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Un nuevo para para ordenar un país saqueado

Ahora Argentina debe negociar con el FMI…

Redacción Argentina :: 23.08.20

En los medios especializados en economía de las principales potencias occidentales (como en China y Rusia), han mostrado su reconocimiento a cómo Argentina negoció y cerró un acuerdo con sus acreedores.

SANTA FE-ARGENTINA (Editorial, PrensaMare) En los medios especializados en economía de las principales potencias occidentales (como en China y Rusia), han mostrado su reconocimiento a cómo Argentina negoció y cerró un acuerdo con sus acreedores.

Un hecho que no se corresponde con los ataques y operaciones políticas y de prensa que se llevaron en contra de la negociación (y del ministro de Economía argentino, en particular) por parte de la oposición neoliberal y derechista, y la clase periodística de los medios hegemónicos.

Hasta el propio premio Nobel de Economía 2001 Joseph Stglitz, destacó la gestión del ministro argentino Martín Guzmán. Hecho que también tuvo el reconocimiento desde el Vaticano y del mismísimo FMI.

Se ha cerrado una etapa dura, pero que deja algo de claridad a futuro, como para que Alberto Fernández y sus colaboradores avancen en un plan de crecimiento. Ahora debe acordarse con el inefable FMI.

No será una…

Tarea fácil ni sencilla. Pero lo importante es que –al parecer- dentro del FMI estarían soplando ciertos (apenas ciertos) aires de mínimos cambios. Inclusive el apoyo a los negociadores argentinos (ante los acreedores externos) ha sido toda una muestra de esos aires nuevos.

Para el ministro Martín Guzmán ello es un aliento a lo que le espera. Pero ha adelantado que: “Estoy muy contento de que haya habido un cambio, al menos por ahora, y que sea en la dirección correcta. Me alegra mucho que la nueva directora del FMI (Kristalina Georgieva) se defina como la primera directora proveniente de un mercado emergente”.

La posición del FMI en la negociación argentina fue la de no trabar ni obstruir, sino más bien la de aportar a “construir una salida”, lo menos mala para los argentinos (algo que apenas un año atrás era impensable).

También las posiciones en cuanto a que –como dijo Guzmán- “apoyaran el análisis argentino de la sostenibilidad de la deuda”, y que “reconocieran que la austeridad nunca es una solución posible”.

En las negociaciones, Guzman y su equipo expusieron los parámetros económicos, con el análisis completo. Pero a los acreedores ello no les interesaba; reclamaban más y más. No entendían la realidad argentina ni mundial. Solo pensaban en cómo ganar más dineros.

Pensaron que con su dureza, Argentina iría ‘ablandándose’ o claudicando. Fue así que las semanas transcurrían y no se producían cambios, porque los negociadores argentinos estaban plantados en una posición, ya de máxima.

Cuando el Nóbel de Economía Joseph Stiglitz visitó el Vaticano, lo llevó a Martín Guzmán y se lo presentó al papa Francisco (semanas antes que Alberto Fernández ganara las elecciones y lo designara ministro de Economía).

Esa designación fue todo un mensaje a los argentinos y al mundo, que la prensa dominante ocultó. Inclusive hizo todo lo posible para debilitar a Guzmán y buscó por todos los medios ‘hacerlo caer’ y que Fernández se viera obligado a nombrar a un ministro confiable a “los mercados”.

El acuerdo sellado…

Trajo como consecuencia que Francisco se comunicara con la titular del FMI y le agradeciera lo hecho durante la negociación. Un dato no menor, que los neoliberales y la prensa ocultaron y no consideran.

Por otra, quedó en evidencia que quienes le otorgaron los préstamos a la Argentina gobernada por Macri, se equivocaron (y mucho). Por ello se negaban a negociar y a aceptar las condiciones de Guzmán. Porque estaban reconociendo ese error y su pobre papel de haber apostado a favor de Macri en la elección del 2019.

Se espera que la postura y negociación argentina ante el FMI sea similar a la realizada con los acreedores externos. Guzmán sabe a la perfección qué hacer; se trata de un experto mundial en tema de reestructuración de deudas. No solo trabajó junto al Nobel Stiglitz, sino que intervino en la reestructuración de la deuda europea.

Aportó ideas y medidas para que la Unión Europea adoptara en la reestructuración. Lo hizo junto a poderosos gobiernos europeos; conoce el tema, y sabe a la perfección cómo piensan los poderosos.

Con los números en claro en cuanto a qué y cómo pagar a los acreedores, Guzmán debe seguir avanzando en el acomodamiento de la economía. Dentro de ello, debe buscar avanzar hacia el superávit fiscal. Lo cual no será sencillo.

El mundo está afectado por la pandemia y ello afecta las exportaciones y las inversiones extranjeras. Nadie sabe dónde está parado el mundo, y como reaccionará en los meses venideros.

Lo cierto es que Guzmán tiene en claro que debe revertir totalmente lo dejado por el neoliberalismo. Que debe construir nuevos cimientos y que debe apostar por comenzar a construir desde esa nueva base. Mientras tano, debe resolver el desaguisado que dejó Macri con el FMI.


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