Nicaragua derrota al fascismo día a día

“No son momentos para cobardes, sino para valientes. El pueblo de
Nicaragua aprendió una amarga lección el año pasado y no dejará
que le arrebaten su libertad y su independencia.”

Por Jorge Capelán
managuaconamor.blogspot.com

En un anuncio en el diario golpista La Prensa, la cadena de comida
rápida Burger King informa de la apertura de tres restaurantes en
los centros comerciales de Managua bajo un nuevo franquiciado con la
empresa Food Service Nicaragua, S. A. Además, llama a los
interesados en trabajar a enviar sus hojas de vida y solicitudes de
empleo.

Detestamos la comida rápida y conocemos sobre todos sus males,
pero esta noticia es un indicador de buen agüero, un signo más
entre muchos otros que muestran que el país se está reponiendo del
durísimo golpe que supuso la violencia fascista del año pasado, que
además de cientos de familias enlutadas, dejó a cientos de miles de
ciudadanos sin un ingreso.

La cadena Burger King fue cerrando sus restaurantes a causa de la
violencia golpista el año pasado hasta que no quedó ni uno solo
abierto. Entonces el diario La Prensa escribía que esto era “un
ejemplo de la inestabilidad en el mercado comercial del país”.
Pero ahora, apenas un año más tarde, la empresa está reabriendo
sus puertas y La Prensa publica ese anuncio en sus páginas de grueso
papel al tiempo que repite el viejo mantra de “nada está
normal”.

Lo cierto es que la sociedad nicaragüense ha venido realizando
denodados esfuerzos por restablecer la normalidad en el país, y lo
ha estado logrando día a día desde que fueron levantados los
tranques en junio-julio del año pasado. Hay que ir a los mercados y
ver cómo funcionan los fines de semanas de descuentos que promueven
los comerciantes organizados en conjunto con las alcaldías, hay que
ir a los Tiangues en los que las pequeñas y medianas empresas
ofrecen sus productos en todas las ciudades del país, con festivales
y otras actividades culturales y deportivas organizadas por las
alcaldías para apreciar estos esfuerzos.

Algunas noticias de esta semana:

  • El 61.3 por ciento de las familias que habitan en los distintos
    municipios que conforman el Triángulo Minero, en el Caribe Norte, ya
    cuentan con el servicio de energía eléctrica gracias a las obras
    ejecutadas por el Gobierno Sandinista. En el año 2007 cuando asumió
    la administración del Presidente Daniel Ortega, solamente el 17 por
    ciento de las familias tenía ese servicio.
  • Desde 2007 hasta el día de hoy se han construido 18 hospitales:
    15 primarios, 1 departamental y 2 nacionales, todos ellos funcionando
    gratuitamente. A mediado plazo, existe la proyección de construir 15
    hospitales más, seis de los nuevos hospitales ya están en
    construcción, entre ellos dos grandes: el de León y el de Nueva
    Segovia. Además, ayer se supo que ya se encuentran en proceso de
    licitación el hospital departamental de Nueva Guinea en el caribe
    sur; el hospital primario Bello Amanecer de Quilalí en Nueva Segovia
    y el hospital primario Los Chiles en Río San Juan.
  • 4 mil 179 productores iniciaron las labores de cosecha de café
    en Nueva Segovia, Estelí y Madriz, por lo que la demanda de mano de
    obra cada vez es mayor, ya que la lata la pagan entre 45 y 50
    córdobas en esta zona de 42 mil hectáreas. Como cada año desde que
    el Frente Sandinista están en el Gobierno, el Ejército de Nicaragua
    resguarda la zona junto con los productores para garantizar la
    seguridad de los cortadores y de los dueños de fincas.
  • Dado el impacto positivo alcanzado con la reforma a la Ley de
    Justicia Tributaria, la Asamblea Nacional aprobó una reforma al
    Presupuesto General de la República de este año para incorporar
    7 mil millones 855 mil córdobas (unos 232
    millones de dólares). Los resultados positivos alcanzados con la
    reforma tributaria permiten incorporar los recursos para seguir
    protegiendo el empleo, los programas de restitución de derechos y el
    Plan de Inversión Pública.

