Damasco

Casi cuatro millones de refugiados sirios vagan por el mundo

Siria exhibe hoy una de las más alta cifra de refugiados en el mundo, con tres millones 900 mil personas que se vieron obligadas a trasladarse a otros países como consecuencia de una agresión imperialista que ya dura cuatro años.

El terror, la miseria, y sobre todo la falta de seguridad ciudadana en los lugares ocupados por las bandas terroristas del Estado Islámico (EI) y el Frente al-Nusra, entre otras organizaciones extremistas armadas presentes aquí, provocaron esta estampida humana que coloca a Siria entre los primeros emisores de refugiados.

Las cifras son escalofriantes: casi un millón 200 mil sirios refugiados en el Líbano, más de 832 mil en Turquía, 612 mil en Jordania, 217 mil en Iraq y 138 mil en Egipto, sin contar otras decenas de miles desperdigados por Europa, América y otros rincones del mundo.

Según la Agencia de Naciones Unidas para Refugiados (Acnur), la situación de los oriundos del Levante se convirtió en la mayor emergencia humanitaria que tiene el planeta en este momento, a lo que se añaden los más de 6,5 millones de personas que están desplazados dentro de este país árabe.

Un informe publicado recientemente por una organización no gubernamental de derechos humanos reveló que, mientras que países como Líbano, Turquía, Jordania, Iraq o Egipto han acogido al 97 por ciento de los refugiados sirios, el resto del mundo sólo asumió al 1,7 restante.

El documento destaca que ni los países del Golfo Pérsico -Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, entre otros-, ni Rusia, ni China, se ofrecieron para recibir a víctimas del conflicto bélico.

Tampoco la gran mayoría de los países de la Unión Europea lo hicieron y solo Alemania se comprometió en recibir a 30 mil refugiados sirios, y Suecia, Suiza, Bulgaria y Holanda asimilarán cifras mínimas.

Según datos publicados por medios de prensa y ofrecidos por la Comisión española de Ayuda al Refugiado (CEAR), en estos momentos una de las principales vías de salida para los refugiados sirios es a través de las mafias migratorias.

Muchas familias refugiadas -subraya un informe de CEAR, reúnen sus ahorros y llegan a pagar a los traficantes hasta cuatro mil 500 euros por el viaje de un solo pasajero a Europa, que incluye el billete de avión, el pasaporte y la documentación falsa.

Explica que los refugiados suelen permanecer en Turquía varios meses esperando instrucciones de la mafia para desde allí, y sin levantar sospechas, vuelan a diferentes países de América Latina, como Colombia y Brasil, aunque los itinerarios aéreos pueden variar.

Este caos humanitario afecta fundamentalmente a los niños, ya que las condiciones médicas, alimentarias, escolares y psicológicas se encarecen y dificultan, y dejan un saldo de más de cinco millones de niños refugiados o desplazados y la alarmante cifra de 10 mil infantes muertos a consecuencia de la crisis.

También se impone la miseria en la que se encuentran las familias de los desplazados y refugiados, que obliga, principalmente a los niños, a dedicarse a la mendicidad, o a buscar cualquier forma de subsistencia.

Esta es la situación que vive Siria hoy, Día Internacional de los Refugiados, con una población que se debate entre dos fuegos, con más de 230 mil muertos a consecuencia de la guerra, y ante la mirada hipócrita de muchos países desarrollados que siguen apostando al terrorismo, como vía expedita para conseguir sus propósitos hegemónicos y expansionistas.

Prensa Latina