El papel de la Unión Soviética en la victoria contra la Alemania nazi

El Día de la Victoria

El Día de la Victoria es el día que en se celebra la capitulación de Alemania en la Segunda Guerra Mundial en 1945. En Europa, el día cae el 8 de mayo, mientras que, debido a la diferencia horaria, ya era el 9 de mayo en la Unión Soviética, cuando tuvo lugar la capitulación alemana.

Hay un intento de reescribir la Segunda Guerra Mundial. Es un revisionismo de la historia que tiene lamentablemente desarrollo en estos tiempos.

No solo se intenta disminuir el papel de la Unión Soviética en la victoria contra la Alemania nazi, sino que se pretende interpretar el pacto Molotov-Ribbentrop como que la Unión Soviética y la Alemania nazi se unían en contra de Occidente. Nada más falso.

El día de la victoria se festeja sobre todo en Rusia, quizá por el hecho que fue la Unión Soviética la que sufría más víctimas y más destrucción por parte de las tropas nazis. 27 millones de soviéticos murieron en la segunda guerra mundial, de los cuales la mitad era población civil.

La Alemania nazi se extendía y Las democracias europeas no hicieron nada frente a tanto a la ocupación de Renania por los nazis como al apoyo militar nazifascista al franquismo en España.

El 29 de septiembre de 1938, el Primer Ministro británico Chamberlain y el presidente francés Daladier se reunieron con Hitler y Mussolini en Múnich. Alemania exigió que Checoslovaquia abandone el país de los Sudetes con una población de habla alemana. Los británicos y los franceses le dieron luz verde a Hitler para que ingresara a la República Checa y, como saben, no se quedó solamente con país de los Sudetes.

La Unión Soviética vio que Occidente quería que Hitler atacara hacia al Este, a la Unión Soviética. La guerra parecía acercarse cada vez más.
Ni los franceses ni los ingleses no querían firmar ningún acuerdo con la Unión Soviética en contra de Alemania

Moscú perdió toda esperanza de una alianza con las potencias occidentales. El Pacto Molotov-Ribbentrop se firmó el 23 de agosto de 1939. El acuerdo proporcionó varios beneficios a la Unión Soviética. Les dio tiempo para construir la defensa frente al ataque alemán que sabían que vendría. El protocolo suplementario secreto proporcionó un “área de interés” que llegó a servir crear una zona de buffer, de amortiguamiento, para mejorar la defensa, ante el ataque nazi.

El 22 de junio de 1941, se produjo el gran ataque contra la Unión Soviética, la Operación Barbarroja. Además de Alemania, participaron Austria, Rumania, Finlandia, Italia, Hungría, Eslovaquia y Croacia.

En la Europa ocupada, la burguesía a menudo se adaptó a los alemanes. De hecho, la mayor parte de la resistencia al nazismo estuvo a cargo de la Unión Soviética (costó 27 millones de ciudadanos soviéticos muertos), y los comunistas a menudo desempeñaban un papel destacado entre los movimientos de resistencia en los países europeos ocupados.

El sitio de Leningrado comenzó en septiembre de 1941 y duro 900 días hasta enero de 1944.

Los aliados abrieron el segundo frente en 1944, cuando los alemanes ya habían sido derrotados en el frente oriental, estaban en retirada y los soviéticos en plena ofensiva. Después de las victorias en las batallas de Stalingrado y Kursk, las tropas soviéticas tomaron la ofensiva y marcharon victoriosamente hacia Berlín.

La invasión aliada de Sicilia tuvo lugar en julio-agosto de 1943 al mismo tiempo que la Batalla de Kursk. La invasión de Normandía tuvo lugar en junio de 1944, más de 1 año después de la batalla de Stalingrado.