El deterioro del correo en Suecia

El 1 de enero de este año, Postnord lanzó su nuevo modelo de entrega donde se distribuirán cartas, periódicos y publicidad cada dos días. Paquetes, cartas certificadas y cartas urgentes seguirán repartiéndose diariamente. Periódicos que no pagan por envío urgente, pueden tardar hasta cuatro días en llegar a los destinatarios.

El nuevo modelo ya está en marcha en algunas partes de Skåne, sur de Suecia y el 3 de mayo, gran parte de Västergötland se verá afectada. Luego se ampliará para cubrir todo el país a fines de 2022.

En Estocolmo ya en determinados barrios, en los más pobres, no se reparte el correo diariamente. Por lo menos en la zona de Tensta, Hjulsta, Rinkeby los periódicos semanales llegan comúnmente atrasados.

- Se ha estimado que el 20-30 por ciento de la fuerza laboral desaparecerá y que habrá una cantidad significativamente menor de vehículos. Lo importante ahora es que logramos mantener los trabajos de tiempo completo, dice Tomas Dahl, chofer de Postnord en Varberg y representante sindical.

Las críticas al correo en Suecia aumentan cada vez más.

En verdad, la destrucción de ese correo modelo que tenía Suecia en los años 80 comenzó cuando Suecia se adaptó s a la directiva de la Unión Europea sobre la eliminación del monopolio del correo. Suecia fue uno de los países que con más dureza optó por privatizar las partes rentables del negocio postal.

Según la Agencia Sueca de Correos y Telecomunicaciones (PTS), Postnord tiene la obligación legal de “garantizar a los ciudadanos un servicio postal”.

Citymail, uno de los mayores competidores de Postnord, por ejemplo, no tiene la obligación de proporcionar cartas a toda la población de Suecia. Esto significa que la empresa solo se establece en lugares donde puede obtener ganancias.

En 2018, Citymail (que hasta 2018 era propiedad del estado noruego) solo entregaba cartas al 54 por ciento de la población de Suecia. Por supuesto Citymail opera casi exclusivamente en áreas metropolitanas donde hay ganancias para sacar.

El funcionamiento eficaz del correo está relacionado al hecho de que necesitamos vivir en una sociedad que funcione.

El estado debe asegurarse de que la oficina de correos funcione, a un precio razonable y dondequiera que uno viva. Que se repartan los periódicos, las cartas y los paquetes. El hecho de que los periódicos y las cartas lleguen tarde o no lleguen contribuye al sentimiento de una sociedad que no funciona.

El deterioro del correo es parte de esta ofensiva neoliberal contra todo servicio social y asistencial que se viene desarrollando desde hace al menos tres décadas acá en Suecia.

Los hábitos postales la gente, con volúmenes reducidos de cartas y la digitalización, por supuesto han afectado a la oficina de correos

Es verdad que desde el año 2000 al presente el volumen de cartas se redujo a la mitad. Pero no le podemos echar toda la culpa del deterioro del correo a la digitalización y a la reducción del volumen de cartas.

Con el correo ha pasado, durante esta ofensiva liberal que ya lleva 30 años, lo mismo que ha pasado con la escuela, la atención médica, la farmacia, el ferrocarril, el transporte público, y todos los demás servicios comunitarios que tenemos.

En 1993 Suecia fue uno de los primeros países en abolir el monopolio estatal de la distribución de las cartas.

En 1994, un año antes que Suecia se adhiera a la Unión Europea, la Unión Europea toma la decisión de abolir el monopolio estatal y abrir el negocio a las empresas privadas que por supuesto solo estaban interesadas en las partes rentables del negocio.

En 1999, el Parlamento decide vender las operaciones bancarias de Posten AB, (ahora Plusgirot).

Al año siguiente, en el 2000, Posten cierra la mayoría de sus oficinas de correos y aproximadamente 5.000 personas son despedidas. Los pagos del gobierno ahora serán realizados por actores privados.

Siguieron años donde aumento la privatización.

En 2008 se forma Postnord, una fusión del correo sueco y el correo danés.

En 2018 Postnord contrata a la empresa consultora McKinsey para que lleve a cabo una investigación interna sobre las finanzas de la empresa. La empresa recomienda racionalizaciones y ahorros tanto en el personal como en las operaciones.

El CEO de Postnord, Håkan Ericsson se niega a implementar los recortes pues pone adelante la importancia las operaciones postales de Postnord. Es despedido poco después.

Los servicios comunitarios no se pueden privatizar. Pues las empresas privadas solo ven en ello un negocio donde sacar ganancias. Por lo tanto, lo brindan donde pueden sacar ganancias, no lo brindan a toda la sociedad. Las partes no rentables las termina brindando el estado, es decir todos nosotros.

El pueblo paga las partes no rentables y las empresas privadas se llevan la ganancia de las partes rentables.

Fuentes

http://proletaren.se/artikel/privatiseringen-banade-vag-forsamringarna-i-postnord

http://proletaren.se/artikel/avregleringen-av-posten-en-historia-av-haverier

http://proletaren.se/artikel/det-handlar-inte-bara-om-din-proletaren-det-handlar-om-samhallet

http://proletaren.se/artikel/brevbarare-riskerar-att-drabbas-vid-varannandagsutdelning

Rolando Zanzi/Suecia
suramericapress