Se levanta una organización internacional contra la pobreza

Un paso se dio en Chile.
La meta es lograr que las Naciones Unidas declaren ilegal la pobreza el año 2018.

La pobreza es un tema denunciado por organismos internacionales, centros de estudios, movimientos sociales; su reducción forma parte de los objetivos de los estados. Lo insuficiente es su lugar en las conciencias y los resultados que no le ponen término.
La voz de quienes lo viven día a día no se escucha.
La gran preocupación actual es el crecimiento lento o la recesión de la economía.
Los pobres son escondidos.

Unos mil millones de personas padecen la más extrema pobreza, falta de bienes, servicios, seguridad, educación, agua… Segregados, olvidados, en su cultura silenciosa.

No es fácil ni tan difícil lograr un rechazo legal universal. Lo duro es superar la pobreza en los hechos.
Los principios y resoluciones de la ONU son con demasiada frecuencia irrelevantes en la práctica.

El proceso a iniciar tiene complejidades por compartir.
Dentro de un movimiento así hay caminos a definir que pueden significar menor o mayor profundidad en el análisis, el discurso, y la denuncia pública.

Es válido optar por el rechazo de la pobreza mostrando solo la brutalidad que implica.
Hacerlo sin ahondar en sus causas y su proyección futura.
Aunque no se aporte a la clarificación político social de los cambios a impulsar.

Porque no es posible poner fin a la pobreza con capitalismo.
El sistema ni siquiera es capaz de solucionar sus propios problemas internos, el endeudamiento de los estados y particulares, la concentración imparable de la riqueza que reduce la capacidad de compra de sus productos, su necesidad de alcanzar un dominio geoestratégico que significa casi con certeza su autodestrucción, su intrínseca destrucción y agotamiento del medio ambiente.

Por otra parte la pobreza debe pensarse al interior de la realidad que surgirá con el colapso del capitalismo y el surgimiento de una civilización inédita en la historia.
Cuando la humanidad viva con menos productos y consumo la posibilidad de superar un genocidio de los pobres que se habrán multiplicado dependerá de haber establecido la igualdad y solidaridad general como valor y conducta para convivir el decrecimiento impuesto por la economía sustentable.
El buen vivir de todos da una visión distinta al tema de la pobreza.

Ir más lejos en el mensaje para abrir conciencias que acompañe al rechazo de la pobreza tiene su costo en una sociedad en que el poder, la ideología, los intereses entrecruzados, convencen o castigan.
Asusta decir incluso la palabra capitalismo.
Es impensable decir que ese futuro necesitará un socialismo.

Hacer una campaña con el lema de ilegalizar la pobreza es una oportunidad cualquiera sea el límite político que le fijen.
Aunque lo mejor sería dirigirla al cambio estructural sembrando claridad en la base social sin encerrarse en las cúpulas.
Por un Movimiento para una civilización sustentable-solidaria
Contacto romulo.pardo@gmail.com