Estados Unidos activa conflictos por el Esequibo

Operación tenaza contra Venezuela

funcionarios de la embajada de venezuela en suecia foto elias duhaldeAsí tituló el analista; Marcel Doubront su reciente artículo sobre Venezuela subrayando que durante 16 años de Revolución Bolivariana, Venezuela es víctima de diversos ataques por parte del imperialismo.
Con ello continuamos, la serie de notas logradas en Estocolmo, Suecia, de los planes desestabilizadores del imperialismo contra los gobiernos de América del Sur.

«En lo económico, diplomático, comunicacional, de los cuales de acuerdo con la alta solvencia moral y gallardía heredada de nuestros libertadores hemos salido victoriosos, lo que por supuesto hace tomar al imperialismo medidas desesperantes como el incremento del apoyo al plan Colombia manteniendo 7 bases militares estadounidenses en la frontera con Colombia, hasta llegar a considerar esta nación como amenaza a la seguridad de los Estados Unidos, donde nuevamente el imperio sale derrotado internacionalmente», escribe para referirse al ataque diplomático del gobierno de Guyana conjuntamente con la empresa norteamericana Exon Movil.
Para entender las raíces de este conflicto bilateral, sin dudar uno tendría que consultar voluminosos textos y estudios. Precisamente ante el espinoso y delicado tema, Liberación efectuó una visita a la Embajada de la Republica Bolivariana de Venezuela en Estocolmo, allí donde se recabara algunos apuntes y textos que facilitan la elaboración de la presente nota. No estamos en contra de la República Cooperativa de Guyana, porque es también un pueblo que busca su futuro a través de una mayor integración con América del Sur, y fue justamente durante la presidencia del comandante Hugo Chávez, recibiera este país el mayor impulso de cooperación e incorporación a los procesos de integración regional: Caricom y Unasur, ya de ese último el gobernante de turno David Granger ha expresado su intención de abandonarla. ¿Qué entonces?
Por esa y otras muestras de actitudes provocativas del ex general, ahora presidente David Granger, el es calificado como el «Uribe guyanés» (por el ex presidente colombiano Álvaro Uribe ), por su identificación con la «doctrina de dominación norteamericana», siendo tan simples estos antecedentes , nos ahorra -por ende- otras lecturas de la coyuntura actual, para comprender los riesgos que se ciernen sobre ambos países.

El presidente venezolano Nicolás Maduro -según publicaciones recientes de la prensa- responsabilizó a la petrolera Exxon Mobil, el Pentágono y organizaciones internacionales de estar detrás de las nuevas disputas que por Esequibo, la Zona en Reclamación. El 9 de julio, el presidente de la República Cooperativa de Guyana, David Granger advirtió: “No vamos a permitir que nuestra integridad territorial sea amenazada o violada”. Estas y otras expresiones evidencian el grado delicado del conflicto.
Desde que asumió la presidencia de Guyana el 26 de mayo pasado, el general de brigada (r) David Granger se ha amplificado el tono de la disputa territorial con Venezuela por la Guayana Esequiba, acción que lo ha llevado incluso a la agresión verbal de manera desconsiderada e infundada contra Venezuela. El gobierno del presidente Nicals Maduro, en su voluntad de allanar soluciones de entendimiento ha comisionado a dos de sus más altos funcionarios a conciliar posiciones de paz en la región. Nos estamos refiriendo a la Diplomacia Bolivariana de Paz conformada por el vicepresidente Ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela, Jorge Arreaza y la ministra de Relaciones Exteriores Delcy Rodríguez, que han estado visitando -por separado- países del Caribe, con el objetivo de exponer las razones históricas en defensa del Esequibo.
Sin embargo la ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela, Delcy Rodríguez, dijo que hay que estar alertas y atentos a la agenda de desintegración de la unidad latinoamericana y caribeña que ha desplegado la Exxon Mobil con las nuevas autoridades del Gobierno de la República Cooperativa de Guyana, que busca un conflicto con Venezuela.
El vicemandatario durante su encuentro con la primera ministra de Jamaica, Portia Simpson Miller, denunció igualmente que la Exxon Mobil “quiere dañar el proyecto de unión” tras considerar que la transnacional pretende impulsar un conflicto entre Guyana y Venezuela, “la amenaza de intereses, de terceros, de transnacionales de generar un conflicto y de evitar que nos sentemos en el marco del Acuerdo de Ginebra para salir adelante mediante la negociación”. aseguró.
El 7 de mayo de este año, cuando la empresa estadounidense Exxon Mobil anunció oficialmente que descubrió petróleo frente a la costa de Guyana, se avivó la vieja disputa entre ambas naciones, que se atribuyen el derecho de soberanía.
El Esequibo comprende unos 159.500 kilómetros cuadrados de territorio rico en recursos minerales y una estratégica zona marítima abundante en recursos energéticos, causante de la disputa entre Venezuela y Guyana, por una delimitación limítrofe desde hace 200 años aproximadamente.
Es una región señalada en el mapa de Venezuela como «Zona en Reclamación», totalmente desconocida por la República de Guyana por considerarlo como suyo desde que pertenecía a Gran Bretaña como una colonia holandesa.
