Chile, Derechos Humanos

Sabemos lo que diría su padre

En nuestro país hay un dicho que siempre se repite cuando alguien hace algo que nos parece inadecuado: “Qué diría su madre”, “Qué diría su padre”. Hoy, sin embargo, al ver esta foto, no pude evitar decir: “Sabemos lo que diría su padre”.

El fútbol debiera ser siempre una fiesta
Sentada casi a nivel de piso, como “una más”, entre los jugadores del seleccionado nacional de fútbol, sonriente, la Gordi, como Eyzaguirre llamó en su momento a la presidenta de Chile, mira al mundo como diciendo ‘este triunfo es también parte de mis méritos’. A pocos metros del lugar en que la Presidenta de todos los chilenos posa gozosa, y en muchos otras ciudades y pueblos del país, chilenos que lucharon contra la dictadura cívico-militar, mantienen una Huelga de Hambre desde hace mas de 2 meses, pidiendo que se cumpla con los Tratados Internacionales que ha firmado Chile y que les pueden asegurar a ellos las medicinas necesarias y los ingresos mínimos para vivir dignamente sus últimos años.

Señora Presidenta, no la menciono a Usted utilizando su apellido, pues este, para miles de chilenos, es sinónimo de ejemplo de lealtad con los humildes, con los demócratas, con los que defendían la constitución de Chile. Me refiero al General (¡con mayúscula!) de la Aviación chilena, Alberto Bachelet, que optó por la lealtad y la defensa de los principios en que creía, antes que traicionar a los suyos.

“El Pueblo Unido jamás será vencido”
Hace pocas semanas, la vimos en un video que la muestra de gira por Italia, cantando aquella canción que aún nos recuerda esa gigantesca manifestación popular frente al Palacio de La Moneda, el 4 de septiembre de 1973: “El Pueblo unido jamás será vencido”. Miraba la imagen, con el DC Patricio Walker(!!!!) haciendo el coro, la veía cantar y me preguntaba, “¿Qué mierda pasará por la cabeza de esa señora?”. ¿No sabe de la Huelga de Hambre de esas viejas y viejos luchadores?, “El Pueblo unido jamás será vencido”. ¿Por qué no se pronuncia?. “El Pueblo unido jamás será vencido”. ¿Por qué no impide que se siga jugando con ellos estrategias para quebrar su movimiento? “El Pueblo unido jamás será vencido”. ¿Por qué no soluciona sus problemas que no son otra cosas que pequeñas exigencias para vivir dignamente sus últimos días? “El Pueblo unido jamás será vencido”. Dese cuenta que, lo que ellos piden, es que el gobierno chileno cumpla con los Tratados Internacionales vigentes. Nada más y nada menos. No le están pidiendo que le diga a Rosenbluth, o al italiano a cargo de la caja, que vayan a SQM, a Angellini, a los Luksic, a las Pesqueras, a las Forestales, a pedirles que le pasen unos cientos de millones, como lo hacen regularmente, para ayudar a estos ‘pobres cabros que no tienen ni p’a la micro’.

Usted, en representación de una parte de Chile, ha recibido homenajes y doctorados honoris causa en muchas universidades y organizaciones internacionales, por su “decidida y activa lucha en defensa de los derechos humanos”. ¿Cómo es posible, entonces, que permanezca impávida ante esta huelga de hambre?

Lucharon por medios pacíficos o por medio de las armas contra la dictadura
Linda su foto con la selección, señora presidenta. Pero yo pienso en otras fotos que a veces veo por ahí, aunque cada vez menos en los diarios y si en sitios web, que muestran fiestas y aniversarios en los países europeos, para el día nacional o para el día de la liberación del fascismo. Con miles de veteranos, exsoldados, expartisanos, desfilando con orgullo, luciendo sus medallas, sirviendo de ejemplo a las nuevas generaciones.

En nuestro país, la inmensa mayoría de los que de verdad lucharon contra la dictadura están no sólo lejos de los homenajes, para que decir de un monumento, sino lejos de las alfombras ministeriales o de los altos cargos. ¿De que sirve poner en un curriculum, cuando se postula a un trabajo, que se fue parte de una organización que luchó por medios pacíficos o por medio de las armas contra la dictadura?. Sirve de nada, si el curriculum está previsto para postular a la gran empresa o a un cargo de gobierno. Curioso ¿no?. Se olvidan que sus cargos, sus jugosos sueldos, sus dietas, sus jubilaciones posteriores, son posibles porque otros dieron la vida, la arriesgaron, sufrieron torturas, prisión, exilio, para que volviéramos a tener democracia en Chile. Quizás esta nunca volvió realmente y sólo desapareció del escenario la dictadura con uniformes. Es probable.

Mmmm, escribiendo me va cayendo la chaucha y me voy dando cuenta de que, quizás, estas viejas y viejos luchadores en Huelga de Hambre están equivocados. Quizás no hay nada que exigirle a Usted y los suyos, sino que hay que seguir la lucha por conseguir la verdadera democracia.

Doy las gracias al querido Palmatoria, a ese que nos recuerda al negrito Palmatoria del Barrabases, por sus lindas palabras después del triunfo de la roja en el estadio Nacional: “En un lugar donde hubo tanta tristeza y muerte, hoy le dimos una alegría a Chile”.

En medio de la alegría uno no puede evitar de soñar (nosotros, los que vivimos el gobierno de Allende, sufrimos el golpe de estado y nos entregamos a la lucha contra la dictadura, tenemos, al menos, una característica en común: somos irremediablemente optimistas) y me gustaría verla sentada en ese mismo lugar, con todas las queridas viejas y viejos en Huelga de Hambre, sonriendo, sacándose una foto, anunciando al mundo que se terminó la Huelga de Hambre, que los problemas han sido solucionados y que la ‘tracalá de giles que la rodea’ han sido contratados como juniors, choferes, jardineros, telefonistas, por las grandes empresas para que estas recuperen la plata que le pasaron a la Concertación y a la Nueva Mayoría. Pero, desgraciadamente, no es así. Y pasado el triunfo y los festejos durante la noche, comienza a amanecer en Chile, y tal como dice la canción de Joan Manuel Serrat:

Y con la resaca a cuestas
vuelve el pobre a su pobreza,
vuelve el rico a su riqueza
y el señor cura a sus misas.

Se despertó el bien y el mal
la zorra pobre vuelve al portal,
la zorra rica vuelve al rosal,
y el avaro a las divisas.

Se acabó,
el sol nos dice que llegó el final,
por una noche se olvidó
que cada uno es cada cual.

Vamos bajando la cuesta
que arriba en mi calle
se acabó la fiesta.