Policía sueca registraba a romaníes

En un escándalo devino la información de un medio local, que encontró que la policía sueca, en la sureña región de Skåne tenía un registro de la población romaní.

Las reacciones de censura y acusaciones de racismo no se hicieron esperar.
El propio director regional de policía de Skåne, Klas Johansson, ha reconocido que existe un registro donde figura información sobre más de 4000 familias de nacionalidad romaní. No es un asunto permanente, solamente se creó bajo circunstancias especiales y por un corto tiempo, aclara Johansson.

La explicación que ha trascendido es que el registro se creó para hacer seguimiento de sospechosos en disputas de grupos delincuelciales en 2009. Sin embargo se encontró que en el registro hay también personas que jamás han estado en problemas legales o policiales e incluso algunas que están muertas.

Además, el registro estaba accesible para un gran número de funcionarios de policía y al parecer existe desde hace varios años. Los partidos de izquierda han elevado fuerte su protesta, exigiendo una interpelación de la ministra de justicia. La mayoría de partidos del Parlamento han secundado esta idea.

Lo que más ha indignado entre la opinión pública y las redes sociales es el hecho que entre los registros habían una gran cantidad de niños y niñas de corta edad.

El registro de personas sin fundamento explícito es ilegal según las leyes suecas, más aún: el presente caso deviene en una forma flagrante de discriminación en base a la pertenencia étnica de las personas afectadas. Tan fuerte pegó el caso que el propio jefe regional de la policía tuvo que sentar una denuncia de su propia institución, para que sea investigado el caso. La comunidad romaní también ha expresado su profunda indignación y ratificado la sensación de abandono e inseguridad dentro del estado sueco.