La mayor propiedad en cuanto a recursos energéticos corresponde a Venezuela que, pese a las diferencias fronterizas con Guyana, proveyó la mitad de su consumo de crudo a través de un acuerdo por PetroCaribe, del que es miembro junto a otros 17 países; y organismo a través del que recibe 43% de la energía que consumen.
Los detalles de esta crisis son motivo de análisis y debates en la prensa contemporánea, nacional, guyanesa e internacional de estos días.
¿Qué puede hacer Venezuela ante esas actitudes del gobierno guyanés?
Maduro afirmó que Venezuela “no va a renunciar a su justo derecho de recuperar el Esequibo”. Para ello, el gobierno venezolano buscará reorientar “las relaciones políticas y diplomáticas con el gobierno de Guyana”, así como adelantar “un proceso de reposicionamiento de la justa y legal reclamación por el Esequibo de Venezuela”. Y añadió: “Es el Acuerdo de Ginebra, es el mecanismo del Buen Oficiante, el camino para que Guyana, su gobierno actual, respetando el derecho internacional, se siente a la mesa para continuar la búsqueda de una solución satisfactoria, legal y práctica, y que Venezuela pueda satisfacer históricamente su justo reclamo por este despojo”. El día 1 de agosto, el presidente Maduro ratificó que la línea del gobierno venezolano es la paz, la cooperación y el arreglo diplomático.
Liberación en torno a «las situaciones de conflictos» recogió en la sede diplomática de la Republica Bolivariana de Venezuela en Estocolmo, la palabra oficial del gobierno del presidente Nicolás Maduro. Su condena a la injerencia de los intereses petroleros inducidas por Estados Unidos, en su afán desestabilizadora con el «decreto Obama» que señala a Venezuela como una «amenaza» para la seguridad nacional que incluye un posible bloqueo económico y una intervención militar, desconociendo que el reclamo de Venezuela sobre el Esequibo y que está avalado por la Organización de las Naciones Unidas, tras ser firmado el Acuerdo de Ginebra en 1966.
Al imperialismo norteamericano -ante el fracaso en Venezuela de las intentonas golpistas- siempre tiene «bajo manga», viejas estrategias y con la manipulación mediática, «protegen» sus atropellos. Además cuenta con serviles como el ex presidente colombiano Álvaro Uribe quien el miércoles pasado en una manifestación frente al consulado de Venezuela en Bogotá reclamó la mediación de organismos internacionales para solucionar la crisis humanitaria que se vive en la frontera de ambos países. Un otro ejemplo más para agregar, cuando la prensa internacional destaca que Unión Europea (UE) expresa su preocupación por la crisis fronteriza entre Venezuela y Colombia, desatada por la decisión de Caracas de cerrar el principal paso limítrofe y deportar a más de un millar de colombianos. En ninguno de estos dos caso mencionan que oportunamente Venezuela ha denunciado la presencia de paramilitares de la extrema derecha en su territorio.
«Estos grupos, provenientes de Colombia, persiguen objetivos políticos y económicos bien definidos. Contrabando de extracción, secuestro, prostitución, tráfico de narcóticos, de personas, de armas, de combustible, son algunas de las actividades con las que estos grupos al margen de la ley sustentan su existencia» dicen las autoridades venezolanas.
«Se nos pudrió la frontera con Colombia», dijo recientemente el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una rueda de prensa con medios internacionales en el Palacio de Miraflores. Cuando dio estas declaraciones, no había pasado una semana desde que su Gobierno cerrara el paso fronterizo terrestre y decretara el estado de excepción en varios municipios del estado Táchira, colindante con ese país.
¿La razón?. Un ataque por la espalda de un comando paramilitar contra tres efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) el pasado 19 de agosto, que los dejó gravemente heridos y en terapia intensiva en un hospital local.
Pero este reciente ataque es sólo la punta del iceberg de un problema mucho más profundo. Venezuela, desde hace varios años, ha venido denunciando la presencia de grupos paramilitares de extrema derecha en su territorio, trasladados desde Colombia con fines políticos y económicos.
Es indispensable construir una nueva frontera de paz, segura y productiva, y para consolidarla es primordial liberarla de la violencia terrorista y paramilitar, así lo puntualizó el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, al asegurar el 25 de agosto que “nadie puede querer tener una frontera cerrada, pero fue una obligación” para poder sanear la zona limítrofe colombo-venezolana.
Nuestro Esequibo
El conflicto que mayor tensión provoca -desde mayo último- en la región suramericana, entre Venezuela y Guyana, es debido al hallazgo de petróleo la zona marítima del Esequibo.
El Esequibo son tres cuartas partes del territorio de Guyana e incluyen un área marítima. Los problemas datan de 1899, tras una crisis diplomática entre Estados Unidos y Gran Bretaña. Desde 1966 y por mediación de la ONU, el Reino Unido y luego Guyana quedaron a cargo de la administración de la zona pero reconocieron el reclamo territorial, de Venezuela.
En general, Venezuela incluye el área en su mapa, a veces con una zona punteada con la que indica que es un lugar “en reclamación”.
