Vicepresidente pide a Mesa y Camacho parar la violencia en el país y aceptar la vía democrática

El vicepresidente Álvaro García Linera pidió el jueves al candidato perdedor, Carlos Mesa; y al dirigente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, parar la escalada de violencia en el país y aceptar la vía democrática para resolver el conflicto generado por los resultados de las elecciones generales del pasado 20 de octubre.

“Señor Mesa, señor Camacho, basta de promover la violencia, acepten la vía institucional y democrática, la auditoría de la OEA. No promuevan más violencia y no hagan más daños a la gente, no afecten a campesinos, gremiales, vecinos, pequeños propietarios que están siendo maltratados por estas convocatorias”, dijo en una conferencia de prensa en La Paz.

El segundo del Ejecutivo boliviano acusó a Mesa y Camacho de generar la violencia por un “capricho” para no aceptar su derrota electoral y rechazar una auditoria integral que realiza la Organización de Estados Americanos (OEA) a los comicios del 20 de octubre.

“Todo se hubiese solucionado con el simple hecho de decir acepto mi derrota”, aseguró el mandatario e indicó que esa posición hubiese evitado el nivel alto de violencia que comenzó desde hace más de dos semanas en el país.

García Linera demandó a ambos opositores, que el 21 de octubre convocaron -por separado- a movilizaciones contra la victoria de Morales, aguardar los resultados de la auditoría integral y posteriormente buscar alternativas de solución y frenar la “oleada fascista” en el territorio boliviano.

“Hay una vía de diálogo, de salida institucional, esperemos el informe que brinde la OEA, ese informe va a decidir si hubo o no fraude y acatar los resultados de ese informe de la OEA”, aseguró.

Por otra parte, el Vicepresidente manifestó su indignación por los recientes hechos de racismo, discriminación y vejación de mujeres campesinas y autoridades en acciones violentas protagonizadas por grupos de choque de cívicos y opositores en el departamento de Cochabamba.

El miércoles, Cochabamba vivió una jornada trágica caracterizada por varios escenarios de violencia, racismo y discriminación, que dejó el saldo de un muerto, la agresión a mujeres campesinas y la vejación de la alcaldesa de Vinto, Patricia Arce, además de otros excesos.

“El día de ayer (miércoles) debe ser calificado como el día de la vergüenza, es el día del martirio, el día de ayer miles de mujeres humildes campesinas, comerciantes, vecinas, muchas de ellas, cargando a sus bebés en una marcha por la paz fueron brutalmente atacadas, golpeadas y azotadas por una banda de paramilitares en moto”, denunció.

La ola vandálica se replicó en las ciudades de La Paz y Oruro, donde grupos de choque arremetieron contra la población y la Policía, en un intento de toma de instituciones.

García Linera lamentó que por el capricho de Mesa y Camacho, Bolivia se convierta en una “vergüenza mundial” por esos hechos reprochables que no solo dañan a las personas, sino también a la economía del país.

“Ya basta de esa violencia, dejen de destruir la economía de Bolivia, de Santa Cruz, la ciudad más próspera la están convirtiendo en una ciudad paralizada donde falta alimentos, trabajo, oportunidades. No destruyan Bolivia de esa manera con una actitud caprichosa y política de no aceptar su derrota y (dejen) que la comunidad internacional haga su auditoría”, manifestó.

ABI