Suecia estrecha vínculos con la OTAN y USA

Mientras transcurren las maniobras militares de la OTAN en los países bálticos, el ministro de Defensa de Suecia, Peter Hultqvist, firmó en Estados Unidos un acuerdo para fortalecer la cooperación militar entre ambos países.

El acuerdo sucede a una visita del subsecretario de Defensa norteamericano a Suecia el pasado mes, y a la aprobación del parlamento sueco de un acuerdo de mayor cooperación con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) la pasada semana.
El acuerdo con Estados Unidos y la OTAN, confirma el gobierno socialdemócrata sueco, es una “señal” a Rusia, la mayor amenaza al país, según un informe de la Policía de Seguridad (SÄPO) presentado hace un par de meses.
Ambos acuerdos profundizan la colaboración de Suecia con los países de la OTAN y Estados Unidos, y provoca alarma entre los partidarios de mantener al país libre de alianzas militares. Para muchos, la profundización de la cooperación militar con la OTAN es un paso al ingreso pleno de Suecia en esa alianza militar, creada en 1949 para enfrentar la entonces “amenaza soviética” y frenar “la expansión del comunismo”.
En 2018 se realizan nuevas elecciones parlamentarias, y según las encuestas, la coalición de derecha, que ve con simpatía esa posibilidad, retornaría al gobierno.
Según el ministro de Defensa, Peter Hultqvist, el acuerdo con Estados Unidos fortalece la cooperación en el intercambio de información, detención de ataques cibernéticos, en el campo de la investigación del desarrollo de la defensa aérea, en la detección y persecución de submarinos, entre otros. Además habilita la realización de ejercicios militares conjuntos, y dentro de organismos multilaterales.
“Estados Unidos tiene un rol muy importante en la seguridad de Europa” admitió el ministro. Desde Estados Unidos se ha desatacado la importancia del control del mar Báltico en la seguridad europea y ante la “amenaza rusa”. En una visita realizada a la región en abril pasado, el subsecretario de Defensa norteamericano, Robert Work, destacó la importancia del control de la isla sueca de Gotland. “Trataríamos con mucha seriedad cualquier amenaza a Gotland”, afirmó.
Los analistas militares suecos y los informes de la defensa del país, apuntan como principal amenaza a Rusia, y temen que una situación como la ocurrida en Crimea, pueda ocurrir en los países bálticos.
En tanto el parlamento votó el acuerdo de cooperación con la OTAN, firmado por el gobierno en 2014 en el anterior gobierno conservador, pero que recibió ahora el respaldo del gobierno y partido Socialdemócrata.
Este acuerdo abre las puertas para la instalación en el país de tropas de la alianza, previa invitación del gobierno sueco, habilita el tránsito por territorio, mar y espacio aéreo de equipos militares, entre otras actividades.
El acuerdo no establece previamente la prohibición de que esos equipos no trasladen armas nucleares, lo que ha despertado críticas hasta dentro del partido de gobierno, y se considera que tampoco se puede determinar que los aviones espías que cursen el cielo sueco, no realicen labores de espionaje interno. “El acuerdo se basa en la confianza mutua” explicó el ministro de Defensa ante estas críticas.