Suecia: Más tensión por inmigrantes


La guardia de seguridad del festival Eurovisión en Estocolmo, que tendrá su final el sábado, impidió el ingreso al parque donde se desarrolla el evento a un grupo de inmigrantes de una asociación de personas sin casas, la mayoría provenientes de Rumania.

Pese a que el slogan del Festival es “todos juntos”, los custodias tenían un reglamento escrito en sueco y rumano que prohibía el ingreso de personas que suponían podía mendigar o recoger latas de refrescos y los invitaba a retirarse bajo la amenaza de tener problemas con la policía.

La denuncia realizada en la televisión pública provocó que se retirara el reglamento, aunque aún no está claro si se permite el ingreso de rumanos.

En tanto la prensa escrita reveló dos situaciones tensas en dos comunidades alejadas entre sí pero con una característica común, el rechazo a que funcione en el lugar un refugio para niños solos que llegaron en la ola de refugiados.

En Skivarp, un pueblo de 1.200 habitantes al sureste de Malmö está funcionando un albergue para niños solos. Hasta ahora son solo 7, pero su presencia ha divido al pueblo. Ya el anuncio de la instalación del albergue provocó la protesta de muchos vecinos que a través de un grupo de Facebook convocaron a movilizarse para expulsar a los indeseados. Los comentarios llegaban a extremos de incitar al exterminio de los adolescentes refugiados.

En tanto en la comuna de Nacka, en los suburbios de Estocolmo, los habitantes rechazan el plan de gobierno de comprar un local donde funciona un club de motociclistas “Ángeles del Infierno” para instalar allí un refugio para niños solo.

“Antes Ángeles del Infierno” que refugiados” declararon algunos vecinos entrevistados por la prensa. “Ángeles del infierno” es una banda de motociclistas que se formó como sucursal sueca y autónoma de “Hells angells” de Estados Unidos. El grupo ha sido vinculado a tráfico de drogas, robos y asaltos a blindados, entre otros delitos. El pasado fin de semana la policía realizó varios allanamientos en sus locales.

Sin embargo los vecinos dicen sentirse más seguros con la banda de motociclistas que con inmigrantes menores de edad.

“No permitiré que mi esposa salga de la casa, esté en el jardín o vaya sola de la casa al trabajo y de regreso. No me atreveré a que mis hijas vengan de visita a mi casa” comentó otro de los vecinos a la prensa.

Un parte de los vecinos considera que la llegada de inmigrantes, y menores, aporta inseguridad y rechazan ante las autoridades el plan de instalar el refugio.

Por otra parte las autoridades suecas han decidido instalar guardias de seguridad en muchos de los albergues de refugiados ante el fracaso de la policía por detener la ola de incendios de locales provocadas por personas que rechazan a los inmigrantes. Alrededor de 60 locales, muchos de ellos en trabajos de adaptación para recibir refugiados, fueron incendiados por desconocidos. La policía no logró detener a nadie.