El panorama latinoamericano es muy incierto, con los pueblos en
rebeldía y el fascismo que se ha quitado la careta en Chile,
Ecuador, Colombia, Bolivia, Panamá, Honduras, Costa Rica y Haití,
entre otros países. América Latina es una región duramente
disputada entre los pueblos y las élites al servicio del imperio.

No vamos nosotros a obviar que el 25 de noviembre, la
adminstración Trump prolongó por un año más la Orden Ejecutiva
del año pasado que declara la situación en Nicaragua una “amenaza
inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política
exterior de los Estados Unidos”. O sea que la Administración
Trump, presionada por el juicio político de los demócratas y ante
unas difíciles elecciones, señala una vez más a Nicaragua como
objetivo de continuada desestabilización junto con Cuba y Venezuela.

Tampoco vamos a obviar que ese mismo día, en la OEA, se celebró
una Sesión Ordinaria del Consejo Permanente de esa organización, un
aquelarre de todas las fuerzas golpistas con motivo del ilegal
informe de una comisión compuesta de Estados serviles a los
intereses de los EEUU. Ese informe fue totalmente rechazado por
Nicaragua, que tampoco reconoció a la comisión formada para
redactarlo.

Sobre la OEA, se debe decir que por el momento los Estados Unidos
no reúnen una mayoría calificada para implementar la “Carta
Democrática” con la que tanto amenazan, pero el panorama
político actual de la región hace difícil de prever cómo será la
correlación de fuerzas en el futuro. Sin embargo, una cosa es
evidente: La autoridad de ese organismo cada vez está más
cuestionada.

El golpe en curso en Bolivia envalentonó a sectores de la derecha
golpista que intentaron llevar a cabo tomas armadas de iglesias en
distintos puntos del país que fueron rápidamente neutralizadas por
las fuerzas del orden y por la población, que salió al contragolpe
y se tomó pacíficamente la Catedral de Managua reclamando el
derecho del aplastantemente mayoritario pueblo cristiano no golpista
a adorar a Dios en los templos y a no permitir que éstos sean usados
como plataformas políticas.

En todo el país se está llevando adelante una campaña basada en
el lema y la proclama “¡Con la paz no se juega…Nicaragua:
Pueblo de Paz y Bien…Todos tenemos derechos!” con el objetivo
de resaltar los derechos de la población nicaragüense que han sido
y son restituidos por el Gobierno sandinista, y de advertir a los
pequeños grupos golpistas que hay en el país de que ninguna movida
ilegal que atente contra el orden institucional del país será
permitida.

El derrotado intento de golpe del año pasado revolucionó y
cohesionó a todos los sandinistas del país y le abrió los ojos a
una mayoría del pueblo sobre las verdaderas inenciones de los
golpistas. Hoy en día en Nicaragua hay millones de ojos atentos ante
cualquier movida golpista.

En ese contexto, el panorama del país es uno de estabilización
tras el nefasto golpe fallido del año pasado. La caída de la
economía ha tocado fondo. Para este año el FMI pronostica que la
economía se contraiga en 5.7 por ciento, 1.2% el año que viene y
que llegue a 0% o tal vez algo por encima de 2021, aunque en la
práctica (tal y como ha sucedido en otros años) los resultados
podrían resultar mejores que las predicciones de ese organismo que
no es ni cristiano, ni socialista ni solidario.

El informe del FMI sobre la Consulta del Artículo IV de 2019
reconoce los esfuerzos realizados para estabilizar la economía. En
la práctica desmiente los discursos de medios como La Prensa y la
derecha golpista que afirman que la economía de Nicaragua está en
caída libre.

El propio FMI desautoriza a esos golpistas que han sido férreos
opositores a todas la políticas del Gobierno desde abril pasado,
entre estas la reforma fiscal y la reforma del INSS. Evidentemente,
el FMI no consideró que estas reformas, que en realidad son
contrarias a su filosofía, han tenido un impacto importante en la
macroeconomía del país.

