y solidaria; otros insisten en la acción aduciendo la medida eficaz contra un posible contagio; hay otras perspectivas de ésta práctica.

En la teología bíblica, el lavado de manos, por un lado, es una iniciativa de higiene muy difundida en los tiempos narrados en la Biblia, y por otra, la acción de saludarse con las manos y dar las manos, es más aun recurrente en la vida de Jesús de Palestina por ejemplo, y como gesto sanador y de afecto entrañable.

Por ejemplo en el texto bíblico, “abrir la mano al pobre” significa ser generoso; “enviar con las manos vacías” significa despedir a alguien sin darle nada.
A su vez, “la mano de Dios” muestra la intervención de Dios en un determinado contexto; también la imposición de manos, es una práctica religiosa como vehículo para la ayuda a los demás.

Más importante aún es ver cómo la toma y el dar la mano en el accionar de Jesús de la región de Palestina, es recurrente: (Jesús) “se le acercó, y tomándola de la mano la levantó, y la fiebre la dejó”; “Y tomando a la niña por la mano, le dijo*: Talita cum (que traducido significa: Niña, a ti te digo, ¡levántate!)”; “Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y él se puso en pie”.

Deseamos enfatizar ahora, cómo Cuba, inmediatamente a la aparición del virus, ofrece con sus manos y hecho con sus manos, el antiviral Interferón ALFA2B a China, para el tratamiento.

Luego de su éxito en pacientes con el virus, lo ofrece a los países latinoamericanos, europeos, entre otros.

Un hecho sin precedentes, es que con sus manos abiertas recibe en su suelo, al barco-crucero británico MS Braemar, con personas con coronavirus, y que otros países no los recibían, e inmediatamente los someten a la intervención con el antiviral.

Así mismo, envía misiones médicas a otros países como Venezuela, Nicaragua, entre muchos otros, para dar la mano, con la experiencia y los recursos que tienen en este caso.

Y es que Cuba, en medio de un férreo bloqueo gringo, ofrece sus manos solidarias, siendo pertinente en lo social y humano, siendo generosos, solidarios, y fraternos, para sanar y levantar al mundo en estos momentos de conmoción y colocarlo de pie.

Como lo expresa el periodista cubano Ricardo Ronquillo: “el egoísmo o los intereses particulares no sirven de mucho en situaciones de emergencia, como las que ahora vive el planeta, sólo la idea martiana es hoy iluminadora: Salvar, salva”.

Sin duda alguna, la Cuba heroica y solidaria, está dando muestras de verdadero altruismo, cosa que es recurrente en ella, al ofrecer y dar sus manos humanistas, como no lo hacen y no lo han hecho periódicamente, países capitalistas. Y le costará al capitalismo hegemónico global, la manera de echarle la culpa a los socialismos cubano, entre otros, sobre la aparición del virus, mostrando éste ejemplo de desinterés alguno.

Igualmente lo señala Stella Calloni, periodista y escritora argentina: “El coronavirus puso al mundo entre las dignidades solidarias y la miserabilidad de un sistema que agoniza… capaz de imponer un estado de terror”.

Así mismo, la pandemia ha mostrado las terribles miserias de un sistema que se basa en la desigualdad social, haciendo de la salud un negocio, contrario a los postulados de dar la mano y ofrecer todo sin esperar recibir nada a cambio.