Golpe de Estado en marcha en Venezuela

Quieren repetir un 11 de Abril

La jornada de violencia iniciada la noche del domingo 14 con el asedio a distintos centros electorales e intensificada el día lunes 15 con la desestabilización en diferentes estados del país obedece abiertamente a una agenda de Golpe de Estado por parte de la derecha Venezolana bajo la orientación del gobierno norteamericano para desconocer la victoria electoral del compañero Nicolás Maduro y generar una ruptura del orden constitucional.

Como ya sucedió anteriormente en nuestro país, sin arriesgar su pellejo, los llamados dirigentes de la oposición llaman a sus simpatizantes a la calle para desatar olas de violencia y derramamiento de sangre que generen situaciones inestables; creando escenarios que deslegitimen la figura de Maduro y justifiquen la intervención extranjera o el ascenso de un gobierno de facto. La tarde del lunes, Henrique Capriles Radonski apareció en televisión nacional anunciando las medidas a desarrollar para exigir el conteo de votos: en primer lugar llamó a un cacerolazo en todo el país a las 8:00 pm, luego la concentración en las sedes regionales del CNE el día martes desde las 8:00Am y finalmente una marcha a la sede nacional del CNE el miércoles donde supuestamente se presentarían pruebas del “fraude electoral”.

Entre las consecuencias de la jornada “pacifica” de cacerolas se encuentran 7 personas asesinadas, casas del PSUV y CDI’s incendiados en distintas zonas del país, asedios al Canal del Estado VTV, acosos a la presidenta del CNE Tibisay Lucena en su propia casa, hackeos desde el exterior a cuentas de Twitter o páginas webs del oficialismo, entre otros hecho similares. Recordando las “Camisas Negras” de Benito Mussolin, conformadas por jóvenes de la clase media italiana, que se agrupaban en milicias para combatir la avanzada revolucionaria; en Venezuela, grupos estudiantiles de universidades autónomas, fieles defensores de la burguesía se han constituido en los grupos de choque que lideran las guarimbas y asesinatos. Lo sucedido la noche del lunes trascendió un simple cacerolazo y se convirtió en la agudización de las acciones violentas por parte de la derecha.

El conteo de votos es una simple excusa para generar estos acontecimientos, el rector del CNE Vicente Díaz identificado por el pueblo como un operador político de la derecha, fue el primero en proponer el conteo del 100% de los votos debido a lo ajustado del resultado. Sin embargo, luego comentó en una entrevista que no sería necesario aumentar el 54% de las auditorias, pues, era evidente la transparencia del proceso. Aun así, Capriles y la oposición siguen exigiendo el conteo del 100% de los votos entendiendo que tal procedimiento generaría un clima de desconfianza e incertidumbre por varios días, tal como sucede en México o Estados Unidos, países a veces no se conoce el resultado electoral sino después de varios días. Además, es evidente que la oposición Venezolana desde el 2004 tiene un amplio historial cantando fraude y desacreditando al CNE en cada momento que el resultado no les favorece.

Acá en Venezuela hay un Golpe de Estado, desconocer la institucionalidad es el primer paso, el derrocamiento de Maduro es el objetivo final.

Hay un Golpe de Estado en marcha porque Capriles al no asumir su derrota, desconoce la institucionalidad y los poderes públicos del país; el CNE, como Poder Electoral es el responsable de las votaciones que son consideradas por muchas instituciones internacionales, que no son precisamente de izquierda, como uno de los mejores del mundo. Hay un Golpe de Estado en marcha porque días antes de las elecciones llamaban a la Fuerza Armada a “defender la voluntad del pueblo”, lo cual en el planteamiento de Capriles significa desconocer el resultado anunciado.

Hay un Golpe de Estado en marcha porque están hablando de Paro Nacional para sabotear la distribución de alimentos y el funcionamiento normal de las actividades productivas del país, empezando por PDVSA.

Hay un Golpe de Estado en marcha porque la marcha convocada hacia el CNE el miércoles, luego desconvocada por Capriles horas después que Maduro la prohibiera, recuerda el 2002 cuando la derecha decidió desviar su marcha nacional al Palacio de Miraflores para exigir la renuncia del presidente Hugo Chávez.

Hay un Golpe de Estado en marcha porque las apariciones de Capriles y otros líderes por las tardes en televisión nacional son para bajar la línea de acción golpista a sus manifestantes. En el discurso de Capriles se hace referencia constantemente a la crisis política del país achacando la responsabilidad gobierno, da por hecho que hay una crisis como si al gobierno se le hubiese escapado la situación de las manos, se acusa a Maduro de presidente ilegítimo y busca desvincularse de los hechos violentos que ellos mismos han generado.

En su última rueda de prensa Capriles ni habló de los muertos del lunes, es decir, su campaña electoral se basó en culpar al gobierno de las muertes en manos del hampa, pero cuando las víctimas son productos de las protestas opositoras, simplemente no existen.

El nivel de efectividad del Golpe de Estado en marcha, dependerá en gran medida del nivel de respuesta del Gobierno, de las organizaciones revolucionarias y el pueblo en general, sería ingenuo pensar que lo que sucede actualmente son hechos aislados y pacíficos que se hacen en nombre de la “Democracia”. No, todo esto es parte de un plan perfectamente diseñado.

A nuestro parecer las medidas asumidas por el Gobierno Bolivariano han sido las adecuadas para contener las agresiones planteadas por la derecha y evitar confrontaciones: el acuartelamiento policial y el resguardo del país en mano de la Fuerza Armada, la prohibición como medida preventiva de la marcha de la oposición el miércoles hacia la sede nacional del CNE en el centro de Caracas, la reunión con el alto mando petrolero para evitar saboteos en PDVSA, el llamamiento al pueblo revolucionario para que se concentre en las Plazas Bolívar del país en defensa del Proceso Bolivariano y a que respondamos los cacerolazos con música revolucionaria y cohetazos.

Estamos seguros de que NO PASARÁN, NO VOLVERÁN. La derecha fascista debe entender que si llega a la presidencia por la vía violenta, el pueblo venezolano no se quedará de brazos cruzados a perder las reivindicaciones conquistadas en estos años. Abril parece ser un mes de golpes, pero también de efervescencia revolucionaria. Hoy más que nunca está vigente la consigna “Si vienen como el 11, Salimos como el 13″.

* Militante de O.P.R BRAVO SUR. jatrivas@gmail.com / opr.bravosur@gmail.com
La Haine