Estados Unidos no esperó mucho para expresar su apoyo al gobierno de Guyana en la posición que ha tomado contra el gobierno de Venezuela. “Guyana en estos momentos está enfrentándose a una amenaza a su supervivencia por parte de un estado más grande”, asegura el presidente de la República de Guyana, David Granger. A principios del mes de julio reciente -según reseñó la agencia de noticias EFE- Granger se reunió en Washington con representantes del Departamento de Estado de EEUU durante una Conferencia sobre Defensa y Seguridad del Hemisferio. Ya antes de ese cónclave el gobierno de Guyana aseguró no estar interesado en continuar el proceso de buenos oficios de la ONU, a pedido del gobierno venezolano, y corrió a Washington, clamando ayuda.
Claro que sí, finalmente -después de mucha reticencia- acepta las gestiones de diálogo. Según el ministro de Asuntos Exteriores de Guyana, Carl Greenidge, informó que el presidente de ese país está abierto al diálogo con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, con el fin de buscar una solución a la disputa fronteriza sobre las aguas de la costa del Esequibo.
De la reunión informativa con los funcionarios de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Estocolmo, sobre este delicado asunto que involucra a dos pueblos, se desprende las reflexiones del Comandante Hugo Chávez, pronunciadas durante la visita oficial a Venezuela del presidente de la república Cooperativa de Guyana, Bharrat Jagdeo, cuando señaló: «No podemos permitir que el diferendo del Esequibo nos transforme en países -como estuvimos- de espaldas; incluso tildándonos casi que de enemigos (… ) A nosotros nos metieron en la cabeza hace muchos años que ustedes eran enemigos nuestros. Y somos hermanos, somos hermanos. Entonces, esto es una buena demostración de cómo dos gobiernos, a pesar de un diferendo histórico, aquí estamos, hermanados»
A partir del inicio de la Revolución Bolivariana en 1999, el Comandante Hugo Chávez mantuvo una política firme en defensa del territorio del esequibo. En el año 2000, el presidente Chávez mantuvo una posición categórica de rechazo a la concesión que entregó Guyana a la empresa estadounidense Beal Aerospace Technologies INC para la instalación en la zona de una plataforma para el lanzamiento de cohetes espaciales.
Desde entonces la política bilateral en torno al territorio Esequibo ha tenido un tratamiento amistoso. «En función del interés nacional de Venezuela y de la política de integración de América Latina y el Caribe». «Asimismo nuestro gobierno - indica un documento oficial- ha trabajado en fortalecer las relaciones de amistad entre ambos países, en la prestación de asistencia humanitaria, durante las inundaciones que sufrió ese país durante el año 2003, asi como en su incorporación al grupo de Petrocaribe en 2005», subraya la misma fuente.
En defensa de nuestra patria y nuestro pueblo
Por su parte el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información, emitió -ante los nuevos acontecimientos- un documento que fija la posición del gobierno venezolano, sobre el Esequibo.
«Ha sido activado contra Venezuela, un plan de provocación y es nuestro deber mostrar la unión mas férrea de la nación venezolana para enviar un mensaje claro que nos permita vencer estos escenarios de violencia, de confrontación, de conflicto que se han activado contra nuestro país, desde el extranjero», dijo el pasado 6 de julio el presidente Nicolás Maduro en la Sesión Especial de la Asamblea Nacional, en defensa del reclamo histórico y legítimo del territorio del Esequibo.
«…El gobierno de Guyana ha violado el derecho internacional de manera consecutiva, de palabra y de hecho. este gobierno de Guyana ha llegado al extremo de desconocer el Acuerdo de Ginebra, un hecho gravísimo» denunció el mandatario venezolano, pero antes Nicolás Maduro señaló a estados Unidos como culpable de la reactivación del diferendo. «Se ha montado toda una operación de provocación. Detrás de esta operación está la Exxon Mobil y los intereses del lobby petrolero armamentista, que influye de manera decisiva en el Pentágono y todos los planes imperiales de los Estados Unidos. Una provocación que hemos ido conteniendo, disipando por vías diplomáticas, y a partir de esa provocación, ante la reacción firme que he tenido frente al Gobierno de Guyana, privilegiando los métodos diplomáticos, políticos, se ha incrementado una campaña que no tiene palabra para calificarla. Si dijéramos brutal, quedaríamos cortos; refiriéndose a nuestro país casi como un país imperialista, que pretende saquear Guyana, que pretende despojar a Guyana, que pretende despojar a nuestros hermanos del Caribe» subraya Maduro en su extenso mensaje al tiempo de cuestionar: «¿Quién puede estar detrás de una campaña tan poderosa? ¿Dónde se están invirtiendo tantos recursos? ¿Quién puede estar detrás de una campaña para buscar un gran conflicto político, diplomático, y que escale a otros niveles? ¿Quién puede estar buscando? ¿Quién puede sacar ganancias de un conflicto, de un enfrentamiento al más alto nivel entre países hermanos?
La provocación orquestada por la transnacional Exxon Mobil responde a la misma lógica que el decreto Obama sentencia el presidente bolivariano.