Biden otro bipolar trastornado con Cuba igual que Trump

No es ninguna novedad el bipartidismo dentro la política estadounidense, que más allá de que existan diferencias formales entre los dos partidos (Demócratas y Republicanos, pues son lo mismo); está demostrado que, en la política real, en la Realpolitik, como es aquella en la que nunca pudieron derrocar como es la Revolución cubana, acaba siendo una política bipolar.

Cabe aclarar que la bipolaridad es la expresión de extrema alegría y mucha actividad o energía (manías), o de depresión, como también de baja actividad o energía (depresión), según el concepto que cobra vigencia cada vez más.

Y es que es eso lo que se puede deducir del relacionamiento de las últimas administraciones de la Casa Blanca con respecto a Cuba, ya que por ejemplo con el ex presidente Obama se avanzó para la “normalización de las relaciones” entre ambos países, para que luego de su mandato Trump eche por tierra esos avances; y hoy con el nuevo gobierno de Biden otra vez se vuelva a tratar de abrir otra etapa, aunque siguiendo de alguna manera los criterios trasnochados de Trump.

Así es como hoy el nuevo titular de la Casa Blanca, a través de la nueva portavoz de Jen Psaki ha fijado su posición respecto a Cuba, señalando: “Nuestra política hacia Cuba se rige por dos principios.

Primero el apoyo a la democracia y los derechos humanos, algo que será el foco de nuestros esfuerzos. En segundo lugar, los estadounidenses, especialmente los cubanoamericanos, son los mejores embajadores de la libertad en Cuba. Así que, revisaremos las políticas de la administración Trump”.

Y es que no sólo que la política norteamericana es bipolar, sino de doble rasero, por cuanto esa cargosa cantaleta de “apoyo” a la democracia y derechos humanos, dialécticamente no resiste discusión alguna por cuanto de ejercicio -no discurso- de la democracia, los estadounidenses son los menos indicados para criticar por toda la desestabilización que en todas las naciones han cometido; y Biden sabe de sobra que así es, ¿o no han sido los recientes hechos violentos en la toma del Capitolio que muestran que a balazos se han aferrado al poder los republicanos -que son los mismo- para que los demócratas no lleguen a ocupar la Casa Blanca? Ese es el respeto que hay hacia la democracia en EE.UU.

Y en cuanto a los Derechos Humanos, las masacres contra la comunidad negra, a manos de policías blancos hace meses atrás, muestran al mundo entero que el respeto a los Derechos Humanos, es también puro discurso.

Y respecto a que la comunidad cubanoamericana sean sus mejores “embajadores” de la libertad en Cuba, es ineludible aclarar que, son sus mejores “conspiradores” contra la soberanía y autodeterminación de Cuba; ya sea usado a terroristas como Luis Posada Carriles para atentar contra la vida de los cubanos como lo hizo en 1976 matando a 73 personas. O el papel que la mafia cubana americana que no deja de agredir desde los EE.UU., o través de sus mercenarios a la patria de Maceo, Martí, Fidel y el Che.

Es pues esta bipolaridad lo que hace que desde la Habana se tome con calma los anuncios de “Revisar” la política de Trump hacia Cuba, pues son lo mismo sólo que con otro rostro, otra careta, que no hace más que mostrar la decadente doble moral de un imperio que ya no puede mantenerse en pie, porque los tiene de barro.

rolandoprudenciobriancon@gmail.com
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