El informe reconoce que el retroceso económico de 3.8% del PIB el
año pasado, junto con la pérdida de unos 140 mil empleos y el
cierre de 25% de las empresas del país fue culpa de la violencia
golpista y que el acertado accionar del Gobierno impidió que la
economía del país se fuera al garete. “Los buffers y las
políticas del Gobierno contribuyeron a evitar un espiral económico
descendente”, dice el FMI.

El FMI constató la solidez macroeconómica del país con
superávit externo (es decir, que tiene más ingresos que pagos al
exterior), con una mejora en su cuenta corriente, con un freno a la
fuga de capitales, y con expectativas de que las reservas
internacionales aumenten 171 millones de dólares este año.
Asimismo, el organismo considera que este año mejorará el déficit
del sector público.

Pero el FMI no es el único en constatar esos avances:

La calificadora internacional “Standar & Poors”,
mejoró la calificación de Nicaragua de negativa a estable y lo
mismo hizo la agencia internacional de calificación crediticia Fitch
Ratings. Esto es muy importante porque le permite a Nicaragua acceder
a créditos en el mercado financiero comercial, ya que las fuentes de
asistencia multilateral concesional (préstamos blandos) están
severamente afectadas por la Nica Act.

Este fin de año muestra un alto grado de actividad económica ya
que entre aguinaldos a los trabajadores y remesas del extranjero
ingresan a la economía unos 600 millones de dólares sumados a los
miles de turistas que se espera entren al país. Todo este esfuerzo
cuenta con el apoyo del Gobierno que organiza todo tipo de ferias y
jornadas de descuentos en los mercados.

Asimismo, los programas sociales no se han detenido, por el
contrario, se siguen impulsando bajo una lógica de alianzas
estratégicas entre el pueblo, la economía popular y todos los
empresarios comprometidos con el desarrollo del país (que son cada
vez más).

Ya está muy avanzada la matrícula para el año escolar 2020 que
se calcula comience en enero. Se proyecta iniciar el curso con por lo
menos 1 millón 740 mil estudiantes.

Sigue la construcción de nuevos hospitales, centros de salud y
casas maternas en todo el país, por ejemplo, este año, en San
Miguelito y San Juan del Sur, en El Cuá y en San José en Matiguás,
Matagalpa. El año que viene, en Quilalí, en Waslala, Mina El Limón
y Malpaisillo, en León.

Con créditos del Banco Centroamericano de Integración Económica
(BCIE), que no es afectado por la Nica Act ya que los EEUU no están
en su directiva, se impulsan obras de infraestructura por varios
cientos de millones de dólares, como 10 tramos de carreteras en el
Caribe sur y norte, en Managua, Chinandega, Estelí, León,
Masaya‑Granada, Matagalpa, Boaco y Chontales, de modo que
Nicaragua seguirá teniendo de las mejores carreteras de América
Latina.

Antes, los gobiernos liberales destinaban el 46 y 47 por ciento al
gasto social, pero ahora con el Gobierno de comandante Daniel Ortega
eso cambió, se invierte cerca del 57 por ciento, entre 10 y 11 más
en educación, salud, transporte, entre otros.

Para resumir:

  • El panorama regional y mundial es muy incierto y afecta a todos,
    no solo a Nicaragua.
  • Nicaragua se está recuperando de los efectos nefastos del
    golpe.
  • La administración Trump amenaza directamente a Venezuela, Cuba
    y Nicaragua, pero nuestros pueblos están muy fuertes a lo interno.
  • La ofensiva fascista de la derecha latinoamericana descansa
    sobre bases muy frágiles ya que el neoliberalismo está muy
    desprestigiado entre nuestros pueblos.
  • No son momentos para cobardes, sino para valientes. El pueblo de
    Nicaragua aprendió una amarga lección el año pasado y no dejará
    que le arrebaten su libertad y su independencia.