Ahorros presupuestarios en la clínica de mujeres del Hospital del Sur en Estocolmo

La clínica de mujeres de Södersjukhuset (SöS) (Hospital del Sur en Estocolmo) tiene que ahorrar tras un déficit presupuestario de 72 millones. Kristin Wennmo Zuk, médica jefe adjunto, advierte ahora que la seguridad de los pacientes en el hospital está amenazada.

La clínica de mujeres en Södersjukhuset, Sös, tiene la clínica de maternidad más grande de Estocolmo, la única unidad de Suecia para mujeres con mutilación genital, la única sala de emergencias de Estocolmo para personas violadas, una unidad de ultrasonido especializada y uno de los cuatro centros de Suecia para la cirugía de endometriosis avanzada.

La clínica ahora sufre de un déficit presupuestario gigantesco. Mientras, la carga laboral para los trabajadores de la salud aumenta, y llega a limites que se amenaza la seguridad de los pacientes. Esto demuestra que si hay déficit es porque el presupuesto otorgado era insuficiente.

Se les exige por ejemplo que se usen menos sábanas, y menos toallas sanitarias, porque su costo es demasiado alto. Y lo que es más grave, se afirma que alguna tecnología médica es demasiado cara, que alguna anestesia es demasiado cara. Los trabajadores deben sopesar constantemente lo que es realmente necesario.

En una unidad grande como la de partos del hospital del sur, el trabajo en equipo es crucial. Los médicos, las parteras y las enfermeras auxiliares trabajan juntos en torno a las mujeres que dan a luz. Con solo dos médicos en el parto por la tarde y por la noche, es imposible tener una visión completa de todas las que dan a luz al mismo tiempo, dice Tove Broheden, partera en la clínica de mujeres del hospital del Sur.

El parto es atención de emergencia y, a veces, se asocia con riesgos y complicaciones. Remitimos a las mujeres en trabajo de parto a otros hospitales a diario, en parte porque no tenemos lugar físico para atenderlas, pero también porque a veces no hay suficientes manos para recibir al niño que va a nacer, continua Tove.

Se insta al personal del hospital de Sur a realizar una “lluvia de ideas o como se dice en ingles un “brainstorm” para presentar más propuestas de ahorro: entre otras cosas, que se retire la anestesia al insertar un catéter en el paciente, y que la higiene en los baños de los hospitales disminuya, etc.
En lugar de eso deberían preguntarnos “¿Qué se requiere para que podamos brindar una atención segura y digna a nuestras mujeres que dan a luz? ¿Que necesitamos? Dice Tove

Cinco médicos especialistas que se han formado en la clínica de ginecología del hospital del sur durante cinco años y que habían sido cedidos al cuidado de los enfermos en covid-19, no se les permite regresar a la clínica de mujeres.

Esta decisión política de reducir el personal en la clínica de la mujer se produce al mismo tiempo que hay las señales de advertencia para reducir la atención médica de Estocolmo. Los máximos responsables de la decisión son la Consejera de Finanzas de la Región de Estocolmo, Irene Svenonius (M) y Anna Starbrink (L), del consejo de salud y atención médica de la región.

Esta no es la primera vez que la dirección regional obliga al hospital del Sur a ahorrar. Hace un año, 25 médicos y 50 auxiliares de enfermería recibieron notificación de despido. El aviso fue posteriormente retirado y reemplazado por una supuesta salida natural donde las vacantes no se cubrieron. Los contratos temporales no se renovaron y no se tomó a personal para cubrir suplencias.

La política declarada por la administración regional es que solo los pacientes que necesitan atención de emergencia deben visitar los hospitales de propiedad de la región. Los otros deben buscar atención en las muchas salas de emergencia privadas, centros de salud y clínicas especializadas que han aparecido en la región de Estocolmo.

La batalla contra la clínica de mujeres en el hospital de Sur se produce al mismo tiempo que la región de Estocolmo informa un superávit en el 2020 de poco más de 5,8 mil millones de coronas suecas. El excedente fue generado, entre otras cosas, por la venta de propiedades: En 2020, el Hospital Bromma se vendió a la inmobiliaria privada Vectura, con la compañera de partido de Irene Svenonius, Filippa Reinfeldt, al frente de la inmobiliaria.

El superávit no se destinará a la crisis de la sanidad de la región; en su lugar, se reservará principalmente como seguro para la reducción de ingresos en el transporte público dirigido por, Kristofer Tamsons también del partido conservador Moderaterna

Fuentes

http://proletaren.se/artikel/sodersjukhuset-sparkar-kvinnolakare-trots-regionens-overskott-pa-sex-miljarder

https://www.dagensmedicin.se/opinion/debatt/vi-kan-inte-vaga-budgetbalans-mot-manniskoliv/

https://www.expressen.se/nyheter/kvinnoklinikens-sparkrav-forslaget-ta-bort-paprikan-/

Rolando Zanzi/Suecia
Suramericapress