Para cumplir una promesa socialista sin engaños

Syriza en Grecia demuestra que no es suficiente con que una coalición llamada de izquierda gane una elección y lleve al gobierno a sus líderes. No basta con encabezar el descontento.
Grecia: Remueven a ministros que se “rebelaron” contra las medidas de austeridad

El primer ministro griego reemplazará este sábado a tres secretarios de Estado que fueron despedidos luego de mostrarse contrarios a las medidas necesarias para mantenerse en la zona euro. [24 horas.cl]

Represión en Grecia: violentos enfrentamientos entre manifestantes y la policía. [Diario Registrado]

Serían las 9 y pico cuando se escuchó el primer estruendo que desconcertó a casi todos. Después se vio fuego. Luego el aire se llenó de gases. Y hubo más explosiones, llamas y gases lacrimógenos. Las abuelas corrieron, los niños tropezaron, algunos turistas lloraron. “Esta es una situación muy difícil, ahora sólo podemos mantenernos unidos, trabajando y presionando al gobierno”, resumió Dominiki, una madre soltera, desempleada, votante de Syriza. Poco antes de que la manifestación se disolviera, Dominiki acusaba al gobierno de haber perdido una gran oportunidad. [El Mostrador]

Se necesitan conductores honestos que vayan siempre a los objetivos comprometidos. No desviados a otros.

Hombres y mujeres dispuestos a luchar, vencer, o perder, sin huir quebrados por las dificultades.

En el mundo el empresariado es muy fuerte, cuenta con los militares, los dueños de medios de comunicación, una masa dominada ideológicamente. Los negocios ya en funcionamiento.

Si una dirección no está dispuesta a actuar en esas condiciones más vale que no ofrezca cambios radicales inmediatos y espere construyendo la fuerza necesaria.

No es posible la ruptura del poder sin un pueblo dispuesto al costo duro del enfrentamiento. El desarme de un orden no es gratis. Con seguridad habrán años de tensión, bloqueos, ataques propagandísticos, actos desestabilizadores. Retrocesos en la economía y el consumo saboteados. Golpes de estado.

No se trata solo de manifestaciones en las calles ni de marcar votos. Es hacer sacrificios.

Si se habla de un socialismo actual no se debe entender como antes un estado de abundancia. Una producción y consumo en aumento permanente. Para eso no hay recursos naturales disponibles.

El clima cambia. Hay una competencia que da pasos a otra guerra mundial.

Ha habido engaños y los habrá.

Se debe tener presente que el resultado no termina con hablar, escribir, gritar, afirmaciones que pueden ser sólidas, coherentes.

Es ir más allá. Contra una realidad resistente, brutal, todavía muy fuerte.

Dar la vida, hacer sacrificios, levantar campañas, para transitar del capitalismo neoliberal al capitalismo reformado es conservar el sistema con el mismo maltrato al medio ambiente, la vida, y la humanidad. Ganar nada.

Lo que objetivamente se necesita en el planeta es un proceso al socialismo sostenible.

Por un Movimiento para una civilización sustentable-solidaria

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