Suecia: Magdalena Andersson elegida primer ministro, pero el Partido del Centro hace una zancadilla.

El presupuesto de la derecha posterga a la asunción de la primera mujer como Primer Ministro en la historia de Suecia



Finalmente, la Socialdemocracia (S) llegó a un acuerdo con el Partido de Izquierda (VP) para que Magdalena Andersson asuma como primer ministro. Llegaron a un acuerdo entre otras cosas de un aumento a las jubilaciones más bajas, que para muchas puede alcanzar hasta 1000 kr al mes.

La Socialdemocracia también tuvo que negociar el apoyo del Partido del Centro a la candidatura de Magdalena Andersson, entre otras cosas disminuyendo la protección de las zonas costeras y aumentando derechos de propiedad de los propietarios de bosques.

Sin embargo, luego de ser elegida primer ministro Magdalena Andersson, como la primera mujer que asume ese cargo en la historia de Suecia, vino el palo en la rueda colocado por el Partido del Centro. El Partido del Centro (C), luego de haber votado permitiendo que Magdalena Andersson sea primer ministro, no votó por el presupuesto de la Socialdemocracia (S) con el objeto que el presupuesto ganador fuera el elaborado por la derecha, por los Conservadores Moderaterna (M), por los ultraderechistas de los Demócratas Suecos (SD), por los Democratacristianos (KD) y por los Liberales (L).
Eso ocasiono que el Partido del Medio Ambiente (MP) no quiera formar parte de un gobierno que deba gobernar con un presupuesto elaborado entre otros por la ultraderecha.
Al modificarse la formación del gobierno debería volverse a votar en el parlamento la elección del primer ministro. En realidad, el gobierno todavía no había asumido pues la asunción sería el viernes. PeroMagdalena Andersson dijo que ella igual quería tener un visto bueno del parlamento, y renuncio para que otra vez se realice la elección de primer ministro en el parlamento.

El presupuesto propuesto por la derecha sola aumenta la desigualdad.

Hace 3 años la demócrata cristiana Ebba Busch (KD) dijo que no podía cooperar con la ultraderecha de los Demócratas Suecos (SD).
El conservador Ulf Kristersson de los Moderaterna (M) había dicho en 2017 que no era concebible una colaboración con los Demócratas Suecos (SD). “Los valores de ellos no son mis valores, no son los valores de los conservadores”, dijo entonces.
Cuatro años después, los conservadores (M) y los Demócratas Suecos (SD) aparentemente tienen los mismos valores.

Ahora los Democratacristianos (KD), los conservadores y los Demócratas Suecos (SD) han elaborado juntos un presupuesto y acordado en 9 áreas diferentes
A nadie le sorprende que la mayor parte de la moción presupuestaria se ocupe de la ley y el orden con sentencias más largas, más cárceles, testigos anónimos y una mayor vigilancia de los ciudadanos. Lo sorprendente es la falta total de medidas preventivas.
No se escribe ni una sola línea sobre las causas del aumento de la delincuencia en ciertos grupos. No hay indicios de vincular la delincuencia con el aumento de la desigualdad, la falta de recursos y la exclusión en las escuelas o con las crecientes deficiencias en la red de seguridad social.

El pleno empleo se considera particularmente importante en la propuesta presupuestaria. Pero es un misterio cómo se logrará cuando la principal medida para “acabar con el desempleo” sea la introducción de una sexta deducción del impuesto sobre el empleo.
A pesar de que se introdujeron cinco deducciones del impuesto sobre el empleo, Suecia todavía tiene un alto desempleo. En 2007, cuando se introdujo la primera deducción del impuesto sobre el empleo, el desempleo era del 6,1 por ciento. Hoy, cinco deducciones del impuesto sobre el empleo más tarde, es del 7,3 por ciento.
Las deducciones del impuesto sobre el empleo simplemente no funcionan como una medida de disminuir el desempleo. No crean más puestos de trabajo. Por otro lado, actúan como destructores del sector público que no puede financiarse en su totalidad cuando se eliminan los ingresos fiscales.

Aquí está el núcleo mismo del acuerdo de la derecha. El sector público se contraerá al reducir sus recursos. El desarrollo se abrirá a más iniciativas privadas para capturar parte de mercado cada vez mayores.

La derecha dice que se debe ser ventajoso trabajar. Bueno, que aumenten los salarios en lugar de centrarse solo en disminuir impuestos.
Lo mismo ocurre con las jubilaciones. Afirman que estos se incrementarán bajando el impuesto a los jubilados.

En el fondo tienen la idea que el que no trabaja es porque no quiere, porque prefiere vivir de subsidios y por lo tanto hay que castigarlo reduciendo subsidios. La cruda realidad es que no hay suficientes puestos de trabajo, puestos de trabajo que en una sociedad de bienestar social los debería crear entre otros, el Estado. Por ejemplo, ahora se necesitan mas trabajos en los trenes para evitar el caos que existe en partes del interior de Suecia. Es casi imposible viajar normalmente desde Västerås a Ludvika para dar un ejemplo.

Los demócratas suecos quieren aparecer amigos de los jubilados, pero en realidad son todo lo contrario. Los demócratas suecos perjudican a los jubilados primero impidiendo el aumento de las pensiones y luego, reduciendo impuestos, desfinanciando al sector público, lo que afecta más a los jubilados, que tienen una mayor necesidad de atención médica y cuidado de parte de la sociedad.

La jornada escolar se aumentará en una hora. Sería mejor utilizar el dinero para aumentar la cantidad de maestros, introducir clases más pequeñas, invertir en educadores especiales e impedir que la escuela privada se enriquezca a costa de la escuela pública.

La propuesta populista es la reducción del impuesto a la gasolina. Una reducción de impuestos de 50 centavos por litro sin duda es bien recibida por muchos, pero en general se trata de pequeñas sumas para el individuo. Alrededor de 25 coronas por un tanque lleno.

La política de derecha siempre está dirigida en contra de los intereses de los trabajadores y personas de bajos ingresos.

Una vez más, los demócratas suecos (SD) se muestran como un partido de derecha. Son como los Conservadores Moderaterna (M), un partido del capital, no de la gente común.