Sin dar cuenta ante la justicia y con los bolsillos llenos

Argentina: Murió Sergio Nardelli. Y…?

En la tarde del miércoles 12 se conoció que murió Sergio Nardelli, uno de los empresarios que conducía el grupo Vicentín.

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare) En la tarde del miércoles 12 se conoció que murió Sergio Nardelli, uno de los empresarios que conducía el grupo Vicentín.

Del suceso, se podría decir que no se sabe si se debería incluir en necrológicas simples y sencillas; en necrológicas de “notables” (¿?); en empresarias; o en policiales…

Lo que si está claro es que los medios porteños se encargaron de otorgarle una extremada importancia, sin ir al fondo de la cuestión. Inclusive un canal tituló: “Conmoción en Santa Fe: Murió Nardelli, CEO de Vicentín”.

Una mentira total pues en la provincia santafesina no se conmocionó nadie. Si la gran mayoría ni sabe quien es… Y porqué habría de haber conmoción…? Acaso un responsable de haber llevado a la cuasi-quiebra a semejante grupo empresarial, merece tal ‘reconocimiento’…?

Acaso se le pretendió otorgar un montaje político-policial, buscando hacer creer que alguna ‘mano negra’ estaba detrás de su deceso…?

Alentaron que algunos caceroleros o caceroludos salieran a la calle a gritar “todos somos Nardelli!”, como antes gritaron “todos somos la Amia”, “todos somos el campo”, “todos somos Nisman”…?

Vaya uno a saber. Lo cierto es que a causa de un infarto, murió el máximo responsable de la conducción vicentinera. El responsable del hiper-crecimiento del grupo, como de su escandalosa caída, endeudamiento, convocatoria de acreedores e investigación en tribunales estadounidenses.

Conocido como “El Mono”, algunos pensaban que el mote era la mejor expresión que lo identificaba. Aunque sostenían que su crecimiento económico lo había transformado en todo un ‘gorila’ hecho y derecho…

No sufría del corazón, y la muerte lo sorprendió en su casa.

Su grupo recibió los beneficios de créditos escandalosos de parte de Mauricio Macri. Posiblemente en ello haya influido que los vicentineros fueron grandes e importantes aportantes a las campañas electorales del derechista PRO. Tanto es así que –dentro del país- el Banco Nación es… el principal acreedor de todas las deudas del grupo (¡!).

Inclusive, unos días antes de dejar el gobierno, el macrismo le otorgó créditos que técnicamente no podía hacerse. Recibida la plata, semanas más tarde Nardelli presentó concurso de acreedores (¡!).

Desde el gobierno peronista se intentó el rescate del grupo a través de la intervención y posible expropiación. Sin embargo la derecha, el neoliberalismo, el antiperonismo y todos los operadores del establishment reaccionaron y aparecieron los… caceroleros apoyando la gran estafa de los vicentineros.

La excusa fue la defensa de “la propiedad privada”. Y todo hacia atrás. Ahora el grupo avanza hacia la quiebra y que los grupos multinacionales se queden cada uno con una parte como si fueran todos unidos, un solo “Jack el destripador”.

Fue flaqueza del gobierno nacional que no supo manejar semejante escandalosa maniobra de ‘los privados’. Y allí Nardelli sacó pecho y se envalentonó; en las reuniones donde se buscaba la mejor salida, se plantó con una serie de delirantes “exigencias”.

La principal –como era de esperar-: impunidad. Que recibieran protección de la justicia y el Estado, por ser “empresarios argentinos”. Ocurre que Nardelli le tenía miedo a la extradición que en algún momento podría llegar, pedida desde EEUU…

Además, pretendía seguir conduciendo el grupo, manteniendo el manejo operativo. Y, si a futuro se constituía una sociedad mixta (con el Estado), quería “ser parte” (por los privados), con pesos influyentes.

Lógicamente que pensaron en darle un termómetro, pero decidieron sencillamente rechazar todos sus planteos. Y que pase lo que pase con Vicentín…

El grupo así, avanzó en su cruda realidad: está en cesación de pagos, con una deuda que se acerca a los… 90.000 millones de pesos (más de 1.200 millones de dólares).

Si: Nardelli encabezó una maniobra con miles de acreedores en el país, la región y el mundo, a los que les deben más de 1.200 millones de dólares, y que en Argentina, la derecha y los caceroleros o caceroludos defendieron en las calles argentinas.

Un Nardelli que a mitad del 2019 presentó un balance de Vicentín que era para felicitarlo y sacarse el sombrero. La situación era excelente a nivel económico-contable.

Pero (siempre aparece un pero…) en diciembre se declaró en cesación de pagos (¡!) y en convocatoria de acreedores (en febrero de 2020).

El único (i)rresponsable de esta escandalosa y fraudulenta maniobra tiene nombre y apellido: Sergio Nardelli.

Así, el apoyante de Cambiemos en 2015 y de Juntos por el Cambio en 2019 se transformó en el centro de atención. Repudiado por sus trabajadores; sospechado por sus accionistas; rechazado por los acreedores; y denunciado en un tribunal estadounidense por un grupo de bancos multinacionales que se sienten estafados. Solo apoyado por su hermano Gustavo Nardelli, el mismo que en medio de la pandemia y cuarentena obligatoria se burlaba de todos, paseándose con una señorita en su yate por aguas del río Paraná, en Rosario.

Una muerte no debe alegrar a nadie. Pero ella no significa que automáticamente una persona se transforme en buena. No; en absoluto. En este caso –lamentablemente- Sergio Nardelli no deberá dar explicaciones ante sus acreedores y la justicia.

No podrá preguntársele como hizo para en solo 4 meses tener un grupo floreciente y transformarlo en insolvente.

En explicar cómo hizo para que Mauricio Macri y sus amigos-socios le regalaran dineros de todos los argentinos, a través del Banco Nación. Una situación que ha sido calificada como de “créditos millonarios en dólares irregularmente otorgados a Vicentin SA”, según el fiscal federal Gerardo Pollicita.

Debe recordarse que los vicentineros se beneficiaron que dicho banco, conducido por el radical-macrista Javier González Fraga, le otorgara créditos por hasta 300 millones de dólares (¡!), a sabiendas que la empresa ya había empezado a no cumplir con sus pagos (desde agosto 2019). Donde el monto de la deuda vicentinera superaba ampliamente los máximos autorizados por el Banco Central para un solo cliente.

Un Nardelli que dio la orden para que en la última etapa del 2019 que Vicentín fuera sacando los dineros depositados en el Banco Nación!).

Este Nardelli y su navegante hermano comenzaron a darle apoyo a Macri ya en el 2010. Con el paso de los años esa amistad (o sociedad?) se fue acrecentando; mucho más con Macri presidente. Porque nadie debe olvidar que el macrismo usó el Banco Nación (controlado por Macri), el Banco Provincia de Buenos Aires (controlado por la macrista María Eugenia Vidal), y el Banco Ciudad de Buenos Aires (en manos del macrista Horacio Rodríguez Larreta), para otorgarle créditos irregulares.

En síntesis: Nardelli se fue sin rendir cuentas antes los argentinos y la justicia. En Santa Fe no existió “conmoción”. Habrá que ver si los caceroleros o caceroludos ahora deciden realizar marchas en su memoria…