Navidad y Revolución Bolivariana

El llamado a una navidad en paz, apoyada con los suministros a tiempo para las hallacas y pernil, y las mejoras en el poder adquisitivo de todos los trabajadores y las trabajadoras, decididas por el Gobierno Revolucionario que lidera Nicolás Maduro, nuestro Presidente Obrero y firme defensor de la clase obrera de todo el país, fueron dos acontecimientos que sellaron las dos últimas semanas y que continuarán marcando el rumbo de los próximos meses.

De todos es conocido, quizás no con la intensidad, extensión y profundidad que amerita el momento histórico, cómo las componendas contrarrevolucionarias golpistas que se fraguaron antes, durante y después del diciembre pasado, fueron siendo derrotadas una por una por el digno pueblo chavista según se iban instrumentando y ejecutando por la burguesía parasitaria con el apoyo solapado, mediático y/o encubierto de ese gran monstruo denominado tradicionalmente imperialismo yanqui o como ahora dicen algunos analistas “el Estado profundo” o “gobierno en la sombra” de EEUU, para así designar ese poder del norte con estrategias tridimensionales (violencia-especulación financiera-campañas mediáticas) para tratar de derrocar al Gobierno Bolivariano, único en la historia de Venezuela con una colosal obra social capaz de asombrar a los pueblos y llenar miles y miles de páginas en la prensa nacional y en las redes sociales de expresiones descriptivas axiológicas, de alto significado humano y de gran significado para el empoderamiento cada vez mayor de la clase obrera.

Hay que ver y sentir todas esas expresiones populares “fábrica adentro”, donde se deciden los grandes, medianos y pequeños pero masivos procesos productivos que enriquecerán la construcción del nuevo modelo productivo exigido por nuestro Presidente Maduro. La más reciente experiencia fue la muestra dada al camarada Ministro Oswaldo Vera en la fábrica Civetchi, intervenida desde hace meses, ante el abandono de sus dueños, por la clase obrera carabobeña quienes exigieron unánimemente al ministro obrero la nacionalización oficial de dicha empresa y le mostraron cómo han hecho para sostenerla produciendo, a pesar de los obstáculos de todo tipo que están confrontando. Es en este sentido que los llamados Comités Productivos Obreros o Comités Productivos de Trabajadores y Trabajadoras (CPT) forman parte de esas manifestaciones de empoderamiento surgidas desde el corazón de las fábricas, bien adentro de la nueva conciencia de clase para sí que la clase obrera venezolana viene formándose con el magistral y sagrado legado del Comandante Supremo Hugo Chávez y con el apoyo incansable de todo el tren ministerial y entes revolucionarios del Estado.

Paralelamente, el pueblo observa y aprueba con satisfacción solidaria cómo el Gobierno Revolucionario no descansa ni sábado ni domingo en la labor de mejoras del poder adquisitivo que en su esencia es expresión concreta de la mejor distribución de la riqueza de la Nación que viene logrando el poder popular en toda la extensión de ese término. Las inauguraciones de nuevas Bases de Misiones Sociales, en los territorios más intrincados de la geografía nacional, vienen fraguando los objetivos sociales recogidos en la Ley del Plan de la Patria, en tanto constituyen las nuevas formas de planificación, organización y ejecución de las tareas de reducción, a cero, de la pobreza extrema y disminución sustantiva de la pobreza secular de grandes capas aunque cada vez más reducidas pero aún necesitadas de apoyo estatal y comunitario.

Hay que apreciar en su justa dimensión como los nuevos valores que se van incorporando a la cultura venezolana relativos a la solidaridad humana, al pensamiento estratégico como Nación del Sujeto Histórico de la Revolución, y al conocimiento social de cómo conducir al Estado desde su propia comunidad o entidad de trabajo, van transformando la conciencia social socialista bolivariana sobre la cual se podrá trascender a otras etapas superiores en el tránsito del capitalismo al socialismo y en las condiciones histórico-concretas de la Venezuela del siglo XXI que se aferra a su tradicional fiesta navideña pero enriquecida con los valores históricamente anhelados y nacidos con la fuerza espiritual de Simón Bolívar y de Hugo Chávez.

¡Adelante y venciendo, con la clase obrera restea pa’lo que sea!

wongmaestre@gmail.com

Publicación Barómetro