El sábado, se celebró el 75 aniversario de la capitulación de Alemania nazi en la Segunda Guerra

¿Qué sucedió en Sucia y Finlandia durante la Segunda Guerra Mundial?

En Europa, las tropas nazis avanzaron rápidamente después del ataque a Polonia en septiembre de 1939.
En Finlandia gobernaba el presidente Kyösti Kallio, el primer ministro, amigo de Alemania, Risto Ryti, y el liderazgo militarlo tenía el mariscal Gustaf Mannerheim, carnicero de obreros en la guerra civil finlandesa de 1919.

Finlandia se alió a la Alemania nazi y entró en guerra contra la Unión Soviética desde el 30 de noviembre de 1939. La Unión Soviética había atacado para asegurar una zona alrededor de Leningrado y así poder mejorar las defensas del país ante el ataque nazi que se esperaba.

El comandante en jefe sueco Olof Thörnell, un nazi que, entre otras cosas, felicitó a Hitler en sus 50 cumpleaños, quería que se desplegaran tropas suecas en el lado finlandés en la lucha contra la Unión Soviética. El Gobierno de Unidad bajo Per-Albin Hansson (S) se negó a que tropas suecas fuesen a pelear a Finlandia. Se lanzó entonces una campaña masiva para reclutar voluntarios para Finlandia.

En Norrbotten, donde la frontera con Finlandia es un río y no como en el resto de Suecia, donde las vastas aguas del Golfo de Botnia separan Suecia de Finlandia, las actividades militares eran muchas. El Partido Comunista Sueco (SKP) y su periódico Norrskensflamman (La llama del aurora boreal) querían mantener a Suecia fuera de la guerra y se oponían a toda intervención en Finlandia.

Los políticos y los militares decidieron que el periódico del partido Comunista y el partido comunista debían ser silenciados. Las medidas contra los comunistas llegaron a su punto crítico: el 8 de enero de 1940. Se introdujo la ley que prohibió la prensa comunista y permitió las razias de las viviendas de los comunistas. El 10 de febrero, se realizaron las primeras redadas contra miles de hogares comunistas y locales del partido en todo el país. El 3 de marzo, ocurrió el atentado explosivo que voló el local del periódico del partido y mato a 5 personas.

Había una propuesta en el Parlamento para prohibir el Partido Comunista Sueco, pero eso nunca se llevó a la práctica.

La burguesía, los militares, la iglesia y el gobierno sueco gobernante lanzaron el eslogan ” la guerra de Finlandia es también nuestra guerra”. Se recogieron bienes, comida, ropa. Se reclutaron voluntarios para el lado finlandés durante la guerra y estos recibieron todo tipo de apoyo de la sociedad sueca.

Esto, a solo unos años, de que fuese prohibido a ciudadanos suecos, ir a la guerra a luchar en favor de República española contra el franquismo. Está prohibido alistarse en la brigada internacional.

Suecia asumió una actitud neutral ante la Guerra Civil española, que en la práctica significaba apoyar el franquismo. Los jóvenes que, a pesar de la prohibición viajaron a España para pelear en la brigada internacional tuvieron que entrar a España por caminos ilegales.

En marzo de 1937, llegaba la noticia que dos comunistas de Gotemburgo hayan caído en la batalla por la libertad de España. A partir de entonces, las noticias de muertes llegaron cada semana. El primero de mayo de ese año 1937 en Gotemburgo, se gritaron las consignas “para los pueblos de España que luchan” y “Adelante bajo las banderas rojas”.

A diferencia de la brigada internacional que luchó en España, compuesta por obreros, una gran parte de los que fueron a pelear por Finlandia durante la guerra de invierno fueron militares, pero también buscadores de fortuna y personas ubicadas fuera de la sociedad.

En el lugar de trabajo de Helge, un taller de tuberías, los capataces elaboraron una lista en la que los obreros se inscribían para dar una parte de su sueldo por “la guerra de Finlandia es nuestra guerra”. Helge, un comunista se paró y le dijo al capataz que se diera la vuelta y se vaya porque aquí nadie iba a firmar esa lista. Al día siguiente Helge fue despedido.

