¡Vamos, vamos chilenos!: ¿Hacia dónde, cómo y cuándo?

La planificación nacional pública y privada está dirigida a prever el
futuro, establecer objetivos realizables, identificar recursos y
capacidades, hacer planes y programas con resultados intermedios y
mediáticos, todos estos elementos deben ser controlables para ir
verificando el grado de cumplimiento de esos planes y de los
objetivos en los escenarios previamente establecidos.

Lamentablemente, en los últimos años en diferentes ámbitos públicos y
privados se observa que estamos viviendo en un país, donde brillan por
su ausencia los planes, los programas y los resultados esperados y,
por su parte los logros reales cada vez parecen más menguados. A
modo de ejemplo a comienzos de 2012 el Banco Central empezó a bajar
la TPM (Tasa de Política Monetaria) de 5,25% a 5%, hasta llegar a
fines del año pasado bajarla a 3% y su objetivo era: “ayudar a que
la economía se reactivara”. Señor lector, ¿Cree Ud. que habiendo ya
pasado 3 años y medio de esto se ha reactivado la economía nacional?
Nuestra respuesta es no y menos aun cuando se espera para este año
2015 un esmirriado crecimiento del PIB de alrededor del 2,5% muy
lejano a antiguas proyecciones de crecimiento requeridas y prometidas
para llegar al desarrollo. Al igual que en gobiernos anteriores,
todavía no se conocen los planes de los diferentes ministerios y sus
resultados esperados para ellos, así se observa que se ofrecen
decenas de hospitales con fechas que raramente se cumplen, se aplican
diversas reformas cuyos tiempos pueden ir al infinito, y los recursos
requeridos y financiamientos aún no se ha explicitan y así las
expectativas de sus resultados parecen quedar perdidas en la
historia. Cada nuevo gobierno y candidato promete y promete para el
país cuestiones y crecimientos que nunca se cumplen.

Afortunadamente existen herramientas y metodologías disponibles como
el Project Management, Sistemas Expertos y Balanced Scored, entre
otras, muy útiles para la planificación y control de los planes y
proyectos de los gobiernos y empresas. Estas funciones de planificar
para luego controlar el cumplimiento de las metas son centrales -como
lo sabe para todo consultor profesional de experiencia probada sin
trucherías - y son un gran aporte al desarrollo de la actividad
económica, pública y privada, nacional.
Los planes se hacen para dar resultados que apunte el bienestar de
las personas ¿Cree Ud. que los resultados en: niveles de
criminalidad, explotación de materias primas, restricciones a la
circulación, determinación de la contaminación real, economía con
valor agregado, pagos a políticos por empresas extranjeras y
nacionales, cuentas eléctrica con reliquidaciones, número de
fiscales, kilómetros de ciclovias de calidad, clases suspendidas por
un mes, hospitales sin funcionar, eliminación del lucro sólo en la
educación y no a otras materias, nominación de autoridades
incompetentes o con historiales negativos, cargos importantes aun sin
titulares, innovacción y un largo etcétera, se deben a la aplicación
de planes? Si así lo fueran, serían planes ineficientes, la negación
misma del concepto y un despropósito, que no sólo no benefician a
la comunidad nacional, si no que la perjudican. Por tanto, sugerimos
hacer más planificación en las empresas y en el estado, pero con
resultados para la sociedad.

Finalmente: ¿Sabe Ud. en los campos políticos, económicos y sociales
para este y los próximos años cuáles son los planes y resultados
esperados para ellos? Como sabemos que no los podrá encontrar le
proponemos que haga un aporte al país, señalando que planes y
resultados Ud. propondría o que le interesarían para el país. Los
planes y las actividades son propuestos por personas y las
actividades las cumplen las personas, bien calificadas, bien
seleccionadas, competentes y honestas ¿Ha visto esto en los pasados
y últimos tiempos y gobiernos? Lo mismo para las empresas y
organizaciones sin fines de lucro.

Por eso desde hace varios años hemos propuesto, y sin éxito, que los
candidatos y candidatas a la primera magistratura describan con
antelación y para cuando: los objetivos, los planes y programas, con
sus recurso (personas, presupuestos y materiales) y los resultado
específicos a obtener y con sus respectivas fuentes de
financiamiento, de manera que Ud. lector y nosotros podamos evaluar
su realismo antes de votar y después controlar su cumplimiento.

Y como somos mayoría, aunque digan que a la gente no le interesa,
tenemos derecho a saber: ¿Hacia dónde Vamos Chilenos, cómo y para
cuándo?

Omar Villanueva Olmedo
Director OLIBAR Consult Ing. Lic. Universidad de Chile
ovillanueva.comunica@gmail.com