Dos semanas después, la policía civil llegó a la casa de Helge y se lo llevó a los campos de internación en Karesuando, al norte de Suecia en el límite con Finlandia.

En 1939, Suecia estableció campos de intenación llamados “campos de trabajo” en varios lugares de Suecia. En los campos de internación había entre 600 y 700 reclutas que eran catalogados como elementos poco fiables. La mayoría de ellos eran comunistas, pero también había socialdemócratas radicales, sindicalistas, y los llamados amigos de Inglaterra.

Los campamentos estaban ubicados en toda Suecia. Los campamentos más famosos estaban en Storsien, Öxnered y Sveg. La detención de las persona para llevarlas a los campos se llevaba a cabo sin juicio.

Estos campos de detención en Suecia fueron el resultado de la política de adaptación a la Alemania nazi. Por un lado, se aseguraba que los transportes de tropas alemanas y transportes de equipos y otras mercaderías alemanas por territorio sueco no sean saboteados. Por otro lado, los “campos de trabajo” eran una preparación en caso de una invasión alemana a Suecia. Si esta invasión tenía lugar ya tenían a todos los comunistas en los campos para entregárselos a los alemanes.

La policía realizó tres redadas a nivel nacional en los años 1940-1942. La primera fue la más grande y tuvo lugar el 10 de febrero de 1940. En ella, se realizó el allanamiento de viviendas de 995 personas sospechosas de tener vínculos con organizaciones comunistas. También se registraron 45 locales de asociaciones. Se allanaron las casas de la mayoría de los líderes de distrito del partido comunista; todos fueron detenidos mientras que algunos fueron liberados después de unos días.

Los reclutas en los campos no hacían por supuesto entrenamiento militar
En los campos de detención, los comandantes eran nazis organizados. Estos nazis organizados acosaban y castigaban a los reclutas por su posición política.
La guerra de invierno finlandesa tuvo lugar durante el invierno de 1939-1940. La Unión Soviética derrotó a Finlandia y aseguró su frontera. Luego comenzó otra nueva guerra. La llamada Guerra de Continuación. Esta comenzó cuando las tropas alemanas usaron a Finlandia para atacar a la Unión Soviética. Fueron dos guerras diferentes.

La primera guerra fue una guerra en suelo finlandés entre Finlandia y la Unión Soviética, donde la Unión Soviética luchó porque sentían que necesitaban asegurar su frontera. La segunda guerra en Finlandia fue parte del ataque alemán contra la Unión Soviética.

La guerra de continuación comenzó en junio de 1941, mientras Alemania atacaba a la Unión Soviética con la Operación Barbarosa. En esta guerra, Finlandia, con la ayuda alemana y bajo el liderazgo de Mannerheim, buscó extender los límites de Finlandia hacia el este y crear una Gran Finlandia cuyas fronteras se trasladarían mucho más al este que cuando Finlandia había pertenecido al imperio sueco 300 años antes.

Un total de alrededor de 900 suecos fueron a Finlandia a lucha en la guerra de Continuación. La mayoría provenía de varios grupos nazis suecos.

La participación de Finlandia en la guerra como aliada con la Alemania nazi fue inicialmente exitosa. Karelia hasta el área de las afuera de Leningrado y el lago Ladoga fueron conquistados. Luego vino una guerra de posiciones.

La Unión Soviética hizo varios intentos de persuadir a Finlandia para que rompiera su alianza con la Alemania nazi.

Cuando la Unión Soviética derrotó a las tropas alemanas en Stalingrado, en febrero de 1943, empezó la ofensiva soviética.

El asedio de Leningrado llegó a su fin en enero de 1944. Los líderes finlandeses se negaban a discutir un acuerdo, a pesar de las propuestas soviéticas. La ofensiva soviética, en el verano de 1944, obligó a Finlandia a rendirse y firmar el Acuerdo de Estabilización y Paz.

Paasikivi, que había negociado el acuerdo de paz en 1940, y que se había distanciado constantemente de las actividades de guerra, formaría el primer gobierno finlandés después del acuerdo de paz en septiembre de 1944.

Rolando Zanzi
suramericapress